El ajuste de las embotelladoras sumará 500 despidos en el área logística
Coca-Cola Iberian centrará los cierres en Asturias, Galicia, Andalucía y Mallorca

Coca-Cola Iberian centrará los cierres en Asturias, Galicia, Andalucía y Mallorca

Ahora son once plantas embotelladoras en España, Portugal y Andorra y luego serán solo siete. Coca-Cola Iberian Partners anunció el pasado lunes el cierre de cuatro de los centros que envasan los refrescos de la marca estadounidense, la más conocida del mundo, sin especificar las instalaciones afectadas. Pero los datos ya están ahí. Son las de Siero (Asturias), Andalucía (Málaga o Sevilla clausurarán su puertas), Galicia y Palma de Mallorca. El grupo embotellador mantiene que está ultimando el plan de cierres, sin especificar los centros afectados (aunque sí adelantó su número).

Y también reseñó el colectivo de trabajadores afectados por esa reordenación. Unos 1.200 saldrán de la empresa (sobre una plantilla total de 5.000 personas). Fuentes del sector añaden a esa cifra otros 500 empleos del área de logística. El sector de bebidas exige de un importante tránsito desde las embotelladoras a los centros de distribución, que son los que luego venden en sus lineales los envases de bebidas al cliente final.

El grupo embotellador intentará minimizar el impacto de los 1.200 despidos a través de las vías de las prejubilaciones, bajas incentivadas o recolocaciones en las empresas del sector.

Movimiento en manantiales

La reordenación en Coca-Cola Iberian Partners afectará también al ámbito de los manantiales de agua mineral del grupo. La explotación en Levante que adquirió la embotelladora Colebega hace unos años será puesta a la venta. Por contra, la empresa potenciará sus actuales manantiales de Cobega, Vilas, Quintaurria y Cañizar del Olivar.

En el comunicado del pasado lunes, Coca-Cola Iberian Partners anunciaba que la integración de las siete embotelladoras en una sola, una operación asesorada por PricewaterhouseCoopers, había culminado y ahora llegaba el momento de “iniciar un proceso de reorganización de la estructura de la compañía”, para asegurar la “creación de una estructura más ágil, eficaz y competitiva”.

Esa reordenación responde al intento de evitar “duplicidades e ineficiencias, que terminarían por dañar el futuro del proyecto”. El plan, presentado a los sindicatos, adelanta el mantenimiento de las citadas siete embotelladoras, “además de cinco grandes centros de actividad en España”. En este sentido, el mercado de Galicia de las marcas de Coca-Cola será atendido desde Madrid, por ejemplo. El grupo también mantendrá sus delegaciones territoriales.

De acuerdo con el nuevo orden, el servicio de atención al cliente quedará centralizado en Madrid, Barcelona y Sevilla, “potenciando su rapidez, eficacia y funcionamiento”. Coca-Cola Iberian Partners también repartirá por cinco ciudades de España otras áreas claves de la corporación, como la financiera, legal, comunicación y recursos humanos.

El grupo, con sede en Madrid, integra a las embotelladoras Casbega, Colebega, Rendelsur, Begano, Norbega y Asturbega. Su director general es Víctor Rufart.

Menos refrescos por la crisis

La crisis económica no quita la sed, pero casi. El consumo de refrescos ha caído desde el inicio de la crisis económica, a finales de 2007. El sector de hostelería viene notando desde hace un lustro, como el resto del sector del gran consumo, que ha descendido la demanda de bebidas burbujeantes.

Otra causa más para el ajuste que prepara Coca-Cola Iberian Partners. Una reordenación que salta de la Península Ibérica a los archipiélagos. Antes del próximo cierre de la embotelladora de Palma de Mallorca, Cobega, una de las empresas ahora integrada en el grupo, ya cerró una de sus dos instalaciones en Canarias. Clausuró el centro de Ingenia (Gran Canaria) y dejó operativas las instalaciones de Tacoronte (Tenerife).

Fuentes del sector han señalado que el despacho de abogados Sagardoy está trabajando con Coca-Cola Iberian Partners en el diseño del plan de ajuste, que incluye en su primera fase la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para los trabajadores afectados. Con una cifra anual de negocio que ronda los 3.000 millones, el grupo tiene contratada para la próxima década la concesión como embotellador de los productos de la multinacional Coca-Cola en la península Ibérica.

Normas
Entra en El País para participar