Editorial

Un puente entre EEUU y España

El interés de los inversores internacionales en España comienza poco a poco a dar muestras de revitalización. En ese contexto de mejora de expectativas, las relaciones comerciales entre Estados Unidos y España afrontan los próximos días trescitas de interés. Por un lado, Bilbao acoge desde hoy unas ambiciosas jornadas de intercambio comercial entre ambos lados del Atlántico. Además, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España prepara la celebración de un foro con el objetivo de captar inversores españoles, especialmente pymes, que estén interesados en instalarse en la primera potencia económica mundial. Seis Agencias de Desarrollo Estadounidenses –de Boston, Florida, Forth Worth (Texas), Hampton Road (Virginia), Kentucky, Milwaukee y Carolina del Norte– participarán en un evento que pretende invitar a las pequeñas y medianas empresas españolas a invertir al otro lado del Atlántico. Por último, y en sentido inverso, seis marcas reconocidas en el mercado estadounidense aterrizan esta semana en España para buscar inversores interesados en abrir franquicias en España. Pese a que Estados Unidos constituye uno de los principales inversores extranjeros en España y el interés de las empresas españolas en entrar en el mercado americano es cada vez mayor, las relaciones comerciales entre ambos países tienen un potencial todavía por explotar. Las principales empresas españolas ya tienen presencia en los Estados Unidos, pero el grueso de nuestro tejido industrial –formado por pymes– está lejos de haber dado el paso hacia la internacionalización y, más aún, de haberlo hecho en un mercado de la magnitud del estadounidense. La coyuntura económica en España, con una demanda interna que sigue sin mostrar apenas actividad, ha llevado a muchos emprendedores a plantearse la salida fuera de las fronteras como una opción no solo de crecimiento, sino –sobre todo– de supervivencia.

 A todo ello se suma el hecho de que EEUU y la UE están inmersos en negociaciones para firmar un futuro tratado de libre comercio que permita crear la mayor zona comercial franca del mundo, con un mercado de 800 millones de habitantes. La suscripción de ese acuerdo, que comenzó a negociarse este año, resulta especialmente vital para una Europa recién salida de la recesión y con disfunciones evidentes en materia de crecimiento económico entre sus miembros. La excepcional respuesta que ha mostrado el sector exterior español durante esta crisis es una prueba del potencial que atesoran nuestras empresas en el ámbito del comercio internacional. Junto a aprovechar las oportunidades de inversión directa, como las facilitadas en estos tres eventos que se llevarán a cabo los próximos días, ha llegado el momento de que la pyme española comience a prepararse para un mercado global pleno de oportunidades.

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