La petrolera española ficha a Deutsche Bank
El ministro de Industria, José Manuel Soria, y el presidente de Repsol, Antonio Brufau, coincidieron ayer en un evento celebrado en la sede de la petrolera.
El ministro de Industria, José Manuel Soria, y el presidente de Repsol, Antonio Brufau, coincidieron ayer en un evento celebrado en la sede de la petrolera.

Tres bancos asesorarán a Repsol e YPF para desarrollar el acuerdo

El desarrollo del preacuerdo sobre la expropiación de YPF, refrendado por el consejo de administración de Repsol el pasado miércoles, contará con el asesoramiento de tres bancos: uno contratado por Repsol, otro, por YPF y un tercero que actuará como árbitro para dirimir diferencias, cuya designación será consensuada por las dos partes. Repsol eligió ayer mismo a Deutsche Bank.

La labor de estas entidades será apoyar a los equipos nombrados por ambas petroleras, que dotarán de un reglamento a un preacuerdo de indemnización cuyas grandes líneas son confidenciales, aunque conocidas: una emisión nueva de 5.000 millones de dólares en bonos argentinos, a diez años, convertibles en tres años, con un tipo de interés al 8,75% y denominada en dólares.

Repsol, que ha conseguido arrancar a los argentinos un compromiso de pago por su exfilial, algo que se considera un hito histórico pues arrastra 40 arbitrajes en el Ciadi, no quiere arriesgarse a no cobrar o cobrar solo una parte. A ello se expone si firma el acuerdo tal cual se lo han reenviado los argentinos, dado que en las actuales condiciones de mercado los bonos se convierten con un descuento del 30%.

En este sentido la negociación que se abre ahora con Argentina se centrará en cómo monetizar esta deuda, si se paga por el valor nominal o el relativo. Una de las opciones que se barajan es que alguna entidad financiera recompre la deuda. En cualquier caso, fuentes próximas a Repsol señalan que “hay mucho trabajo por delante”.

Desde YPF pronosticaban ayer que el acuerdo definitivo se cerrará a finales de este año. Un plazo que no está nada claro y que responde más bien al deseo siempre manifestado por su presidente, Miguel Galuccio, de acabar con el conflicto este mismo ejercicio. De hecho, el tribunal de tasación encargado de valorar la indemnización tiene previsto aprobarla antes de fin de 2013.

En Argentina se percibe estos días un ambiente de euforia. La presidenta del país, Cristina Fernández, telefoneó ayer a Mariano Rajoy para agradecerle las gestiones que han posibilitado el acuerdo con Repsol y “la destacada labor” del ministro de Industria, José Manuel Soria. La conversación, de la que se dio cuenta a través de un comunicado, se produjo después de otra llamada que Fernández había realizado al mexicano, Enrique Peña Nieto, con quien también tuvo palabras de agradecimiento.

Kicillof y Vaca Muerta

Incluso el nuevo ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, mentor de la expropiación de YPF en 2012, declaró ayer que “es imposible no pagar” a la compañía española “porque es ilegal” y aseguró que “la idea no era perjudicarla” en el proceso. Unas manifestaciones que sorprendieron a quienes recuerdan aquella otra frase de Kicillof después de la expropiación, cuando ocupaba el cargo de viceministro: “Solamente los tarados pueden pensar que vamos a pagar”.

Este cambio de actitud de Kicillof se atribuye a una decisión de la propia presidenta argentina, quien, a la vista de lo ocurrido, considera ahora que la expropiación de YPF ha sido el mayor error de su mandato. Fuentes diplomáticas opinan que, dado que fue su joven ministro el artífice de la nacionalización, le ha encargado ahora la tarea de buscar y vender ante la opinión pública una solución.

En cuanto a Pemex, después de que uno de sus consejeros declarara ayer que la petrolera está ya dispuesta a invertir en Vaca Muerta, lo cual se aprobará el consejo de la compañía en diciembre, fuentes oficiales lo desmintieron. Esa afirmación “no es la posición oficial de Pemex”, sino “individual” de dicho consejero. Yrechazó que el consejo tenga previsto tratar esa cuestión.

 

El consejo y la deslealtad de Pemex

La reunión del consejo de administración de Repsol del miércoles, donde se analizó el preacuerdo político alcanzado el lunes en Buenos Aires, había sido preparado con un cierto detalle. La presentación de los números corrió a cargo de Nemesio Fernández Cuesta, director de Negocios, pero no se aprobaron, sino que “se analizaron y valoraron positivamente”. La desconfianza hacia el Gobierno “expropiador” no se ha superado y el consejo optó por atar todas las garantías posibles. El temor a que los accionistas puedan pedir responsabilidades por un pacto perjudicial económicamente subyace tras la cauta decisión.

Con la ausencia del presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, que se encontraba en otro consejo en Hong Kong, el del banco asiático BEA, tanto el otro representante de la entidad, Juan María Nin, como el vocal de Sacyr, José Manuel Loureda, mantuvieron silencio. El presidente de la constructora, Manuel Manrique, sí intervino en el rifirrafe protagonizado por la bancada de los independientes que, probablemente aleccionados, reprobaron al consejero de Pemex, Arturo Henríquez, por el hostigamiento público y la deslealtad de los responsables de su compañía contra Repsol y su presidente, Antonio Brufau, a lo que el consejero mexicano se defendió acusando también a Repsol de presiones.

En este punto se sacó del cajón un manifiesto de apoyo a Brufau y su gestión, que Henríquez rechazó.

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