Solo vivienda, transporte y turismo quedan al 10%

La mayoría de los alimentos duplicará su IVA al 21%

El informe de la comisión Lagares propone una vasta reorganización de los productos y servicios en su tributación por el impuesto sobre el valor añadido. No pide una subida de tipos, pero sí trasvasar la gran mayoría de los productos desde el 10% del tipo reducido al 21% del tipo general, en el que ahora únicamente está en torno al 50% de la cesta de la compra de los hogares. En cuanto a los productos que ahora tributan en este impuesto indirecto al tipo superreducido del 4%, “son intocables, puesto que son de consumo imprescindible”.

En la propuesta de los expertos encargados por el Ministerio de Hacienda de hacer sugerencias para la reforma fiscal, en materia de IVA, el trasvase que más repercusión tendría sería el de los alimentos elaborados del 10% al 21%, ya que estos suponen aproximadamente el 60% de la cesta de la compra y, en la práctica, supondría una subida efectiva del IVA, aunque sin tocar sus tipos nominales. En este grupo de alimentos que pasarían a doblar su tributación están las galletas, los cereales, el pan tostado, la sal, los yogures, los embutidos, las pizzas, los helados y zumos, entre otros. Están también hasta ahora en el 10% y dejarían de estarlo las aguas; los medicamentos de uso animal; las entradas a bibliotecas, archivos, museos; los servicios de limpieza de vías públicas; la recogida de residuos; los arrendamientos con opción a compra de viviendas; las ejecuciones de obras; la nutrición animal; etc.

La industria del turismo y la vivienda se mantendrían en el 10%, puesto que “no pasa por sus mejores momentos”, aseguró el viernes Manuel Lagares, presidente de la comisión de expertos. Por eso, los sabios consideran que en la reorganización de los productos que deberían pasar de tributar al 10% a un 21% no deben incluirse los relacionados con la industria turística y la compra de vivienda, así como el transporte público.

En el turismo, que mantendría el tipo reducido del 10%, incluyen la hostelería, los restaurantes, los campings, balnearios o los caterings; en fin: todos los servicios de restauración destinados al consumo inmediato. Igualmente, los expertos dicen que los bienes esenciales de primera necesidad, que ahora tributan al tipo superreducido del 4%, son “intocables”. Dicho esto, creen que habría que tender a que todo tribute al tipo general, estableciendo compensaciones a las rentas más bajas. En concreto, consideran que deben seguir tributando al 4% el pan, las harinas panificables, la leche producida por cualquier especie animal, los quesos y los huevos.

Reclaman la supresión o limitación de exenciones del IVA en los pagos a colegios profesionales o patronales, así como las loterías y otros juegos de azar que ahora gozan de exenciones o la prestaciones de servicios a partidos políticos.