Ilian Mihov, Decano de Insead

“Los países emergentes no tienen límite de crecimiento”

Ilian Mihov, decano de la escuela de negocios Insead.
Ilian Mihov, decano de la escuela de negocios Insead.

Instalado en Singapur, Ilian Mihov fue nombrado oficialmente decano de la escuela de negocios Insead en el mes de octubre. Es el primer responsable que ocupa el puesto desde Asia, donde la institución cuenta con un campus. Y es que es en esta zona en donde se centran muchas de las investigaciones en las que trabaja. Es especialista en asuntos relacionados con la política monetaria, fiscal y el crecimiento económico.

Pregunta. ¿Cree que Estados Unidos y Europa dejando atrás definitivamente la crisis?

Respuesta. Sí, pienso que se están recuperando. En Estados Unidos la política fue más agresiva: los estímulos monetarios fueron casi inmediatos cuando la crisis empezó y la política fiscal fue fuerte. Esto ha generado una recuperación más rápida. Europa lo está haciendo ahora pero dado que las políticas fueron más débiles, la recuperación es más lenta. Ambos están saliendo y a no ser que haya algún tipo de shock –siempre pueden suceder cosas como por ejemplo lo que está pasando ahora en Ucrania– no creo que esa recuperación se colapse, soy muy optimista.

P. ¿Considera que los países emergentes han llegado ya al punto más alto de su crecimiento?

R. No, creo que el potencial está todavía ahí. China hoy en día tiene una renta per cápita cercana a los 9.000 dólares. Existe una frontera en la que se encontrarían los países ricos (que se situaría más o menos en los 50.000 dólares de renta per cápita de Estados Unidos) pero los países más pobres, a través de la replicación podrían crecer más rápido hasta alcanzarla. Mi opinión personal es que estos no tienen un límite natural para crecer y convertirse en ricos. La única forma en que podrían haber alcanzado ahora su punto más alto sería que sus gobiernos lo echaran todo a perder. Si las políticas de los ejecutivos lo apoyan, el potencial está ahí, pueden seguir expandiéndose. No hay nada de malo en pensar que China podría estar en el mismo nivel de productividad y renta per cápita que Estados Unidos o cualquiera de los otros países ricos. Definitivamente no pienso que esto sea el fin.

“China podría alcanzar el nivel de productividad y renta per cápita de Estados Unidos”

P. ¿A qué se dedicará el Instituto de los Países Emergentes en cuya creación colabora?

R. Estará situado en esa zona, concretamente en Singapur, ya que Insead es la única entre las escuelas líderes que tiene presencia en el área. Los centros de investigación como este normalmente hacen dos cosas: desarrollar materiales de estudio o patrocinan investigaciones. Queremos añadir otras menos comunes como un programa de becas de investigación con gente de todo el mundo (profesores de universidades punteras, políticos o directivos que pasarán un año en Insead y nos ayudarán a desarrollar ideas y a estudiar esos mercados) y un centro de datos específico de los países emergentes.

P. ¿Tienen aún cabida en el panorama actual las escuelas de negocios que no son globales?

R. Creo que es posible, ya que hay que desarrollar diferentes habilidades y competencias. Además, no todas las empresas son globales. Nosotros estamos especializados en algunas áreas como desarrollo del liderazgo pero considero que también hace falta gente con un contacto más local. Pienso que es necesario y que hay escuelas que han triunfado en ello.

“Además de las escuelas de negocios globales, hacen falta otras con un contacto más local”

P. ¿Cuáles son las características que definen a Insead?

R. En primer lugar, el hecho de tener dos campus –Singapur y Fontainebleau– en los que ofrecemos todos nuestros programas. Esto crea un entorno muy diferente, ya que nuestros estudiantes tienen la posibilidad de estar seis meses en uno de ellos y cuatro en el otro. Además contamos con una gran diversidad en el alumnado. Hoy en día en nuestros tenemos 89 nacionalidades diferentes, más que ninguna otra escuela. Pero, más importante que el número, es el hecho de que no hay ninguna cultura que domine. La tasa máxima de algunas nacionalidades es el 10%.

Además de la globalización y la diversidad, Insead se asienta sobre un tercer pilar que es la investigación rigurosa, pero relevante. Enfatizamos también la calidad de la enseñanza ya que presentamos esas investigaciones de forma que los estudiantes las puedan entender y encontrar algo que no pueden obtener en la prensa o en los libros.

Nuevas técnicas para profundizar en el aprendizaje

Creada en 1957 con la intención de promover la paz y la prosperidad económica tras la Segunda Guerra mundial, la escuela de negocios Insead se ha convertido en una de las más relevantes a nivel mundial. Cuenta con campus en Fontaineblau (Francia) y Singapur, así como un centro con programas de educación ejecutiva en Abu Dhabi (Emiratos Árabes).

Pese a que tiene una larga historia a sus espaldas, las técnicas de enseñanza en la institución han evolucionado con los tiempos. Ilian Mihov, su decano, explica que esta escuela fue una de las pioneras en el uso de la simulación, uno de los más antiguos de la tecnología. “Hoy en día, la utilizamos además para dos cosas: aumentar el tamaño del mercado –con videoconferencias para dar clases de Singapur a India, o de Fontainebleau a Rusia– y profundizar en la experiencia de los alumnos”, cuenta Mihov.

Insead utiliza también el blended learning o enseñanza semipresencia. “En algunas sesiones se pide a los alumnos vean previamente un vídeo en el que el profesor explica los conceptos”, expone el decano, “y después la clase se centra en un debate. Intentamos sacar de las aulas lo que resulta más aburrido”.

Con más de 1.000 graduados al año el MBA es el mayor programa de esta escuela que también cuenta con otros como un MBA ejecutivo para gente con varios años de experiencia laboral que puede continuar trabajando durante la formación. “En educación ejecutiva creo que Insead se ha movido hacia programas de desarrollo de liderazgo, por tanto a un nivel muy alto en el que intentamos seguir innovando.”, afirma Mihov.