Valencia asegura que no puede esperar a 2015

Más presión por la nueva financiación autonómica

Hacienda pretende cerrar primero la reforma tributaria y después la de la financiación

Los barones del PP temen que el conflicto con Cataluña influya en la negociación

El presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra.
El presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra. REUTERS

2013 se cerró con la bronca que protagonizan el Ministerio de Hacienda y el Gobierno de la Comunidad de Madrid, entre otros asuntos, por la falta de acuerdo sobre la celeridad con la que hay que abordar una nueva financiación para las regiones. Frente a las prisas que considera necesarias el Gabinete de Ignacio González, desde el departamento que dirige Cristóbal Montoro se ha optado por tratar de enfriar el debate. “Primero, se abordará la reforma tributaria y luego la del sistema de financiación autonómica”, insisten fuentes de Hacienda.

Sin embargo, es muy probable que en las próximas semanas arrecien los mensajes de los territorios que sistemáticamente se sienten agraviados por el reparto de los recursos. Esta mañana fue el turno de la Comunidad Valenciana. Su presidente, Alberto Fabra, advirtió al Ejecutivo central de que su región “no puede esperar a 2015” para la aplicación de un nuevo modelo de financiación porque el desfase de las inversiones en Sanidad y Educación con el actual sistema ascendió el año pasado a unos 1.500 millones de euros, una cantidad que calificó de “inasumible” para las arcas valencianas. Fabra, que hizo estas declaraciones durante su intervención en el Fórum Europa Tribuna Mediterránea, centró su discurso en afirmar que 2014 será un año en el que tratará de que la comunidad sea “motor de recuperación económica” y citó como ejemplo los indicadores de empleo, la inversión extranjera y el turismo entre los “hechos” que señalan la recuperación.

El jefe del Gobierno valenciano advirtió de que no va a “renunciar a los niveles de bienestar que alcanzado entre todos” y, a pesar de partir con “desventaja respecto a la mayoría de regiones”, ha garantizado que su hoja de ruta es la “adecuada”, como “demuestran los datos económicos” que permiten, ha dicho, que la Comunidad sea la autonomía que “más rápido está saliendo de la crisis”.

No al ‘modelo a la carta’

En este sentido, reclamó un “fondo transitorio de nivelación” para las autonomías que perciben una financiación “por debajo de la media”. Así, a pesar de que el nuevo modelo, según el PP, deberá respetar la Constitución, permitir la financiación de los servicios públicos básicos y garantizar la solidaridad entre territorios, muchos de los barones del partido se han mostrado críticos en los últimos meses al temer que se puedan producir “modelos a la carta”. Y es que mientras el Gobierno asegura que el objetivo es “construir entre todos un sistema para garantizar la financiación de los servicios públicos en los distintos territorios, los líderes regionales apelan a la solidaridad”.

De este modo, los presidentes de Madrid, Ignacio González; Extremadura, José Antonio Monago; Murcia, Ramón Luis Valcárcel; Aragón, Esperanza Rudi; Baleares, José Ramón Bauzá; Castilla y León, Juan Vicente Herrera y La Rioja, Pedro Sanz, han apostado siempre por garantizar la solidaridad del sistema. El Ejecutivo, entretanto, insiste en que está abierto a la negociación para encontrar la mejor fórmula posible con todas las comunidades, incluida Cataluña.

Temor a que sea moneda de cambio con Cataluña

La Junta de Andalucía reclamó también hoy al Gobierno central que el nuevo sistema de financiación autonómica no se utilice como “moneda de cambio para solucionar y acallar tensiones de ningún tipo”, en una clara alusión al conflicto abierto con Cataluña.

El consejero andaluz de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, manifestó, en la rueda de prensa posterior a la primera reunión del Consejo de Gobierno del año, que 2014 también es clave para la financiación autonómica porque “toca su revisión”, un debate en el que Andalucía va a estar muy pendiente, reclamando lo que le corresponde y defendiendo los intereses de todos los andaluces. Insistió en que Andalucía va a demandar al Gobierno central una mejor financiación porque la incorrecta aplicación del actual sistema hace perder a la comunidad 1.000 millones anuales. Para Jiménez Barrios, ha llegado “la hora de negociar y debatir un nuevo sistema que sea más justo para todos”, con transparencia y con la participación de todo el mundo, sin negociaciones bilaterales. En este sentido, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el líder del PSC, Pere Navarro, sellaron hoy un documento de nueve puntos para impulsar la reforma federal de la Constitución que ambos partidos propugnan.

Rubalcaba censuró que el proyecto de Artur Mas es llevar Cataluña al abismo, mientras que el de Mariano Rajoy es mirar hacia otro lado, a quien acusó de “aumentar la fractura” territorial.

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