La OTAN ve insuficiente la suspensión de maniobras de Putin

EE UU pide mano dura a la UE si Moscú no da un paso atrás

La cuenta atrás hacia las sanciones contra Rusia siguió corriendo sin que los gestos de repliegue y conciliación por parte del presidente ruso, Vladimir Putin, hayan conseguido todavía pararla cuando solo faltan 48 horas para la cumbre europea extraordinaria que se celebrará el jueves en Bruselas.

Algunos países, como Alemania, llegan a esa cita con clara vocación de mantener abiertos canales de negociación con Moscú para intentar evitar una ruptura irreparable. Pero ni siquiera Berlín parece ya capaz de parar la maquinaria de represalias si el Kremlin no hace algún nuevo gesto de buena voluntad.

“Si Rusia no comienza a rebajar la tensión, nuestros socios no tendrán más remedio que unirse a nosotros para aislarla política, económica y diplomáticamente”, advirtió hoy en Kiev el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.

Al mensaje de Kerry se unió el veredicto de la OTAN, que tras una reunión extraordinaria, la segunda en 48 horas, concluyó que “ a pesar las repetidas peticiones de la comunidad internacional, Rusia sigue violando la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”.

La OTAN celebró la reunión a petición de Polonia, que invocó el artículo 4 del Tratado de la Alianza, que establece el derecho de un aliado a celebrar consultas con el resto (eufemismo para petición de ayuda) cuando se siente amenazado.

En 65 de años de historia, esa posibilidad solo se ha usado tres veces, siempre a petición de Turquía. En la última ocasión, en 2012, la OTAN desplegó misiles Patriot para defender al país de Erdogan de posibles ataques de Siria.

EE UU pide mano dura a la UE si Moscú no da un paso atrás
Reuters

Poco antes de la reunión de la OTAN en Bruselas, el presidente ruso, Vladimir Putin, puso fin a las maniobras del ejército ruso cerca de territorio europeo. Unas maniobras que, según explicó en rueda de prensa en Moscú, “ya estaban previstas hace tiempo, pero no se habían anunciado”.
El gesto fue considerado insuficiente tanto por Bruselas como por Washington. La Unión Europea exige a Moscú que repliegue las tropas presentes en Crimea y las acuartele en las bases que Rusia mantiene en esa península ucraniana.

Esa decisión evitaría la imposición de sanciones, que el jueves serán estudiadas por los líderes europeos en Bruselas. Los primeros castigos planteados son casi simbólicos, como la suspensión de las negociaciones de un acuerdo de liberalización de visados. Pero la UE estudia también la imposición de “medidas selectivas”, que podrían dirigirse contra la cúpula civil y militar de Moscú.
“Si no vemos pasos decisivos antes del jueves, creo que el Consejo Europeo tendrá que tomar medidas”, advirtió ayer incluso el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier.

Los preparativos de esa cumbre y de las posibles represalias continuarán hoy, con una reunión en Bruselas entre la OTAN y las autoridades de política exterior y de seguridad de la UE. La OTAN también se reunirá con Rusia para intentar desactivar la crisis.