1.190 trabajadores afectados y cuatro plantas cerradas

CC OO impugna el ERE de Coca-Cola

Protesta de trabajadores en contra del cierre de la planta de Coca-Cola en Asturias.
Protesta de trabajadores en contra del cierre de la planta de Coca-Cola en Asturias.

La Federación Agroalimentaria de CCOO ha presentado la demanda de impugnación de despido colectivo contra la pluralidad de empresas que conforman el grupo mercantil de Coca-Cola Iberian Partners, que presentó un Expediente de Regulación de Empleo que contempla el despido de 1.190 trabajadores y el cierre de las plantas de Fuenlabrada, Asturias, Palma de Mallorca y Alicante.

El sindicato ha señalado en un comunicado que han procedido a interponer el martes esta demanda “en tiempo y forma” y tras un trabajo intenso del equipo de abogados y economistas, por lo que han solicitado a la Audiencia Nacional “la nulidad” del ERE y las medidas cautelares para paralizarlo.

CCOO ha subrayado que la base jurídica de la demanda es que el sindicato considera que el embotellador único de Coca-Cola en España, al ser un grupo mercantil, no puede presentar un ERE, ya que “no hay confusión patrimonial ni de plantilla, no siendo por tanto una empresa laboral unitaria”, única figura que puede presentar un expediente de regulación.

La federación agroalimentaria también ha incidido en que en la demanda “no se acredita, ni hay una justificación de las causas organizativas y productivas que alegan para tramitar el ERE”, al tiempo que ha subrayado que la composición de la mesa “no se ajusta a derecho”, al hacerse mediante secciones sindicales interempresas, figura legal inexistente para estos procesos, cuando debería ser en cada empresa con los comités intercentros o con las secciones sindicales de cada empresa, ya que es el marco propio donde se daban las relaciones laborales mediante sus respectivos convenios colectivos.

CCOO también ha señalado que en este proceso de negociación se han encontrado “obstáculos y ocultación de información” necesaria para los representantes de los trabajadores en la mesa, y lo que le ha impedido tener todos los elementos de juicio y de defensa de los intereses generales de los trabajadores.

Por eso, han considerado que “no se ha negociado de buena fe”, ya que la disminución de trabajadores afectados en el expediente resulta “irrelevante”, pasando de 1.253 a 1.190, manteniéndose una “posición rígida e inamovible” en el núcleo básico del despido colectivo, como es el cierre de cuatro plantas.

Por otro lado, CCOO ha advertido de que se ha vulnerado el derecho de negociación colectiva y de participación sindical, en la fase de adscripción voluntaria, realizando la empresa además una clara discriminación entre los que se adscriben y los trabajadores que quieren conservar su puesto de trabajo.

La Federación Agroalimentaria ha recordado que el sindicado sigue “abierto al diálogo” y a la “negociación” de un plan industrial y de empleo, incluido el plan Social, pero “sin imposiciones de cierres y despidos forzosos”.