Urbanismo
La rehabilitación busca cómo financiarse

La rehabilitación busca cómo financiarse

Fomento y las empresas exploranun modelo que sufrague los costes mediante los ahorros energéticos

Alemania lleva años financiando la rehabilitación energética de edificios a través de los bancos, con créditos específicos para la eficiencia. “Allí se ha hecho a tipos del 2,75% de interés, pero sabemos que eso aquí es inviable”, comentan en el sector. Constructoras, Ministerio de Fomento, arquitectos, empresas de servicios energéticos e institutos de investigación buscan un esquema que permita financiar la renovación integral de edificios, una de las pocas vías que se abren al maltrecho sector de la construcción, que ha dejado tras de sí cerca de 1,7 millones de desempleados.

Por ahora, el esquema más armado que se ha puesto encima de la mesa es el propuesto por el Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), que recomienda crear un producto financiero específico para remodelar 10 millones de viviendas que se han quedado obsoletas al no disponer de ningún tipo de aislamiento térmico, el 40% del parque inmobiliario construido. El resultado es el encarecimiento del recibo de luz y gas, menor confort y falta de acceso de las viviendas más antiguas a servicios como el ascensor.

El GTR propone la creación de un tipo de crédito bancario a 20 años y al 5% de interés, con una salvedad respecto a un préstamo convencional:el pago podría realizarse a través de la factura energética, sin sobrecoste por los ahorros energéticos que se irían generando. Esa es la otra clave que allanaría el camino a la rehabilitación, reducir al máximo la inversión inicial de los propietarios, a base de pagar parte de la inversión por el menor consumo en calefacción, agua caliente sanitaria y la revalorización de la vivienda en el mercado.

El GTR calcula que los edificios renovados podrían ganar entre un 10% y un 20% respecto a los que mantengan una peor calificación energética.
Además de la participación de los bancos, los expertos reclaman una subvención pública del 25% para ayudar a la inversión inicial, que estiman en 6.000 euros una vez descontados los ahorros en las diferentes partidas. Ese incentivo también podría armarse sobre estímulos fiscales, como una desgravación, en la misma línea de los planes de vivienda que animaron el mercado inmobiliario para la compra de vivienda nueva.

Pero mucho antes de llegar a ese punto, las empresas que ven en la rehabilitación una puerta abierta a la reconversión del sector inmobiliario creen necesaria más concienciación e información a los propietarios. “Cuando existían las ayudas a la rehabilitación de edificios, nadie las conocía, apenas se demandaban por falta de información”, comentan en Ferrovial, una de las compañías que apuesta por este mercado.

Lo primero que buscan los particulares en la renovación de su vivienda es el confort, no la eficiencia. “Hay barrios donde no se consume energía, no porque sean eficientes, sino porque no pueden encender la calefacción. La palanca es el confort, y eso tiene un efecto viral”, comenta Maite de Diego, gerente de rehabilitación de Ferrovial. El grupo tiene proyectos de rehabilitación en marcha en varias ciudades españolas, aunque aún ninguno en fase de proyecto piloto.
A mayor escala, el Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), coordina un proyecto europeo de rehabilitación energética de seis barrios en seis ciudades europeas (Milán, Bratislava, Viena, Tampere, Aquisgrán y Sestao), para lograr un consumo de energía casi nulo, que estará en marcha en 2018.

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