Fernando Jiménez Latorre

El economista aventurero

Tras dedicar gran parte de su vida profesional al Ministerio de Economía, el actual número dos del departamento opta al cargo de director ejecutivo en el FMI

Caricatura del secretario de Estado y próximo director ejecutivo en el FMI, Fernando Jiménez Latorre
Caricatura del secretario de Estado y próximo director ejecutivo en el FMI, Fernando Jiménez Latorre

Eran muchas las miradas que había puestas en España durante el verano de 2012. Las dificultades por las que atravesaba la economía del país se convirtieron en un importante foco mediático a escala internacional. El rescate financiero, los test realizados a los bancos y las posteriores reformas para reestructurar el sector se sucedieron en poco tiempo, generando unos meses de duro trabajo en el Ministerio de Economía. El secretario de Estado, Fernando Jiménez Latorre (Madrid, 1957), formó parte del aquel equipo y fue el encargado de ponerse muchas veces ante los medios de comunicación para explicar los movimientos del Gobierno. Tuvo que ofrecer muchas de las intensas ruedas de prensa de aquellos momentos clave, pero ahora, con las aguas más calmadas, se prepara para encarar una nueva etapa profesional, que se desarrollará en el Fondo Monetario Internacional.

Jiménez Latorre ha sido propuesto por el departamento que dirige Luis de Guindos para optar al cargo de director ejecutivo del grupo que España comparte en la institución con México, Venezuela, Colombia y otros países de Centroamérica y el Caribe. Se trata de un puesto que va rotando cada dos años entre los representantes de los miembros y al que, una vez concluyan los cauces habituales de la candidatura, se incorporará el todavía secretario de Estado en el mes de noviembre.

Hasta entonces, este licenciado en Económicas y técnico comercial y economista de Estado –cuerpo que goza de gran consideración dentro de la Administración–, seguirá ejerciendo como número dos del ministro.

Su experiencia profesional ha estado estrechamente ligada a la cartera de Economía, por la que ya pasó a principios de los años noventa como asesor de Carlos Solchaga, y a la que volvió en el año 2000 como subdirector general de Economía Internacional. Más tarde también ejerció el cargo de director general de Defensa de la Competencia.

Su próximo destino es un organismo internacional, aunque no será el primero que pisa. Durante tres años trabajó para España desde Bruselas en procesos tan importantes como la adhesión del país a la moneda única. Su trayectoria en el exterior le ha permitido manejarse con soltura en varios idiomas (inglés, francés y portugués), además de a defenderse en otros (alemán e italiano).

En el terreno laboral lo describen como una persona tranquila que genera un ambiente de trabajo agradable

Son pocos los palos que le faltan por tocar como profesional y es que Jiménez Latorre también ha pasado por el ámbito privado; fue socio director de la firma Nera Economic Consulting durante siete años. En ese tiempo se dedicó a realizar análisis económicos similares a los que tendrá que llevar a cabo en su nuevo cargo y que también se desarrollaban en entornos internacionales. Durante su etapa en la consultora, sus viajes a Londres o a ciudades estadounidenses para asistir a reuniones se convirtieron en algo habitual.

Para nadie es un secreto que el secretario de Estado es uno de los hombres de máxima confianza del ministro De Guindos. Él mismo lo definía recientemente como un “estrecho colaborador” y se mostraba convencido de que su mano derecha demostrará toda su profesionalidad en el FMI.

Quienes han tenido la oportunidad de trabajar con el próximo representante de España en esta institución destacan que es alguien que gestiona muy bien los equipos y que sabe escuchar las opiniones de los demás. En el terreno laboral lo describen como una persona tranquila que genera un ambiente de trabajo agradable y resaltan su capacidad de liderazgo.

Casado y con dos hijos, a Jiménez Latorre le gusta pasar tiempo con los suyos (su familia se trasladará a vivir con él a Washington cuando se incorpore a su nuevo cometido). Aficionado a la lectura, disfruta sobre todo de la literatura clásica española y entre sus autores preferidos suele citar a Benito Pérez Galdós.

Cuando consigue liberarse del trabajo le gusta practicar todo tipo de deportes, especialmente aquellos que se desarrollan al aire libre –desde el esquí hasta el ciclismo–. Pero uno de sus favoritos es definitivamente el golf; y es que en su juventud llegó a competir e incluso a formar parte de la selección española en esta disciplina. Si la agenda se lo permite, también intenta hacer de vez en cuando alguna escapada a Tarifa para poder practicar un deporte menos habitual: el kitesurf.

Sin embargo, lo más probable es que en los meses que faltan hasta su marcha al FMI, Fernando Jiménez Latorre disponga de poco tiempo libre, ya que seguirá ejerciendo todas sus funciones como ha hecho hasta ahora. Aunque ya ha contribuido a llevar a cabo importantes reformas dentro del Ministerio de Economía, todavía le quedan tareas pendientes que pretende concluir antes de ponerse al servicio del organismo dirigido por Christine Lagarde (colabora en la preparación de nuevas leyes como la de servicios profesionales o la financiera).

Este economista se plantea su nueva responsabilidad como una oportunidad, tanto a nivel personal como profesional. Se prepara para vivir una nueva experiencia fuera de España, en lo que considera un cargo de gran relevancia.

Cumplido el tercer año de la actual legislatura, y con unos indicadores muy distintos a los que exponía en aquellos difíciles días del verano de 2012, Fernando Jiménez Latorre abandonará una vez más el Ministerio al que ha dedicado gran parte de su vida profesional. Sin embargo, parece que sus servicios a la economía española todavía no han terminado, ya que aún le quedan muchos datos por revisar, analizar y presentar.