Aumento de las pensiones, las cotizaciones y el IPC

Aumento de las pensiones, las cotizaciones y el IPC

Nuestro sistema actual de la Seguridad Social, tal y como hemos comentado con anterioridad en este mismo blog, se basa en un sistema de reparto, en el que las prestaciones, son financiadas con las cotizaciones de los trabajadores actuales.

Aumento cotizaciones

Tanto las empresas, como los trabajadores, tienen que pagar un porcentaje del sueldo a la Seguridad Social. En el caso de las empresas es de aproximadamente el 30% y en el caso de los trabajadores aproximadamente del 5%. Existe una base de cotización máxima que asciende a 43.764 euros, lo cual quiere decir que para sueldos superiores a dicho importe, las empresas y los trabajadores cotizarán el porcentaje correspondiente de 43.764 euros. Desde 2008, las cotizaciones han aumentado aproximadamente un 19%.

Dichas cotizaciones financian las pensiones actuales. Cuando las cotizaciones son mayores a las prestaciones, el sistema se encuentra en superávit, mientras que si las cotizaciones son menores a las prestaciones nos encontramos con un sistema deficitario. En los últimos años, debido al alargamiento de la esperanza de vida, a la inversión de la pirámide poblacional y a la mayor tasa de desempleo, la Seguridad Social se encuentra en una situación de déficit que ha hecho que se hayan tenido que hacer frente a las prestaciones con parte del fondo de reserva.

Aumento pensiones

Hasta este año, el objetivo era que las pensiones se revalorizaran anualmente con la inflación, aunque realmente no ha sido así. Desde 2008, las pensiones, de acuerdo a los Presupuestos Generales del Estado han aumentado aproximadamente un 4,3% mientras que el IPC según el INE en ese mismo periodo ha aumentado un 11%, tal y como se puede ver en el siguiente gráfico:

A finales de 2013, el Gobierno, siguiendo las recomendaciones del Comité de Expertos en materia de Seguridad Social, aprobó el Factor de Revalorización Anual, por el cual, las pensiones se revalorizarán como mínimo un 0,25% y como máximo el IPC + 0,5%. Aunque las pensiones vayan a subir todos los años, no debemos de olvidar que mientras que el aumento se encuentre por debajo del IPC, los pensionistas perderán poder adquisitivo tal y como ha pasado a lo largo de los últimos años.

También es curioso ver como en los últimos años las pensiones máximas de la Seguridad Social han subido a ritmos muy inferiores a la cotización máxima, lo cual significa que cada año pagamos más a la Seguridad Social y sin embargo recibimos menos dinero en la jubilación (pensión).

Este aumento de las bases de cotización y del IPC por encima de las pensiones es otra manera de “ayudar” a que el sistema sea algo más sostenible.

Paula Satrústegui, Subdirectora de Planificación Financiera en Abante Asesores

@abanteasesores

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