La facilidad de depósito continuará en el 0%
Draghi descarta por ahora cobrar a los bancos por guardar su dinero
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Draghi descarta por ahora cobrar a los bancos por guardar su dinero

La posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) decida cobrar a los bancos por el dinero que dejan guardado en su caja fuerte lleva sonando con insistencia desde la úlitma reunión del consejo de gobierno de la entidad hace dos semanas. "La posibilidad de dejar la facilidad de depósito en tasas negativas fue discutida por los miembros del consejo. Pero quiero dejar bien claro que desde entonces no ha habido novedades", ha subrayado hoy Mario Draghi en una intervención en Berlin organizada por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung

Los bancos de la zona euro tiene guardados en la hucha del BCE alrededor de 52.000 millones de euros, según los últimos datos. El emisor dejó el año pasado de remunerar a los entidades por esta facilidad de depósito (la tasa actual es el 0%). Pero ante las dificultades para destascar la tuberías del crédito, el BCE lleva tiempo planteandose cobrar a los bancos como una manera de incentivar que ese dinero salga de sus arcas y corra por la economía real. La medida ha tomado más fuerza aún en los últimos meses ya que servería para proteger a la eurozona de la deflación y la caída de precios al aumentar el volumen de dinero en circulación.

Draghi ha reconocido también las tensiones que ha provocado la reciente bajada de tipos. El BCE ha dejado en un histórico 0,25% el precio del dinero. "Es importante tener en cuenta que tomar decisiones de  política monetaria para 17 países son es lo mismo que hacerlo para uno solo", ha dicho. "El lento proceso de deflación al que hemos asisitido junto con las bases de una débil recuperación económica nos hacen pensar en que nos espera un largo periodo de inflación baja".

Superavit comercial alemán

Draghi ha terciado también en la polémica en torno a la creciente diferencia entre las exportaciones y las importaciones alemanas, que Bruselas ha tachado de desequilibrio macroeconómico. Ha defendido el superávit comercial alemán frente a los críticos. “En estas discusiones sobre lo que Alemania debería o no debería hacer algo es claro: no se puede hacer al débil más fuerte debilitando al más fuerte”.

A su juicio, la economía alemana “se ha orientado en una dirección que beneficia a todos los países europeos” al apostar por un sector exterior competitivo y de calidad. Draghi ha asegurado que las críticas a la política monetaria del emisor del euro, espoleadas en las últimas semanas por la decisión del BCE de reducir los tipos de interés al 0,25% y que provienen principalmente de Alemania, son “profundamente injustas”.

“Es profundamente injusto acusar al BCE de actuar favoreciendo a algunos países o en contra de otros. Las decisiones (de la autoridad monetaria) se basan en la economía y solidas evidencias”, ha señalado. Draghi ha alegado que la autoridad monetaria cumple con su mandato primario, el mantenimiento del alza de los precios a largo plazo en torno al 2%, y que la actual situación de tipo bajos es la mejor opción de las posibles.

Reconocé que esta política perjudica a los ahorradores, pero argumentó que “cualquier otra decisión sería peor” y ha descartado el riesgo de burbujas financieras generalizadas, aunque ha concedido que quizá pueda haber “riesgos locales” en “sectores concretos” de algunos países por este flujo de dinero barato.

Además, el presidente del BCE  ha rechazado de plano que su política monetaria desincentive las reformas en los países en crisis, ya que presiona a la baja los intereses que pagan los estados por colocar sus bonos soberanos en el mercado.

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