Advertencias de la CNMV

Chiringuitos financieros: qué son y cómo recuperar el dinero

Vista del panel de la Bolsa de Madrid
Vista del panel de la Bolsa de Madrid EFE

Un chiringuito financiero es una entidad o firma que presta servicios de inversión sin tener autorización para hacerlo. No están registradas en la CNMV ni en el Banco de España y suelen captar a sus clientes de manera fraudulenta. El peligro es que, en muchas ocasiones, se trata de una tapadera para apropiarse del dinero de sus víctimas, convenciéndoles de que con sus servicios conseguirán hacer inversiones de alta rentabilidad.

La CNMV aconseja, en todo caso, informarse antes de entregar el dinero a cualquier sociedad. LAs apariencias engañan, y no siempre una empresa con aparente solvencia lo es. 

En todo caso, si ya ha entregado el dinero a alguna de estas entidades, no siempre es posible recuperar el capital. Los chiringuitos financieros no están adheridos al Fondo de Garantía de Inversiones o de Depósitos, por lo que los inversores no están protegidos en caso de insolvencia de la entidad no autorizada (las entidades autorizadas son las que contribuyen a estos Fondos con sus aportaciones).

La CNMV recomienda estar atento a determinadas señales para intentar actuar cuanto antes. Así, hay que estar alerta para denunciar cuanto antes si la persona de contacto se vuelve inaccesible, no atienden a las solicitudes de reembolso, no se recibe ninguna información o la que se obtiene es insuficiente e incomprensible.

A veces su respuesta es que la inversión no ha ido como se esperaba, que se han registrado pérdidas y que precisamente en ese momento no conviene deshacer posiciones sino aumentar. La CNMV advierte que es muy peligroso seguir invirtiendo.

Además, señala que tanto si se recupera la inversión (toda o parte) como si no, es importante que se ponga en conocimiento de la CNMV, en la Oficina de Atención al Inversor, en el teléfono 902 149 200.

En qué se diferencia de una entidad registrada

El supervisor concede una autorización para prestar servicios de inversión cuando acredita que la entidad cumple ciertos requisitos: capital suficiente, organización y medios adecuados, etc.

Además, para captar a clientes, los chiringuitos recurren a bases de datos (muchas veces se obtienen de forma fraudulenta) de las que extraen direcciones de personas que, por ejemplo, han suscrito un determinado producto financiero, reciben periódicamente una publicación económica.

El regulador indica algunas de las técnicas de persuasión que usan los chiringuitos. Una de ellas, por ejemplo, consiste en hacer creer que tiene predicciones acertadas: realizan un número elevado de llamadas, se presentan y en la mitad de ellas afirman estar seguros de la subida de un determinado valor. En la otra mitad, predicen la caída de ese mismo valor. En los días siguientes solo vuelven a llamar al grupo a quien se realizó la predicción acertada. Algunos de esos clientes convencidos de la infalibilidad de una empresa que ha acertado todos sus pronósticos durante varios días consecutivos.

Quieren dar apariencia de respetabilidad y éxito. Para ello, visten con elegancia y alquilan oficinas de lujo. En ocasiones es difícil conseguir cita para entrevistas, ya que desean dar la imagen de personas.

Hablan de mercados lejanos, con seguridad y dominio de los tecnicismos para parecer expertos. Y, en todo caso, ofrecen grandes beneficios con pocos riesgos, siempre con mucha insistencia.

 

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