Tribuna

La tracción exterior de la economía española

El sector servicios ha sido siempre un sector que ha dado alegrías a la balanza anual en España. Incluso en los años con mayor déficit en la balanza por cuenta corriente, las ventas de servicios al exterior mostraban un resultado positivo de nada menos que 25.000 millones, por ejemplo en 2009. Y desde entonces su aportación positiva no ha hecho más que crecer, a pesar de la crisis mundial, hasta los casi 37.000 millones del año pasado que, con toda probabilidad serán superados en 2013 si se confirman las tendencia registradas con los datos disponibles hasta agosto.

De enero a agosto, el superávit en la balanza de servicios prestados entre España y el exterior ha alcanzado los 26.771, con un crecimiento del 4,1% en los servicios turísticos, que aun siguen siendo la mayor parte. Sin embargo los ingresos por servicios no turísticos, entre los que se encuentran los ligados al sector de la construcción y las ingenierías, crecen aun más rápido, un 8,4% respecto al año anterior hasta superar los 3.652 millones de euros en los dos primeros cuatrimestres del año.

De hecho, analizando los datos ofrecido por el Banco de España desde 2005, se verá que los servicios de construcción son los que más han crecido porcentualmente desde 2005 hasta 2012, pasando de generar un superávit anual en la balanza por cuenta corriente de 1.340 millones en 2005 a más de 3.800 en 2012. En poco más de un quinquenio ha triplicando la cantidad de negocio en el exterior y, junto con el turismo, se mantienen como una de las pocas rúbricas del sector servicios que presentan una saldo positivo de forma significativa, siendo, de hecho, el segundo sector en contribución (casi un saldo positivo de .3000 millones en 2014) al superávit del sector servicios.

Cada vez se habla más de la importancia del sector de la construcción e ingeniería en la economía española, y de la casi modélica restructuración de este sector que, pese a la crisis sectorial de proporciones bíblicas que ha vivido en su propio mercado, ha sabido encarar las dificultades para convertirse en un sector exportador líder de nuestra economía. Pero casi no se ha hablado hasta ahora de su aportación positiva a nuestra balanza de cuenta corriente, como podemos comprobar.

De la misma forma, también es conveniente destacar que tras estas cifras macro se han podido mantener puestos de trabajo cualificados de ingenieros en España, al margen de la generación de nuevos fuera de nuestras fronteras, gracias a la actividad exterior del sector. El efecto tracción está haciendo que también se generen empleos cualificados y técnicos en la industria auxiliar de maquinarias de construcción y otros bienes industriales ligados al sector, como tecnologías o materiales.

En una época en la que parece que se empiezan a ver signos positivos, los servicios de construcción e ingeniería aportan su grano de optimismo a la economía española gracias al saber hacer de sus empresas y de sus ingenieros, que considerándose entre los mejores formados del mundo, están ganando los mercados exteriores. Y a diferencia de otros mercados de servicios, este es uno que genera puestos de empleo cualificados, más estables y mejor pagados a nivel internacional y global. Además de sólidas empresas nacionales cuyas ventajas competitivas son también más difíciles de replicar por la competencia extranjera. Y aunque estemos viviendo tiempos de pesimismo, ahora quizás ya no tanto, hay muestras, como ésta, que nos hacen ver el futuro de una forma más optimista.

CEO de Structuralia

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