La Administración central cuenta con más de 800 cargos de confianza

El Gobierno gasta un 12,1% más en cargos de confianza en 2013

El pago de intereses superó por primera vez las retribuciones de los empleados públicos

El Gobierno gasta un 12,1% más en cargos de confianza en 2013

El gasto del Estado en personal alcanzó en 2013, los 27.582 millones, un 2,7% más que el ejercicio anterior. Sin embargo, se registran importantes diferencias entre los distintos grupos de empleados públicos. La partida destinada a las retribuciones del personal eventual aumentó un 12,1% en 2013 hasta los 35,6 millones. Este colectivo se define como empleados que “sólo realizan funciones expresamente calificadas como de confianza o asesoramiento especial”. El aumento del gasto fue del 2,1% para los altos cargos de la Administración. El incremento, en un contexto de congelación salarial, se debe a que el año anterior sí que se abonó la extra de Navidad que se suprimió en 2012. Sin embargo, la masa salarial de los funcionarios avanzó a un ritmo muy inferior, del 1,1%.

Llama la atención esa disparidad en la medida en que el sueldo de todos los empleados públicos, ya sean altos cargos, eventuales, funcionarios o laborales se mantiene congelado desde 2011, tras rebajarse un 5% en junio de 2010. El sindicato mayoritario de los funcionarios, CSIF, señala que no tiene elementos para explicar el aumento de los gastos ligados al personal de confianza. Y recuerdan que la tasa de reposición para los funcionarios es del 0% con carácter general.

Fuentes de Hacienda alegan que el incremento de la partida para retribuir a asesores se explica por el efecto de las elecciones generales que se celebraron en noviembre de 2011. Así, durante la primera mitad de 2012 se produjo la salida de cargos de confianza del anterior Ejecutivo y la entrada de los nuevos. En algunos casos, hubo puestos que estuvieron durante meses vacantes, lo que explicaría que los datos de 2013 reflejen un incremento inusualmente alto en el gasto del personal de confianza. De hecho, si se comparan los ejercicios de 2011 y 2013, sí que se registra un descenso de las retribuciones agregadas de los asesores, que caen un 7,4%, mientras que el retroceso en el caso de los funcionarios es del 5,7%.

El peso presupuestario de las retribuciones a altos cargos y personal de confianza es relativamente menor y, en conjunto alcanza los 104 millones, mientras que la partida destinada a cubrir el sueldo de los funcionarios ascendió en 2011 a 11.494 millones. En cualquier caso, los Presupuestos consolidados de 2014, que incluyen al Estado central y los organismos públicos, prevén destinar 41,6 millones a pagar las nóminas del personal eventual, un 2,4% más que lo presupuestado para 2013. El incremento resulta llamativo porque el número de cargos de confianza se reducirá, según las cuentas públicas aprobadaspor el Gobierno, en cinco personas hasta los 837 efectivos. De los 837 cargos de confianza de la Administración central, el 32% trabaja directamente para Rajoy o está asignado al Ministerio de la Presidencia.

El pago de intereses supera las retribuciones de los empleados públicos

Por otra parte, la reducción de la prima de riesgo y, por lo tanto, el abaratamiento del coste de financiación no impidió que, en 2013, por primera vez, el gasto en intereses superara las retribuciones de los empleados públicos. Así consta en el detalle de ejecución presupuestaria publicado por el Ministerio de Hacienda. El Ejecutivo había previsto en el Presupuesto de 2013 destinar 38.615 millones a pagar intereses, una cifra que finalmente se redujo a 28.407 millones. A pesar de este ahorro, el importe dedicado a cubrir el coste de la deuda aumentó un 9% respecto al ejercicio anterior y superó por primera vez el capítulo de gastos de personal. La partida en sueldos y cotizaciones de los empleados públicos alcanzó los 27.582 millones, un 2,7% más que el ejercicio anterior. 

Actualmente, los intereses representan el 17,6% del gasto total del Estado, un porcentaje que solo superan las transferencias corrientes. Esta situación se mantendrá en los próximos ejercicios en la medida en que la contención en la contratación y salarios públicos se mantendrá a la par que la deuda pública no cesará de crecer en el corto plazo. Ello es así porque España precisará de financiación ajena para cubrir su déficit público que este año se moverá en torno a los 60.000 millones de euros. En 2013, la deuda pública cerró en 960.676 millones, el 93,9% del PIB.