Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad
El ministro de Economía Luis de Guindos.
El ministro de Economía Luis de Guindos.

“La reforma del IRPF debe revertir toda la subida de 2012”

Luis de Guindos Jurado (Madrid, 1960) asegura que la gran baza del Gobierno es “que ha sido capaz de cambiar la trayectoria de la economía española: en 2011 íbamos al rescate y ahora vamos a la recuperación”. En una conversación con los medios financieros celebrada el jueves, el ministro de Economía, que acababa de regresar de un nuevo road show en Nueva York, asegura que “los inversores aprecian que se ha roto el vínculo entre sistema bancario y Tesoro” y que “la economía española ha recuperado, con las reformas, unos niveles de competitividad muy importantes”. “No tiene explicación, si no, una demanda histórica de 40.000 millones de euros para cubrir una emisión del Tesoro de bonos a diez años de 10.000”, asegura. Admite que se revisará al alza el crecimiento económico y se creará empleo este año, pero lo hace con el grado de cautela de quien vio muy cerca el abismo financiero en 2012: “Reconozco que estuve muy, muy, muy preocupado; habría sido insensato no estarlo”.

Pregunta. ¿Ha terminado la crisis financiera?

Respuesta. No. Pero se ha producido una circunstancia que los inversores valoran: en primer lugar, que el euro no se va a romper, y en segundo, que ha habido un reequilibrio del crecimiento dentro de la zona euro. España ya es capaz de crecer, y eso es un cambio fundamental con lo que ocurría hace año y medio. También es verdad que hay mejores perspectivas para la economía mundial y para la europea, a la vez que hay algunas dudas sobre las economías emergentes, por la retirada de los estímulos de la Reserva Federal. Todo ello ha hecho que la situación en los mercados financieros sea muy distinta a la que teníamos hace un año y medio o hace dos años.

P. ¿Por qué preguntan los fondos extranjeros cuando preguntan por España? ¿Qué buscan?

R. Conseguir demanda por 40.000 millones en una subasta del Tesoro para un bono sindicado a diez años en el que se han vendido 10.000, no tiene precedente en la historia del Tesoro español. Eso tiene que ver con la ruptura del vínculo entre riesgo soberano y riesgo bancario, con la ganancia de competitividad de la economía española, con que las perspectivas de crecimiento de España van a ser distintas. Pero sin ser complacientes y admitiendo que quedan muchas cosas por hacer, la economía ha entrado en una inercia importante y eso se reflejará cuando mandemos nuestro Programa de Estabilidad a Bruselas en abril.

P. ¿Enviarán ustedes a Bruselas una revisión del crecimiento previsto?

R. No voy a especular. Pero las perspectivas hoy son mejores que las que teníamos cuando se elaboró el cuadro macro con una previsión del 0,7%, que fue en septiembre.

P. ¿Cree que la maquinaria está ya totalmente engrasada? ¿Qué cosas quedan por hacer?

R. Nunca la maquinaria está totalmente engrasada. Pero ha habido momentos en que la economía española estaba al borde del colapso financiero, con momentos muy complejos, y ahora la perspectiva es completamente distinta. No vamos a ver crisis con la intensidad que vimos en el pasado y dependerá de que en los próximos trimestres el crecimiento de España se vaya consolidando.

P. ¿Qué queda por hacer? En materia laboral, tras la evaluación de la OCDE, hemos tomado más decisiones, con el empleo a tiempo parcial, con la simplificación de contratos, con la labor de las mutuas en las altas y bajas laborales, etc. Y medidas de perfeccionamiento, como ha dicho la ministra de Empleo, siempre van a estar ahí. Pero el núcleo fundamental está hecho ya.

R. En materia fiscal nos queda la reforma. Tenemos un sistema tributario que, como consecuencia de las necesidades recaudatorias, no genera desde el punto de vista del Gobierno los incentivos correctos para el crecimiento a medio y largo plazo. Un sistema tributario no es solamente recaudar. Hay que hacer modificaciones en el IRPF y en Sociedades, porque el IVA está ya bastante alineado con la UE y no habrá cambios importantes. Y falta el resto de la imposición indirecta, que es menos importante.

P. ¿Puede frenar el calendario electoral las reformas pendientes?

R. La gran baza de este Gobierno es que ha sido capaz de cambiar con su política económica la trayectoria de la economía española. A finales de 2011 íbamos en la dirección del rescate y ahora vamos en dirección a la recuperación. Vamos con cuidado, con prudencia, con elementos de fragilidad, con todas las cautelas que se quiera, pero es una realidad. Las cicatrices de la sociedad española durante la crisis, con caída de siete puntos de PIB, son muy profundas y no están curadas. Cuando a mediados del año 2012 estábamos más agobiados, yo estaba preocupado, porque sería una irresponsabilidad no estar muy, muy, muy preocupado; pero tenía esperanza: estaba convencido de que a nosotros no nos iban a rescatar, que teníamos capacidad para salir. Hoy, con la misma cautela, no quiero pasarme de optimista, pero la situación es muy distinta.

En España ha habido dos reformas fundamentales que han cambiado el escenario y que están interrelacionadas. La del sector financiero y la del mercado de trabajo. La primera de ellas ha atacado una causa básica de los desequilibrios de la economía, que era una evolución creciente del crédito excesiva a todas luces y que ha generado todo tipo de burbujas: una inmobiliaria, un gran problema de solvencia en los bancos, ingresos tributarios irreales, etc. Y cuando se para el crédito, deja una estela de efectos depresivos que no habíamos vivido nunca en España. Y la reforma laboral está facilitando que tenga una evolución de los costes laborales unitarios mucho más razonables.

Hoy España se percibe como un país en el cual, con todas las cautelas, no hay una crisis de solvencia del sistema financiero, en absoluto; donde ha habido una fuerte ganancia de competitividad, con una situación mucho más atractiva para la inversión que hace unos años, y, en tercer lugar, que las cuentas públicas están en situación distinta. Esos son los tres elementos fundamentales.

P. Ha citado usted la reforma fiscal. ¿En qué sentido reformarán el IRPF?

R. En el IRPF hay que facilitar el ahorro, que ahora está bastante penalizado; hay que revertir la subida [de tipos] que tuvimos que aprobar en diciembre del año 2011.

P. ¿Toda?

R. Sí, sí, toda, toda, claro. Ese es el compromiso del presidente del Gobierno. La promesa del presidente, que está en nuestro Plan de Estabilidad, es que revertiremos la subida de 2011.

P. Los mensajes de Hacienda no van por ahí...

R. Esto el presidente lo tiene muy claro, y el ministro de Hacienda, también. Se va a revertir la subida. Habrá que mirar las deducciones que se pueden reconsiderar, sin hablar, por supuesto, de la de vivienda. Y en Sociedades la diferencia entre el tipo nominal y el efectivo es brutal y tenemos que reducirlo para subir el tipo efectivo reconsiderando deducciones.

P. ¿Cuál es un tipo efectivo razonable en Sociedades?

R. No quiero aventurarme. Hay que dejar que los expertos hagan sus propuestas. La fiscalidad moderna se caracteriza en estos momentos por reducir la presión sobre el ahorro y el trabajo e incrementarla sobre el consumo y sobre elementos patrimoniales. Eso hizo el Gobierno cuando ajustó IVA e IBI [impuesto sobre bienes inmuebles].

P. Hay varias alternativas para reducir la presión sobre el ahorro...

R. Lo único que digo es que el objetivo básico es favorecerlo reduciendo la fiscalidad que tenemos ahora.

P. Ha concluido el rescate financiero español y todo son alabanzas. Tenemos una banca muy saneada, muy solvente, pero sin crédito...

R. El saneamiento de la economía es la reducción de los niveles de endeudamiento. En 2010 el apalancamiento del sector privado era del 230% del PIB, y hemos conseguido reducirlo hasta alrededor del 200%, lo que supone más de 200.000 millones de deuda menos, y eso ya es más razonable. La cuestión es que ese proceso de desapalancamiento tiene que continuar y tiene que concentrarse en los sectores en los que el endeudamiento no fue adecuado. Y simultáneamente tiene que haber una disponibilidad de crédito para aquellas pymes o empresas que lo merecen porque no han cometido excesos y están discriminadas. En los últimos meses, está habiendo una situación distinta en la disponibilidad de crédito. El ICO, por ejemplo, ha puesto a disposición de las empresas más de 14.000 millones y con una evolución muy positiva. Y cuando uno pregunta sobre la actitud de los bancos a prestar, se ha modificado.

El rescate de la banca ha sido el de los ahorradores. Si hubiésemos dejado las cosas como nos las encontramos, habríamos acabado en un rescate completo de España. El aspecto más positivo del bancario es que identificó cuál era el elemento que a corto plazo nos podría haber llevado al rescate completo, que era la situación del sistema bancario, y su influencia, su círculo vicioso, con el Tesoro. Por eso, con un ejercicio de transparencia y de inyección de capital de 40.000 millones, un incremento de 86.000 millones de las provisiones y la creación de Sareb [banco malo], nos ha llevado a que haya mucha más transparencia, y a que hoy tengamos una banca que se percibe como mejor regulada y en condiciones de dar crédito.

P. ¿Este año el saldo entre desapalancamiento y concesión de crédito cuál será o cuál debe ser?

R. Este año el flujo de crédito nuevo va a crecer. Va a ir mejorando, sin duda, sobre todo para pymes y para aquellos sectores que no cometieron excesos.

P. ¿Será suficiente para tener una recuperación de intensidad?

R. Tiene que continuar cierto desapalancamiento, pero el crédito nuevo para sectores no inmobiliarios y no construcción ya está creciendo y va a continuar creciendo. España ha necesitado en el pasado mucho avance del crédito para crecer: con avance del PIB del 4%, el crédito lo hacía al 20%, y generaba deuda y déficit externo. La cuestión es actuar de forma discriminada.

P. El crecimiento empieza a recuperarse, pero la economía sigue destruyendo empleo y el paro solo baja por la salida de activos...

R. 2014 va a ser el primer año en el que la sociedad española perciba la recuperación. Hay una variable cuyo comportamiento nos lleva a pensar que en los próximos trimestres va a haber creación de empleo: la destrucción se ha estabilizado y por vez primera desde el inicio de la crisis ha habido creación en términos desestacionalizados. La creación de empleo desestacionalizada es un indicador adelantado. Y el sector privado se ha estabilizado y empezará a crear ocupación en los próximos trimestres.

P. ¿Tendremos en 2014 crecimiento del número de puestos de trabajo?

R. Sí. Nosotros lo estimamos en términos de EPA y de Contabilidad y en ambas se reflejará creación neta de empleo. Cuando planteamos el crecimiento del 0,7% ya teníamos crecimiento en términos de EPA, pero no de Contabilidad. Mejorará en los dos cómputos.

P. La EPA refleja un fuerte trasvase al tiempo parcial. Pero con ese tipo de empleo, con ese tipo de rentas, es complicado que se recompongan demanda o ingresos fiscales.

R. Pero la dinámica de la creación de empleo empieza por ahí siempre. Y desde todos los puntos de vista es mejor un contrato a tiempo parcial que estar en paro. El contrato a tiempo parcial puede ser la puerta a un empleo a tiempo completo.

P. Tienen en Economía pendiente también cambios en la gestión de los fondos de pensiones e inversión. ¿Cuándo los aplicarán?

R. El reglamento que se está discutiendo incluye ya una rebaja importante en las comisiones de los fondos de pensiones. La rebaja es de un 30% en todas las comisiones de gestión; en todas. Se establecerán topes y se diferenciará si tienen componentes variables, como porcentajes sobre beneficios. Pero se aplicarán las rebajas en todas.

P. ¿Puede la ampliación de las bases de cotización de la Seguridad Social afectar al crecimiento?

R. No lo creo, aunque a mí no me gustan las subidas de cotizaciones. En este caso, no creo que afecte en absoluto.

P. ¿Qué mecanismos preparan para estimular la financiación no tradicional de las empresas?
R. Vamos a establecer varias alternativas. Vamos a modificar la gestión de los fondos de inversión mobiliaria para hacer más fácil su constitución en España; vamos a facilitar la constitución y funcionamiento de los fondos de capital riesgo; vamos a hacer modificaciones en las instituciones de inversión colectiva, con los fondos de facturas, para que haya una fórmula adicional no bancaria de financiación; vamos a disponer fórmulas para que si a una pyme, estando al día, se le cierra la financiación, se le dé un preaviso y una explicación convincente del cambio de condiciones, y vamos a regular la hipoteca mobiliaria, que tiene una regulación muy antigua y existe en otros países, y que aquí no se utiliza nada de nada.

P. ¿Cuándo estará disponible la nueva regulación de colegios profesionales?
R. Está en el Consejo de Estado. Lo más importante es liberalizar y aquí no es sencillo. Hemos introducido transparencia y regulado el régimen de incompatibilidades de los gestores de los colegios, así como una reducción muy importante de las cuotas; y si se quieren elevar, tiene que tener el respaldo de un porcentaje muy importante de los colegiados. Y tenemos que introducir competencia y eliminar barreras y cada vez hay un consenso superior.

P. Pero da la impresión de que con la presión de los lobbies se ha ido descafeinando poco a poco.
R. Es un proyecto liberalizador y que va a facilitar la vida a los profesionales; además, redundará en un abaratamiento de los servicios que prestan.

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