Alerta del peligro de la "fatiga reformadora"
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en el Círculo de Economía de Barcelona.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en el Círculo de Economía de Barcelona. EFE

Linde: "España no está en deflación y no vemos ningún riesgo"

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha afirmado este miércoles que España no está en deflación y el organismo que lidera no ve “ningún riesgo” de que así sea, después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) haya confirmado que el Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó en octubre un 0,4% respecto a septiembre y recortó cuatro décimas su tasa interanual, hasta el -0,1%, registrando su primera tasa negativa en cuatro años -desde octubre de 2009-.

En una conferencia en el Círculo de Economía sobre la salida de la crisis ha atribuido el dato de octubre a una cuestión coyuntural influida por la caída de precios de los alimentos, y ha señalado que la previsión es que España acabará el año con una inflación ligeramente por debajo del 1%.

Linde ha añadido como parte positiva que este nivel de precios “ayuda a la recuperación”, mejorando la competitividad y atenuando la evolución a la baja del nivel adquisitivo de los salarios por los ajustes de la crisis.

Sobre la recuperación económica en España, ha señalado que la recuperación gradual prevista seguirá impulsada por el sector exterior, tras el crecimiento de las empresas exportadoras en los últimos cinco años y con una aportación positiva al PIB augurada del 2% este 2013, “el mejor dato en décadas”.

Linde ha alertado del peligro de una “fatiga reformadora” tras los ajustes ya acometidos, que se debe vencer para continuar con una reestructuración que siente las bases para un crecimiento sólido en los estados miembros de la UE; para ello, ha tildado de acicate los datos macroeconómicos positivos que empiezan a darse tras las reformas ya realizadas.

Ha reivindicado que la unidad de mercado y la seguridad jurídica son claves para el crecimiento sostenido, así como la reducción del endeudamiento público y privado, y ha insistido en que España debe continuar las reformas para corregir sus desequilibrios.

En este sentido, ha expuesto que “no se puede despreciar el esfuerzo que ha hecho España por mejorar su saldo fiscal”, más aún en estos años de crisis, pero hay que proseguir, e incluso así habrá un año más o dos en que la deuda va a seguir creciendo.

Administración pública

Preguntado por la reforma de la administración pública, ha argumentado que en los últimos años ha habido un crecimiento excesivo de la administración, por lo que hace falta “podarla y racionalizarla” para reducir costes, especialmente en un contexto de gastos fundamentales ligados al Estado del Bienestar y la crisis.

Con todo, ha aseverado: “No creo que esa reforma y poda pueda cambiar el signo fiscal español a medio y largo plazo, que vendrá del aumento de ingresos ligados a la mejora económica y la reducción de gastos por desempleo y otras circunstancias de la crisis”.

Reforzar los balances bancarios

En otra pregunta sobre sus consejos para los bancos españoles ha afirmado que “el mejor aporte que pueden hacer a la recuperación es reforzarse todo lo posible” en sus balances y que los hagan lo más fuertes posible.

Ha añadido que “cualquier recuperación exige un sistema bancario sólido, capaz de afrontar las dificultades y que genere confianza en los mercados”, y aunque los bancos españoles se han reforzado muchísimo estos dos años, lo tienen que seguir haciendo.

Ha destacado que las entidades españolas son muy transparentes tras haber sido analizadas de diversas formas, y sus balances son fáciles de entender, lo que a lo mejor no pasa en otras entidades europeas, por lo que “no va a haber problemas” en los test de estrés de la UE en 2014 porque los balances españoles son conocidos, de forma que España afronta el proceso con cierta tranquilidad.

Unión bancaria

En su conferencia, Linde ha tenido palabras de apoyo al Banco Central Europea (BCE), del que ha opinado que ha hecho frente con acierto a las dificultades, tanto con medidas convencionales como extraordinarias, ganando tiempo con la política monetaria “para que otros actores con capacidad para combatir la crisis puedan tomar las medidas necesarias y que éstas surtan efecto”.

También ha confiado en que la unión bancaria europea cumplirá los plazos previstos e irá avanzando paso a paso, incluyendo la creación de un mecanismo común de resolución para entidades financieras que deban ser liquidadas.

 

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