Cede la gestión de unos 25.000 millones en activos por 10 años
Un edificio comercializado por Altamira.
Un edificio comercializado por Altamira.

Santander traspasa a Apollo su área de recobro junto a Altamira

La entidad se ofrece a aportar garantías de empleo al personal traspasado.

Banco Santander sigue trabajando estos días para cerrar los últimos flecos del acuerdo de venta de su plataforma inmobiliaria, Altamira, al fondo estadounidense Apollo. Según ha informado la entidad a su plantilla el acuerdo incluirá un contrato de traspaso de la gestión de su carga inmobiliaria al fondo por un periodo de 10 años, un punto clave que hasta ahora permanecía en el aire.

Aunque este ha sido el plazo también por el que se ha cedido la gestión en otras operaciones similares, como la cerrada por Catalunya Banc con los fondos Kennedy Wilson y Värde Partners, la de Bankia con Cerberus o la de CaixaBank con el texano TPG, los términos definitivos del acuerdo de Santander con Apollo quedaron abiertos tras el anuncio de un primer preacuerdo a finales de noviembre.

La operación, según las mismas fuentes, supone ceder a Apollo la gestión de una carga total de 25.000 millones de euros en activos, lo que supone dejar en sus manos tanto la comercialización de los 8.000 millones de euros en inmuebles adjudicados como, y esto estaba por ver, toda la carga de crédito a promotores.

A esta cifra se le iría sumando la carga que Santander vaya absorbiendo año a año hasta finales de 2023, cuando, en principio, concluiría el actual acuerdo de traspaso de la gestión. El acuerdo ha sido valorado por el mercado en unos 700 millones de euros.

La fórmula finalmente adoptada para cerrar el acuerdo supone no solo el traspaso de la gestión íntegra de estos créditos sino la segregación del negocio de recuperaciones de préstamos fallidos con sus 288 empleados. A diferencia de lo que ocurre con Altamira, que operaba como filial del banco, los trabajadores del área de recobros pertenecían directamente al banco.

De hecho, aunque se calcula que en total serán unos 500 empleados los que pasen del grupo Santander a Apollo, los representantes sindicales del banco han iniciado una campaña de movilizaciones (ver despiece) para garantizar las condiciones laborales que afecten a estos 288 trabajadores concretos.

Aspiraciones con Sareb

En paralelo, durante las reuniones informativas que el banco ha mantenido con la plantilla de la sección de recobros, Santander ha avanzado algunas de las estrategias con las que Apollo toma posición en el negocio de la intermediación inmobilaria.

Según los sindicatos, el fondo ha informado a la entidad de que aspira no solo a gestionar la cartera de inmuebles y créditos de Santander sino a aprovechar la plataforma Altamira para hacerse con la gestión de paquetes de inmuebles de otras entidades y, especialmente, de Sareb.

La sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria mantiene de momento un contrato de gestión de sus activos con las entidades nacionalizadas y asistidas que le traspasaron sus activos.

Este acuerdo, no obstante, será revisado año a año y aunque desde el sector se da por sentado que será renovado en los mismos términos durante 2014, los 50.000 millones en activos de la entidad son un jugoso pastel para los fondos que se están haciendo con el negocio de la gestión inmobiliaria en España, que esperan ir haciéndose con los futuros contratos de Sareb.

Garantías de empleo para 288 empleados

Los términos del acuerdo que Banco Santander está ultimando con el fondo estadounidense a Apollo, que incluyen la venta de su plataforma inmobiliaria Altamira conjunto al departamento de recuperación de créditos fallidos. La decisión implica finalmente no solo el traspaso de la plantilla asociada a la filial inmobiliaria sino también de los 288 trabajadores del área de recobros que dependían directamente del banco. Un movimiento que ha desatado protestas entre la plantilla de la entidad, que teme que estos trabajadores pierdan su empleo.

Una preocupación fundada por el anuncio de Apollo de que ejecutará un ERE sobre el 37% de la plantilla de Finanmadrid, la financiera de Bankia, que adquirió el pasado primavera. Banco Santander ha iniciado una negociación con su plantilla para definir los términos del traspaso de personal y, de momento, se ha comprometido a asegurar la reincorporación de los empleados del departamento de recobro si Apollo decide despedirles en un periodo de 18 meses.

CC OO y UGT, que pugnan también por mantener las condiciones laborales de estos empleados bajo su nueva directiva, consideran que la garantía es insuficiente. Desde las plataformas recuerdan que tras la reciente absorción de Banesto por parte de Santander, saldada con un ajuste laboral por vía de prejubilaciones, los empleados recibieron una garantía de mantenimiento de sus puestos de trabajo por 24 meses. De momento, las plataformas mantienen un calendario de movilizaciones condicionado a la posibilidad de llegar a un pacto con Santander. La próxima reunión tendrá lugar el próximo martes día 10 en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) de Madrid.

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