Cuenta ya con un apoyo del 96% entre la banca

FCC, a punto de cerrar la refinanciación de 4.600 millones de deuda

Sede de FCC en Madrid.
Sede de FCC en Madrid.

La mayor refinanciación del momento protagonizada por una empresa española está a un paso de culminar. FCC tiene el visto bueno del 96% de los bancos en la operación con la que busca aplazar cuatro años el vencimiento de 4.600 millones de deuda. Esta cifra se engloba principalmente en tres créditos sindicados de 1.250, 800 y 450 millones, respectivamente. El resto son bilaterales.

 La entidad que preside Esther Alcocer ha agrupado préstamos para simplificar su estructura de deuda y manejar una cifra “sostenible y adaptada a la generación de caja prevista para los distintos negocios”, viene argumentando la empresa en sus últimos comunicados.

Algunos de los créditos más importantes tenían fecha de vencimiento el pasado 31 de diciembre. Ese día FCC podía haber instado la homologación judicial de deuda al rebasar el 75% del apoyo bancario y asegurarse de este modo la refinanciación, pero según fuentes financieras de toda solvencia pactó una prórroga (stand still) hasta el 28 de febrero para seguir negociando y cerrar los flecos legales.

De este modo, la dirección del grupo busca la unanimidad entre sus acreedores. Sus principales bancos son Santander, BBVA, Bankia, La Caixa, Société Générale, BNP, Sabadell, Popular y Barclays, entre otros. Las mismas fuentes consultadas creen que en los próximos días la compañía que controla Esther Koplowitz estará en disposición de anunciar el pacto definitivo.

La deuda neta de FCC al cierre del tercer trimestre marcaba 6.577 millones de euros. El objetivo para el final del ejercicio es tenerla por debajo de 6.000 millones y el plan estratégico presentado en marzo por el consejero delegado, Juan Béjar, señalaba una cifra para 2015 en torno a los 5.000 millones.

La misma hoja de ruta marcaba desinversiones en negocios no estratégicos para centrar a la compañía en las actividades de construcción, servicios urbanos y gestión del ciclo del agua. La última operación ha sido el traspaso del 51% de FCC Energía a Plenium Partners, comunicada el 30 de diciembre. La firma española ya se había desconsolidado los 763 millones de deuda que cuelga de la división por la simple intención de venta, por lo que no habrá impacto en este sentido.

Expectativas de mejora en los cobros

Llegó en plenas Navidades y prácticamente ha pasado inadvertida, pero la Ley Orgánica, de 27 de diciembre, sobre Factura Electrónica y Deuda de la Administraciones Públicas promete convertirse en poco menos que un salvavidas para las empresas de construcción y servicios por lo que supondrá en la mejora de los plazos de pago. Es el caso de FCC, que ha acudido a los distintos planes de pago a proveedores impulsados por el Gobierno con deudas multimillonarias de distintas administraciones.

La compañía tiene fijado en más de cinco meses el plazo de cobro a la Administración, de la que depende en sus dos negocios centrales: construcción y servicios. Una simple reducción de esos plazos a un nivel de tres meses, según explica un analista de Bolsa, podría impactar en más de 500 millones en el circulante.

Sin embargo, FCC ha cumplido con el calendario fijado para la operación y eso da credibilidad tanto a la dirección como a las pautas marcadas en el plan. Para las próximas semanas se espera la firma de las desinversiones en la división de Logística, para lo que FCC tiene un acuerdo con el fondo de capital riesgo Corpfin, y de la filial de mobiliario urbano Cemusa, donde JC Decaux se da como compradora.

También en diciembre se alcanzó la refinanciación de deuda de la británica FCC Environment, cifrada en 381 millones de libras (460 millones de euros).

De forma paralela ha sido la propia Esther Koplowitz quien ha renegociado y aplazado la deuda de la sociedad instrumental B-1998, a través de la que controla el 50,01% de FCC. El acuerdo de la empresaria con la banca llegó el 22 de diciembre, un día después de la entrada de dos nuevos socios en el capital de la constructora, a los que Koplowitz vendió el 3,8%.

Los vencimientos de B-1998, donde BBVA aparece como uno de los principales acreedores, se han ampliado hasta 2018. Fuentes del mercado hablan de una deuda cercana a los 900 millones frente al valor en Bolsa de FCC: 2.310 millones (el paquete de Esther Koplowitz representa la mitad de esa cifra).

El entendimiento con la banca, tanto del grupo en el proceso de refinanciación integral como de la principal accionista de FCC, traslucen confianza en el nuevo proyecto impulsado por el consejero delegado Béjar. El camino no ha estado exento de notables sacrificios: distintos ajustes de empleo, la remodelación de la cúpula directiva, la supresión del dividendo, fuertes provisiones, la limitación de las inversiones y todo un programa de desinversiones. El reto es volver a beneficios en el ejercicio 2014 que acaba de comenzar. En septiembre FCC perdía 675 millones.

 

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