El Ecofin y el Parlamento Europeo discrepan sobre el diseño

La UE intenta evitar que el fondo de rescate se aplace a otra legislatura

Luis de Guindos, ministro de Economía español, charla con Michael Noon, su homólogo irlandés, en presencia del comisario Olli Rehn y Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas de Alemania.
Luis de Guindos, ministro de Economía español, charla con Michael Noon, su homólogo irlandés, en presencia del comisario Olli Rehn y Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas de Alemania.

Todas las partes implicadas en la negociación (ministros de Economía, Parlamento Europeo...) insistieron ayer en la urgencia de cerrar el acuerdo definitivo este mismo mes, para que el fondo europeo de resolución bancaria se ponga en marcha en la fecha prevista (enero de 2016). Pero ninguna de las partes quiere ceder del todo todavía, a sabiendas de que el calendario aún ofrece cierto margen para apurar la negociación.

El límite se sitúa en la segunda semana de abril, cuando se celebra la última sesión plenaria del Parlamento Europeo en esta legislatura. Tras las elecciones del 22-25 de mayo, la Eurocámara no volverá a celebrar plenos hasta julio. Y en el arranque de la nueva legislatura, la actividad parlamentaria estará volcada, sobre todo, en el nombramiento de la nueva Comisión. “Si el mecanismo único de resolución no se aprueba en abril, tendrá que esperar probablemente hasta finales de año, como pronto”, vaticinan fuentes del Parlamento.

Para evitar ese escenario, los ministros de_Economía de la zona euro (Eurogrupo) negociaban anoche uno de los elementos más controvertidos del nuevo mecanismo: el fondo de resolución que deberá crearse con la contribución de los propios bancos. Y el Ecofin (ministros de economía de toda la UE) continuará hoy esas negociaciones, con el fin de presentar mañana un nuevo texto a los representantes del Parlamento Europeo.

“Soy optimista, mi percepción es positiva”, señalaba el ministro español de Economía, Luis de Guindos, tras la reunión preliminar que mantuvo con sus homólogos de Alemania, Francia, Italia, Grecia (presidencia del Ecofin) y Holanda (presidencia del Eurogrupo).

No se descarta, sin embargo, que el asunto se eleve a la cumbre europea del 20 y 21 de marzo, y que el Consejo y el Parlamento tengan que celebrar una nueva ronda de negociación.

Las mayores discrepancias entre los ministros y el Parlamento Europeo giran en torno al ritmo de creación del fondo y a la autoridad encargada de activar la intervención de un banco.

El acuerdo del Ecofin, alcanzado en diciembre, prevé una contribución anual de las entidades financieras equivalente al 1% de sus depósitos garantizados, para sumar 55.000 millones de euros en una década. El mismo acuerdo establece que, durante esa década, las contribuciones de cada país se mantendrán en compartimentos estancos, que solo se fusionarán a un ritmo del 10% anual.

El Parlamento_Europeo reclama que el fondo se ponga en común mucho más rápido. “El 50% en el primer año y el 50% restante en los dos siguientes”, según el punto de partida de negociación de los europarlamentarios.

El Banco Central Europeo ha sugerido que se mantenga el plazo de 10 años para las contribuciones de los bancos, pero que la mutualización sea completa a partir del quinto ejercicio.

Quitas más duras

La aceleración del fondo, sin embargo, se haría a cambio de aplicar a rajatabla las normas de autorrescate, que impondrían quitas a los principales accionistas y acreedores de las entidades en dificultades.

Tampoco hay acuerdo, de momento, sobre la autoridad encargada de desencadenar la intervención de un banco. El Parlamento quiere que esa potestad recaiga en exclusiva en el Banco Central Europeo ( para evitar retrasos en el proceso o su politización) aunque aceptaría una fórmula que permtiese a las capitales afectadas plantear sus objeciones.