Resurge el apetito por la deuda española una vez empieza a calmarse la crisis en los emergentes

Una prima de riesgo en 100 puntos básicos es posible

Vista de un panel de la Bolsa de Madrid que refleja la evolución de la prima de riesgo de los países europeos.
Vista de un panel de la Bolsa de Madrid que refleja la evolución de la prima de riesgo de los países europeos. EFE

Poco a poco las tensiones provocadas por la crisis de las divisas de los países emergentes se van aplacando y las aguas vuelven a su cauce en los mercados. Los inversores que días antes habían buscado refugio en los activos considerados más seguros se sacuden los temores y vuelven a asomarse al riesgo, resurgiendo así el apetito por la deuda española.

Un hecho que quedó claro en la última subasta del Tesoro español, que logró rebajar a mínimos históricos los costes de emisión de sus bonos a tres y cinco años. Es por eso que la rentabilidad del bono a diez años ha caído desde el 3,72% al filo del 3,6%, mínimo desde marzo de 2006. También ayudaron las contundentes palabras del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi: “preparados no, fuertemente preparados para actuar”. Según Miguel Ángel Paz, de Uncorp Patrimonio, “sirvieron para que los bonos de los periféricos mejoraran y que volviesen las ventas de bonos alemanes”. Así, el rendimiento del bund alemán a diez años, cuya diferencia con el español marca la prima de riesgo, ha repuntado hasta el 1,67% desde el 1,63% de los días previos. La consecuencia ha sido un repligue del riesgo país español hasta los 195 puntos básicos, después de haber permanecido una semana ligeramente por encima de los 200 puntos básicos.

Y los expertos lo tienen claro: queda margen para que mejore el bono español, mientras la tendencia del bund será alcista en los meses venideros. El resultado puede ser una prima de riesgo española en torno a 100 puntos básicos.

El diferencial que mide el riesgo de la deuda pública española con respecto a la de Alemania ya se había desinflado bruscamente nada más arrancar 2014; de golpe cayó más de 20 puntos básicos situándose por debajo de los 200 puntos básicos por primera vez desde 2011. Llegó a estar en 180 puntos, bajando el interés del bono español de la cota del 3,7% frente al 4,1% con el que cerró 2013. Por su parte, la rentabilidad exigida al bund alemán rozó el 2% en los primeros momentos de este año. Todo ello gracias a un escenario económico más favorable.

Por eso, y con permiso de la volatilidad, muchos son los analistas que señalan que el indicador de riesgo de los países periféricos como España e Italia seguirá bajando al calor de la recuperación de sus economías, lo que acercará el interés de la deuda soberana periférica al de la deuda refugio (la de los países que ostentan la mejor nota crediticia, como Alemania y Estados Unidos).

“Todo apunta a que el mercado por fin está dejando a un lado los riesgos de impago de la economía española y la prima de riesgo aún tendría margen de mejora”, sostiene Paz. Para Pablo González López, consejero delegado de Abaco Capital, la rebaja del riesgo país español podría ser de 30 ó 40 puntos básicos “siempre y cuando no se vaya la liquidez y no haya un shock que afecte a la economía”.

“Los tipos de interés tan bajos durante tanto tiempo y la estabilidad de la calificación crediticia española está provocando que nuestros bonos estén muy demandados. Así, no es una quimera pensar que España pueda rebajar más los costes de financiación”, asevera Paz, que cree que el bono español a diez años “debería estabilizarse en la zona del 3,5%”. La entidad Andbank estima que puede caer a niveles cercanos al 3,25% este año.

Al mismo tiempo, la mayoría de las firmas de análisis ven al bund germano más allá del 2% con el paso de los meses. Alan Van der Kamp, vicepresidente para inversiones en renta fija de Robeco, cree que su rentabilidad “puede subir a entre el 2% y el 2,2% y la del bono estadounidense puede situarse en una horquilla de entre el 3% y el 3,5%”. El tipo del treasury cotiza ahora en la zona del 2,7%. Desde BNP Paribas, la previsión es de un bund por encima del 2% a finales de 2014 y una prima de riesgo española en unos 150 puntos básicos, “con lo que veremos una convergencia entre los bonos de la periferia, que bajarán en su rentabilidad, y los core, que subirán”.

Por su parte, Bankinter apunta que el bund puede irse al 2,5% en los próximos 24 meses, mientras que el bono español reducirá su interés al 3,5%, “con lo que la prima de riesgo podría estrecharse hasta el entorno de 100 puntos en 2015”.

González López explica que en la medida en que caiga el desempleo en Alemania y en EE UU, y por efecto también de la retirada de estímulos por parte de la Fed, “los tipos del bund y del treasury subirán al 3% o más, llegando a una convergencia entre la deuda española y la alemana en un plazo que dependerá de cómo de rápida sea la recuperación”.

El Estado ahorrará al menos 1.700 millones en intereses

La rentabilidad ofrecida en los mercados secundarios por la deuda española con vencimiento a diez años se ha moderado hasta niveles del 3,6%. Hace un año el tipo exigido era del 5,25%. El buen comportamiento de los bonos españoles ha sido en todos los plazos, ante las mejores perspectivas de la economía española, lo que está permitiendo reducir el coste de financiación del Estado. De hecho, el tipo actual del bono a una década es ya casi un 0,70% más barato que el tipo previsto por el Gobierno en los Presupuestos Generales de 2014, del 4,3% de media. Así, de mantenerse en los niveles actuales, y con unas emisiones brutas que según lo previsto alcanzarán los 243.888 millones de euros, el ahorro del Estado superaría los 1.700 millones de euros. Pero, si como prevén la mayoría de analistas, el rendimiento del bono español a diez años sigue bajando, la factura del pago de intereses a los tenedores de deuda sería todavía menor. En caso de que el tipo del bono caiga al 3,2%, el ahorro alcanzaría los 2.680 millones de euros.

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