El Ibex se deja otro 0,33% y el euro se repliega a 1,34
Imagen de la Bolsa de valores de Colombia.
Imagen de la Bolsa de valores de Colombia. EFE

El BCE baraja colocar los tipos en negativo y más compras de deuda

El Banco Central Europeo (BCE) no excluye ninguna de las herramientas a su disposición, incluyendo la posibilidad de fijar una tasa negativa a los depósitos de la banca en la entidad o incluso la compra de activos, según ha asegurado en una entrevista con The Wall Street Journal el economista jefe del instituto emisor, Peter Praet.

“Si nuestro mandato está en peligro vamos a adoptar todas las medidas que debamos para cumplirlo. Esa es una señal muy clara”, señala el banquero belga. De este modo, el ejecutivo del BCE no descarta la controvertida posibilidad de que la institución pueda embarcarse en un programa de compra de activos de la banca con el fin de rebajar los costes de financiación del sector privado.

“También puede emplearse la capacidad del balance del banco central (...) Esto incluye compras directas que cualquier banco central puede hacer”, apunta el banquero, quien considera necesario añadir estímulos adicionales en este momento, cuando los riesgos para la inflación están equilibrados en el conjunto de la eurozona. El jueves pasado, el BCE recortó en un cuartillo la tasa rectora del euro, hasta el mínimo histórico del 0,25%, ante la perspectiva de que la región atraviese un periodo prolongado de baja inflación, mientras varios de los países más afectados por la crisis registran ya tasas de inflación cero o incluso negativas.

Este anuncio de continuidad en la política expansiva, sin embargo, fue pasado por alto por la Bolsa. El Ibex ha cerrado con un descenso del 0,33%, con lo que encadena la segunda jornada en negativo, y se coloca en 9.675,20 puntos.

Si durante gran parte de la mañana la prudencia ha tomado el mando de los mercados, conforme se acercaba la apertura de Wall Street se impone el nerviosismo. Después de las ganancias acumuladas en Bolsa, y tras una temporada de resultados sin grandes sorpresas y con la amenaza de la deflación sobre Europa, los inversores prefieren plegar velas en espera de nuevos argumentos para proseguir con las alzas. Algunos analistas hablan de un fenómeno de "consolidación lateral" para explicar el parón.

En este entorno, los buenos datos económicos de la semana pasada en Estados Unidos han devuelto a Wall Street el dolor de cabeza anterior a la opereta del techo de deuda. Con la economía creciendo y creando empleo, los estímulos de la Fed pierden parte de su razón de ser y el mercado, encantado con que el Banco Central inyecte dinero, lo sufre.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo se sitúa en 236 puntos básicos, con la rentabilidad del bono a 10 años en el 4,11%.

Los inversores estarán pendientes hoy a la comparecencia del propio Ben Bernanke en Washington, quien tendrá opción de dar, o no, más pistas a los inversores, antes de que su sucesora, Janet Yellen, explique el jueves en el Senado (que debe confirmar su nombramiento) las prioridades de su próximo mandato.

Otro foco está en China, donde el esperado pleno del Comité Central del Partido Comunista defraudó a las Bolsas, por extraña que resulte esta expresión. La cúpula dirigente no concretó próximas reformas aperturistas, limitándose a señalar el "decisivo" papel de la iniciativa privada en la economía. Un 1,5% cayeron los índices de Shanghai y Hong Kong, afectados también por el ruido sobre la Fed.

El euro, indeciso

La posibilidad de que el Banco Central Europeo deje los tipos de interés de depósito en negativo y dé luz verde a las compras de deuda ha debilitado el euro. La moneda europea ha llegado a marcar un mínimo en la jornada por debajo de 1,34 dólares por euro, aunque al cierre del mercado bursátil cotizaba a 1,343.

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