Editorial

Ginebra mete primera al coche

Motorizaciones menos contaminantes, alta tecnología, sistemas de telecomunicaciones que conectan los coches con las redes sociales y los siempre vistosos vehículos de alta gama son protagonistas de la 84 edición del Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, la gran feria europea del sector, que mostrará las novedades de la industria hasta el próximo 16 de marzo. Un salón que tiene colgado el sambenito de la recuperación y al que la industria le ha encomendado la misión de demostrar que la crisis en el sector del motor está siendo superada.

Lo cierto, sin embargo, es que en los mensajes prima la prudencia. La pesadilla ha sido tan larga que desde el primer directivo hasta el último operario temen que no se haya tocado fondo. No obstante, aunque sin mostrarse eufórica, la industria sí presenta una sensación positiva desconocida en los últimos años. Se han borrado las sombras de la grave crisis de los mercados europeos. El catálogo de nuevos productos que los comerciales de las compañías han llevado a Ginebra –no menos de 150 novedades– no incluye sorpresas de última hora. Pero la gran mayoría de los directivos han coincidido, con dosis variadas de optimismo, en que este año tiene todos los ingredientes para ser, por lo menos, el del cambio de tendencia.