La mayoría, con retribución variable

Gerente de hospital, gerente político

El 71% de los directivos sanitarios cree que la promoción depende de la afinidad partidista

Gerente de hospital, gerente político

El acceso a la gerencia de un hospital depende de las inclinaciones partidistas. Al menos así lo perciben los propios responsables sanitarios, ya que el 71% cree que la afinidad política influye en la elección de los directivos de la salud, según una encuesta entre 800 gerentes presentada esta semana.

El estudio lo ha realizado Sedisa (Sociedad Española de Directivos de la Salud). Tras la afinidad política, los ejecutivos creen que lo más valorado es la experiencia gerencial (46%), el grado de formación (29%) y la experiencia clínica (solo un 11%). “Todos pensábamos que sucedía esto, pero nadie se atrevía a poner una cifra. Siempre hemos dicho que había mucha vinculación política en la toma de decisiones a la hora de elegir a profesionales de la gestión sanitaria y el informe lo que hace es cuantificarlo”, reconoce Mariano Guerrero, secretario general de Sedisa y coordinador del estudio. “Cada vez que hay un cambio político se produce un recambio masivo de directivos”, añade sobre el problema de esta politización en la elección de los responsables.

Además, admite que es más frecuente en la sanidad pública, ya que “en el sector privado procuran tener a los mejores porque la cuenta de resultados también les va en ello”, añade. “Está claro que nadie nombra a nadie con el que no tenga confianza. Pero una cosa es la confianza personal y otra la profesional, y hay que buscar un punto de equilibrio”, observa. “El perfil de directivo debe establecerse como el de un profesional de la gestión y no como un cargo político”, considera.

Las cifras

68% de los directivos de hospitales encuestados tienen más de diez años de experiencia.

62% dispone de un sistemade retribución variable ligado a la productividad y el desempeño de los profesionales.

70% de los ejecutivos son médicos de formación, seguidos de áreas como Economía o Derecho.

No obstante, Guerrero rechaza los puestos directivos de por vida y aboga por un recambio y por unos resultados “evaluados mediante estrictos controles”. Así, una de las propuestas de Sedisa es la creación de un organismo evaluador de carácter nacional. “Sin evaluación no podemos saber si hay calidad”, recalca este responsable, quien ha incidido en que “la eficiencia es un imperativo ético cuando se gestionan fondos públicos y, para eso, se necesita tener a los mejores clínicos y a los mejores gestores”.

Sedisa destaca en el informe que la gerencia de los hospitales y centros de salud sigue bajo un “entorno administrativo”, que no tiene nada que ver con lo “necesario para afrontar los retos gestores del futuro”. Esa cultura del pasado se basa en un rechazo al riesgo, un bajo nivel de incentivación y un gran peso de la burocratización, con “escasos o nulos niveles de autonomía”, para los directivos. De hecho, solo el 17% de los encuestados manifiesta tener autonomía en la toma de decisiones estratégicas.

Esta asociación volvió a recordar en el documento una petición en la que llevan insistiendo varios años: “La necesidad de empresarizar los hospitales públicos”. Esto no significa privatizar, sino que se “introduzcan técnicas y modelos de gestión” del sector privado.

Por eso, en el estudio se apunta la relevancia de aprender de las buenas prácticas: “Es importante el benchmarking y el establecimiento de rankings en cumplimientos de indicadores y objetivos de mejora para establecer un sistema de competición sana entre los directivos que nos permita aprender de las experiencias y resultados de los demás”.

Por encima de 80.000 euros

La estadística recoge que existe una alta variabilidad y dispersión de los niveles retributivos: el 47% de los encuestados tiene un salario de entre 40.000 y 60.000 euros brutos anuales y el 21% sobrepasa los 80.000 euros.

Solo el 53% de los directivos de la salud afirma haber dedicado tiempo a la formación en habilidades directivas durante el último año (siendo entre cero y el 15% el tiempo dedicado a formación a lo largo de un año) y más del 44% hace más de cinco años que no se ha formado.

Además, el 68% de los directivos de la salud participantes en la encuesta cuenta con más de diez años de experiencia en gestión sanitaria y solo el 15% tiene entre uno y cinco años de experiencia.

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