Jaime Espinosa de los Monteros compra la participación

Bañuelos también pierde, vende un 20% de Amper con números rojos

Acuerda la venta en 1,12 euros por acción frente a un precio de entrada de 1,70 euros

Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.
Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.

La primera inversión en España de Enrique Bañuelos tras su salida del país después de abandonar la inmobiliaria Astroc, se ha saldado con aparentes pérdidas para el empresario valenciano, acostumbrado a las ganancias en las batallas empresariales que emprende. Así, Amper informó ayer a la CNMV que Veremonte, la sociedad de inversión de Bañuelos, ha acordado la venta de un 20% de la compañía a Emilanteos, sociedad controlada por Jaime Espinosa de los Monteros, anterior presidente del grupo. Bañuelos controla el 24% del capital de la empresa.

Según el comunicado enviado ayer a la CNMV el precio acordado de la venta del 20% de Amper en manos de Bañuelos será cercano a los 1,12 euros por acción. Dicho precio variará teniendo en cuenta distintas oscilaciones en el valor. Bañuelos transmite 8,8 millones de acciones, lo que al precio marcado supone cerca de 10 millones de euros.

Bañuelos se convirtió en primer accionista de Amper en mayo de 2012 cuando accedió al capital a través de una ampliación. En un comunicado, Veremonte recordó ayer que ha ido apoyando sucesivamente la posición financiera de la compañía a través de dos ampliaciones de capital por un importe total de 15 millones de euros, ambas con un tipo de emisión de 1,70 euros por acción. De esta forma, con respecto al precio fijado ayer de 1,12 euros, la venta implicaría unas pérdidas del 34% en la inversión.

Veremonte reiteró que, a pesar de los esfuerzos económicos y empresariales para sostener Amper, aportando liquidez, renovando planes estratégicos y acometiendo medidas de ajuste, ha decidido que ha llegado el momento de reforzar la viabilidad de la empresa con la venta de su participación al presidente actual de la compañía.

En el hecho relevante se indicaba que Espinosa de los Monteros tiene intención de dar entrada “en el corto plazo” a “nuevo socios que refuercen su proyecto industrial con el objetivo de facilitar un acuerdo con las entidades financieras en la reestructuración de la financiación sindicada de Amper”. Espinosa de los Monteros, fue nombrado presidente no ejecutivo de Amper en 2009, en sustitución de Enrique Used.

Espinosa de los Monteros, amplio conocedor del mercado financiero, según recuerdan fuentes del sector, fue nombrado presidente del consejo de administración de Atlas Capital en 2010. Estas fuentes indican que el directivo tendrá mayor facilidad para captar nuevos inversores para Amper.

El grupo lleva un año en una situación límite negociando con la banca acreedora nuevos plazos para el vencimiento de la deuda. Desde mediados de 2013 ha ampliado dichos plazos en tres ocasiones, la última el pasado febrero.

La compañía logró esquivar el concurso en diciembre, cuando logró más tiempo por parte de la banca. El grupo se había comprometido a refinanciar antes de diciembre de 2013, y los bancos le dieron hasta el 17 de febrero para mejorar las condiciones del acuerdo, después de que Amper vendiera la filial Epicom por 4,6 millones de euros a Duro Felguera, con una minusvalía contable de 7,5 millones. El 17 de febrero Amper informó de que había logrado un nuevo aplazamiento, hasta el 18 de abril.

Bañuelos abandonó el mercado español tras el hundimiento en Bolsa de Astroc (hoy Quabit) poniendo rumbo a Brasil, a finales de 2007. En ese país invirtió en Abyara Planejamento Imobiliario, Agra Empreendimientos y Kablin Segall, entre 2008 y 2009. Las fusionó y logró integrarlas en la inmobiliaria cotizada brasileña PDG Realty, una de las mayores del país. Como hizo en el terreno inmobiliario, Bañuelos llevó a cabo una operación similar en el sector agroindustrial.

En 2011 Bañuelos fijó su residencia en Londres. Además de Amper y Barcelona World, el otro gran negocio en el que está metido ahora el inversor es la organización de la Fórmula E, competición de coches eléctricos, junto con Alejandro Agag.

Difícil camino de la compañía

Las acciones de Amper subieron ayer un 6,31% hasta 1,18 euros, antes de que se hiciese público el acuerdo entre Bañuelos y Espinosa de los Monteros, que establece la venta en 1,12 euros. Desde enero, acumulan una subida del 11%, que otorgan a la empresa una capitalización bursátil de 52 millones de euros.

Ahora bien, las acciones de Amper han sufrido un fuerte deterioro en los últimos años. Así, desde marzo de 2010, los títulos acumulan una bajada próxima al 80%. En julio pasado, la acción de Amper llegó a cotizar por debajo del precio de un euro.

La compañía se ha visto penalizada por la evolución de sus cuentas en los últimos ejercicios con la pérdida en actividades fundamentales como la defensa, por el recorte presupuestario, o las telecos. Así, Amper registró unas pérdidas netas de 78,28 millones de euros en 2013, tras realizar un ajuste contable de 58 millones de euros, frente a 24,57 millones de 2012. La firma explicó que estos 58 millones proceden de ajustes sin efecto en tesorería de determinados activos como fondo de comercio de los negocios en España, créditos fiscales y otros no recurrentes.

El importe neto de la cifra de negocio fue de 285,3 millones de euros, un 18% menos que en el ejercicio anterior, como consecuencia del mal comportamiento del mercado español donde ha pasado de unos ingresos de 89,4 millones en 2012 a 45,6 millones en 2013.

La empresa reconoció que las cuentas venían a precipitar “la necesidad de proceder a la reestructuración de capital”.