Pretende captar el negocio de las pymes agroalimentarias
Fachada de una oficina de Santander en Madrid
Fachada de una oficina de Santander en Madrid

Santander aprovecha el repliegue de las cajas para crear ‘Banca Rural’

El grupo abrirá hasta 2.000 puntos de venta y contratará 4.000 agentes especializados

Santander quiere aprovechar todos los huecos que han dejado las cajas de ahorros tras su repliegue para incrementar su cuota de mercado. Uno de ellos es el sector rural, donde ha identificado un importante potencial para crecer. Para ello, última la puesta en marcha del proyecto Banca Rural, con 2.000 puntos de venta, 4.000 profesionales especializados y productos específicos, sobre todo en agroalimentación, con marca propia.

El consejero delegado de Santander, Javier Marín, quiere dar un giro a la estructura del grupo, sobre todo en España. Prende “rediseñar” el banco para “hacer lo mismo”. El objetivo es aprovechar los huecos del mercado que han dejado las cajas de ahorros tras sus procesos de reestructuración o incluso su desaparición en algunas zonas de la geografía española.

La fuga de clientes de las cajas ya ha dado sus frutos en el banco en el último año y medio. Ha logrado captar alrededor de 30.000 millones de euros en depósitos provenientes de las entidades de ahorro.

Ahora pretende arañar cuota en banca de inversión y privada, para lo que diseña un nuevo proyecto para potenciar las oficinas del desaparecido Banif –marca absorbida por Santander–, entre otras. También busca captar clientes de las zonas rurales que han sido feudos tradicionales de las cajas de ahorros.

Considera que hay un gran potencial de crecimiento en este segmento de negocio, más tras el cierre o incluso desaparición de los principales rivales de los bancos tradicionales en las zonas rurales. Además, pretende aprovechar la experiencia del desaparecido Banesto, marca también absorbida por Santander, y que tradicionalmente estuvo vinculado a las pymes y a las poblaciones rurales.

El grupo aprovechará su propia reestructuración, que incluye el cierre de 700 oficinas antes de marzo del próximo año, a las que se sumarían otras 500 adicionales, para dar un giro a su estructura comercial. Creará sucursales mucho más grandes, atendidas por profesionales especializados en diferentes tipos de negocio, para reordenar también su estructura interna.

Será en este ajuste en el que se incluirá la puesta en marcha de un proyecto específico para la zona rural. Se denomina Banca Rural. De este plan dependerán 2.000 puntos de venta, de los que unos 1.130 serán despachos de abogados o agentes financieros que dependerán inicialmente de unas 870 oficinas, aunque el número de sucursales podría reducirse una vez que se apruebe definitivamente el nuevo plan de ajustes. El objetivo es contar con unos 4.000 profesionales o agentes especializados en el negocio agroalimentario.

Pequeños municipios

El proyecto de Banca Rural está dirigido a municipios con una población inferior a los 10.000 habitantes, alejados en más de 5 kilómetros de una zona urbana. Aquí se ubicarán las oficinas. Los municipios de menor tamaño serán cubiertos principalmente por la red de agentes. En España existen más de 7.100 municipios de estas características.

El plan incluye la comercialización de productos totalmente específicos, lo mismo que las condiciones que se ofrecerán a sus clientes. Para ello, el banco ha creado una marca nueva, Agrosantander.

El proyecto ya ha sido esbozado hace unas semanas a un gran grupo de empresarios por Enrique García Candelas, responsable en el banco de España. La responsable de este proyecto es Nuria Moreno.

El banco ha encontrado en esta zona un potencial de más de nueve millones de clientes. Cerca del 22% de la población de España vive en zonas rurales, de las que han desaparecido una gran parte de sus oficinas bancarias como consecuencia del ajuste al que se han visto obligadas a realizar una parte importante de las cajas de ahorros.

Desde que se inició la crisis financiera se han cerrado en el país unas 10.000 oficinas bancarias, lo que representa más de la mitad del ajuste que se ha realizado en el conjunto de la zona euro. La mayoría de esta red clausurada corresponde a las cajas de ahorros. Ahora los autobuses móviles se han convertido en algunas pequeñas poblaciones en las únicas vías que tienen sus habitantes para realizar operaciones financieras.

Como ocurrirá en el resto de España, el banco tiene previsto crear también megaoficinas en los municipios de mayor población, de las que colgarán las más pequeñas.

España sigue siendo un lastre para los resultados del grupo, aunque tanto Emilio Botín como Javier Marín son optimistas sobre el futuro económico del país. De momento, el mercado doméstico representa en la actualidad solo el 7% del beneficio –casi lo mismo que Chile–.

El reto del banco en España es impulsar el negocio y ganar cuota en pymes, empresas y rentas medias altas.

Adelante con el banco público andaluz

La Junta de Andalucía tiene previsto lanzar en breve su banco público para financiar, sobre todo, a las pymes de esa comunidad autónoma. Pese a las críticas que este proyecto ha provocado entre distintos sectores, entre ellos el político y el financiero, la presidenta de la Junta, Susana Díaz, anunció el viernes en la sesión de control al Gobierno regional, la intención de lanzar el Instituto de Crédito Público de Andalucía en breve. Se estrenará con una dotación de 1.400 millones de euros en fondos reembolsables, para hacer frente a las necesidades de las pymes que no encuentran financiación en las entidades financieras. La creación de esta instituto de crédito oficial andaluz es uno de los compromisos impulsados por Izquierda Unida dentro del pacto de Gobierno de coalición con el PSOE. De momento, esta institución pública, que cuenta con el rechazo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no tiene previsto operar como un banco sino agrupar en una misma entidad todas las funciones y presupuestos de ayudas que ya existen, pero que se encuentran dispersas en otros organismos. Inicialmente se especuló con que el Gobierno andaluz estaba dispuesto a comprar la ficha del Banco Europeo de Finanzas (BEF) para operar también con licencia bancaria y poder así captar fondos del mercado mayorísta, posibilidad que ahora parece descartada. El BEF es un banco que apenas tiene actividad. Su balance no llega a los 200 millones de euros. Sus actuales accionistas son Unicaja, La Caixa y BMN. Fuentes financieras andaluzas aseguran que esta institución sería muy similar a lo que es actualmente el Instituto de Crédito Oficial (ICO), “un proyecto que podría tener su lógica en estos momentos. No así si se da un paso más y se crea un banco”. El proyecto de este banco andaluz lleva meses gestándose.

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