Larga distancia

Modernidad y tradición, una constante en el sol naciente

Japón es cada vez más asequible y no deja indiferente al visitante

Combate de sumo.
Combate de sumo.

El interés por la cultura asiática no ha hecho más que crecer en los últimos años. La gastronomía japonesa, por ejemplo, se ha colado con fuerza en España y la curiosidad por el país de la alta tecnología y del pescado crudo más sabroso del mundo ha comenzado a sacarle ventaja a otros destinos turísticos más habituales.

En contra de lo que se pudiera pensar, viajar a Japón de forma low cost también es posible. Los vuelos cuentan ya con precios asequibles y las facilidades otorgadas a los turistas para moverse por el archipiélago y las urbes más visitadas lo han convertido en una posibilidad real para muchos viajeros.

El Japan Rail Pass, que permite viajar por el país en trenes de alta velocidad y utilizar algunos servicios de transporte en el centro de la capital, es un gran ejemplo de ello.

Japón se podría definir como el país de los contrastes. En arquitectura, los modernos edificios dotados de la ingeniería antisísmica más avanzada del planeta conviven con los miles de templos construidos hace cientos de años.

El ruido y el silencio es otro de los grandes contrastes de una cultura tranquila y servicial que, sin embargo, cuenta con uno de los espacios de ocio más ensordecedores del globo. Una apuesta divertida si viaja a este país es probar cuánto tiempo puede aguantar dentro de un pachinko (sala de juegos); si no llega a los 30 segundos, no se sienta solo.

De las ruidosas y luminosas calles del centro del barrio de Shibuya, en Tokio (donde se encuentra uno de los pasos de cebra más populares del mundo, probablemente el más famoso junto con el de Abbey Road), al silencio más absoluto de una tranquila calle residencial puede no haber más que una decena de metros.

Tokio y Kioto son algunas de las ciudades más visitadas de Japón y en las que el turista cuenta con más facilidades para moverse, ya que el idioma suele ser uno de los grandes problemas a la hora de viajar por este país.

En estas metrópolis, encontrar una carta de un restaurante en inglés o poder comunicarse con los trabajadores de los hoteles no es algo extraño, cosa que puede no ser tan sencillo en lugares menos turísticos.

Además, el transporte público en la capital nipona es un punto a favor del visitante. Los trenes disponen de letreros en alfabeto latino; en el metro, puede encontrarse con mayores dificultades para elegir el destino o la salida adecuada al exterior. Un mapa, un plano del transporte urbano y un diccionario son buenos aliados en su aventura nipona.

Las dos típicas urbes japonesas, la nueva y antigua capital del país, son también un contraste entre sí. Tokio: enorme, densa, moderna; Kioto: tradicional, histórica y con encanto.

Si se encuentra una geisha por las calles de Gion (Kioto), no dude en sacarle partido a su cámara de fotos, puesto que no es algo tan frecuente y verá que los mismos japoneses harán lo propio.

Otro gran atractivo del país oriental es su gastronomía, con el sushi como uno de los principales manjares de la misma. Así, la lonja y el mercado de pescado de Tokio es un importante centro turístico.

Levantarse a las 4 de la mañana merecerá la pena para poder formar parte de uno de los dos grupos diarios que acuden a la subasta de pescado.

Y si tiene tiempo, acudir a un combate de sumo es otra de las opciones para entrar de lleno en la cultura de la eficiencia, en la que el trabajo y el agrado a los demás son algunas de las claves de la sociedad.

Guía para el viajero

Parque en Tokio.
Parque en Tokio.

Cómo ir. Hay vuelos desde España a Japón por menos de 700 euros. Air France los publicita a partir de 589 euros, una ganga. No es descabellado plantearse volar a otra ciudad nipona y moverse hasta el lugar deseado por medio de los trenes de alta velocidad. Air China cuenta con un vuelo desde Madrid hasta el aeropuerto de Fukuoka a precios interesantes. Compre su Japan Rail Pass antes de salir, pues las ofertas para turista solo pueden adquirirse fuera del país.

Dónde dormir. No apta para claustrofóbicos, una de las opciones más baratas son los hoteles con cápsulas individuales, que pueden encontrarse a partir de 13 euros por noche. Resultará toda una experiencia y estarán separadas las habitaciones de mujeres y hombres. Los hoteles en las ciudades más turísticas cuentan con precios algo más elevados que en España. Lo ideal es comparar las ofertas y seleccionar zonas cómodas.

Dónde comer. Los restaurantes más elegantes tienen precios altos. Pero comer, sentado en un sitio agradable del centro de Tokio, pollo, arroz o deliciosos ramen por menos de 10 euros es posible. Desayunar pescado crudo en la lonja de Tokio a las 6 de la mañana es recomendable.