Cree que Popular está en precio y que Santander necesita capital

Barclays concentra en BBVA su apuesta por la recuperación de la banca española

Francisco González, presidente de BBVA.
Francisco González, presidente de BBVA. Reuters

Barclays ha elevado hoy los precios objetivos de BBVA, Popular, Sabadell y Santander y declara su firme apuesta por BBVA, al que eleva de neutral a sobreponderar por su "sólida posición de capital y su atractiva combinación de negocio". También aprecia estas virtudes en Popular, aunque su precio actual ya descuenta la recuperación, y advierte en cambio de las necesidades de capital de Santander.

La caída de la prima de riesgo está propulsando a la banca española en Bolsa y ha empezado a propiciar la revisión de las valoraciones de las firmas de análisis. Barclays reconoce que la banca española está cotizando ya con una prima del 10% respecto al sector europeo pero, aún así, aprecia oportunidades selectivas de inversión al hilo de la recuperación económica en el país y de la mejora de la prima de riesgo y, por tanto, del coste de financiación de las entidades.

Su apuesta más evidente es BBVA, el único banco español que sobrepondera, después de elevar su recomendación desde neutral. Ha aumentado el precio objetivo de la entidad desde 8,7 a 10,20, una mejora de valoración que traslada aún con mayor intensidad a Popular y Sabadell, donde las valoraciones pasan de 4 a 5,40 euros para el banco que preside Ángel Ron y de 1,40 a 1,90 euros para el banco que preside Josep Oliu. La mejora es mucho más leve para Santander, cuyo precio objetivo pasa de los 5,15 a 5,30 euros por acción, con recomendación de infraponderar, al igual que Sabadell. El consejo para las acciones de Popular es en cambio de neutral.

Barclays argumenta su preferencia por BBVA en una combinación de sólidos niveles de capital, recuperación de actividad en España y aceleración del negocio en México. La firma británica destaca que la entidad que preside Francisco González posee un mix de diversificación geográfica más positiva, con un peso significativo de México y Estados Unidos, que Santander, con presencia notable en Reino Unido, Europa Continental y Brasil, su principal franquicia latinoamericana.

Pero la gran distinción que hace Barclays entre los dos grandes bancos españoles se basa en los niveles de capital. Una posición de capital débil en relación con el resto de la banca europea es el punto que más destaca la firma británica de la entidad que preside Emilio Botín. Prevé que Popular, Sabadell y BBVA cuenten en 2014 con un ratio de capital core Tier 1 de alrededor del 11%, en línea con la media que contempla para el conjunto de la banca europea, mientras que Santander quedaría en el 9,2%, por debajo de esa media. Recuerda además que el efecto del reconocimiento de gran parte de los activos fiscales diferidos (DTA por sus siglas en inglés) beneficiará en menor medida a Santander y BBVA que a Sabadell y Popular. De hecho, prevé que Sabadell sea el más beneficiado con el cambio en los DTA, que permitirá conservar 400 puntos básicos de su core Tier 1, para situarlo en 2013 en el 10,6%, mientras que Popular conservará 170 puntos básicos por este motivo.

Santander en cambio adolece de capital especialmente respecto a su negocio doméstico, según Barclays. Y calcula una necesidad de capital de al menos 4.200 millones de euros para situar el core Tier 1 de 2014 en el 10%, si bien el conjunto de la banca europea estaría apuntando a un nivel del 11% en un escenario de plena adaptación a Basilea III.

Crédito y provisiones

Barcalys apunta en su informe que el mercado ha anticipado la recuperación del entorno macroeconómico para España y la recuperación de la rentabilidad del negocio bancario. La firma británica señala que la banca española está bien posicionada para hacer frente a la revisión de activos y el test de estrés que hará el BCE al sector este año, si bien hace algunas advertencias. Advierte que el proceso de desapalancamiento o reducción de balance persistirá y seguirá pesando sobre el crecimiento de los ingresos en los próximos años, lo que no llegará a quedar compensado con el aumento de cuota de mercado y las oportunidades que ofrece el proceso de consolidación de la banca. Así, apunta a la continuidad en la contracción del crédito y prevé un descenso en la deuda del sector privado a un ritmo anual de entre el 6% y 7% en los próximos tres años para dejar este endeudamiento a un nivel razonable del 150% sobre el PIB, desde el 191% de cierre estimado para 2013.

En el lado positivo aparece la reducción de las provisiones por la mejora en la calidad del crédito. Barclays calcula un descenso anual de las provisiones del 40% en 2014 y del 70% respecto al nivel máximo alcanzado en 2012.

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