Aboga por un pacto político entre Rajoy y Mas

Oliú: "No contemplamos una Cataluña independiente"

El desafío soberanista planteado por el Gobierno de Artur Mas con la convocatoria de un referéndum en el que decidir sobre la independencia de Cataluña casi ha monopolizado la presentación realizada hoy en Londres del plan estratégico de Banco Sabadell para los próximos tres años. El presidente de la entidad, Josep Oliu, ha respondido tajante a la pregunta de si el banco contempla el escenario de una Cataluña independiente. “No lo contemplamos”, ha asegurado, para añadir después que la entidad no trabaja en un plan B en el que manejar tal independencia, tesis en la que tampoco estaría el resto de grandes entidades bancarias españolas.

“Yo prefiero que todo vaya por los cauces de normalidad democrática. Tanto si se trata de un referéndum como de un cambio en la Constitución, que se haga por el cauce legal. Hay vías políticas para cambiar los marcos legales”, ha defendido Oliú. Y ha mostrado su preocupación de que el debate sobre la independencia vaya más allá de lo económico. “El tema económico no es lo que más me preocupa, sino las cuestiones que separan y no unen. Las cuestiones económicas se resuelven encima de la mesa”, ha añadido.

El pulso que mantienen el Gobierno de Mariano Rajoy y el de la Generalitat catalana es una cuestión especialmente sensible para una entidad de origen catalán como Sabadell, y que tiene puesto su próximo foco de crecimiento en Madrid. Aun así, Oliu ha defendido que no prevé que el debate impacte en el negocio, al tiempo que ha recordado el cambio registrado en la composición del capital de la entidad, ya con un peso mucho más reducido de accionistas catalanes, en especial tras la entrada del colombiano Jaime Gilinski y el mexicano David Martínez, ambos con participaciones del 5%. “No somos confesionales, podemos operar en cualquier parte”, ha defendido Oliú.

El presidente de Banco Sabadell ha defendido que la percepción de los inversores internacionales hacia España es “positiva”, gracias a las reformas estructurales puestas en marcha. “Este año tiene pocos riesgos macroeconómicos por la relativa fiabilidad de las reformas, pero quizá en 2015 haya que hacer un esfuercito más. El tema clave es que el pequeño despegue económico de 2014 tenga continuidad en 2015”.

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