Contante y sonante
Sede de BBVA en Madrid.
Sede de BBVA en Madrid.

La pasión turca de BBVA

Miguel Martín "ha forzado nombrar a su sucesor en la AEB antes de tiempo", dice un banquero.

Da la sensación de que bancos y cajas (ahora también bancos) quieren finalizar el año con todos los deberes hechos. Pasar página a lo que ha sido el derrumbe del hasta hace un lustro prestigioso sistema financiero español, en el que todos los mitos han caído como esculturas con pies de barro. El final del rescate de la banca por parte de Europa, con la consiguiente salida de la troika, va a marcar un antes y un después en el sector. Será por ello por lo que sus responsables han tomado la determinación de finalizar 2013 enterrando todo lo que pueda llevar el sello de rescate financiero. Incluso la AEB ha querido pasar página antes de lo previsto, aunque en este caso las razones sean otras.

Todos los grandes bancos del país han presentado sus resultados a septiembre. De ellos se desprenden varias consecuencias. La primera es que la normalización de la cuenta de resultados se acerca. Salvo excepciones, la banca (la que se ha salvado de la quiebra) ha dejado atrás sus fuertes saneamientos a causa del lastre inmobiliario.

La segunda es que nadie está limpio de culpa, errores y sustos. Todos los bancos, incluso los más sanos, han acometido algún tipo de reestructuración, incluida su cartera de participadas. La tercera es que los excesos se pagan, y muy caro, y por fortuna, parece que esta parte puede quedar atrás en próximos trimestres. Eso sí, la desbordada expansión nacional que experimentó el sector inmobiliario adosado al bancario no solo ha supuesto miles de millones en ayudas, sino también la pérdida de miles de puestos de trabajo y cierre de oficinas. Las entidades financieras nacionalizadas han recibido una inyección directa de capital de 61.366 millones de euros, a los que habría que incluir otros 6.506 millones que se prevén de pérdidas por los esquemas de protección.

Los despidos de empleados en el sector financiero superarán con creces los 60.000 desde que se inició la crisis en 2008. Y el cierre de oficinas ronda en la actualidad los 10.000, cifra que seguro que al final se sobrepasará, ya que las primeras estimaciones de los expertos apuntaban a que en España sobraban más de 15.000 sucursales.

Ahora, sin embargo, los beneficios bancarios vuelven a crecer, sus acciones a relumbrar y sus provisiones a retroceder. Pero la guadaña de la morosidad sigue amenazando al sector. La tasa de créditos impagados del sistema financiero es del 12,2%, todo un récord. Pero si se ponen nombres a este dato el aliento de la mora nos puede congelar.

Banco Sabadell contaba al cierre de septiembre con unatasa de impagados del 19,21%, porcentaje que se reduce al 12,61% si se descuentan los esquemas de protección de activos (EPA) de CAM. Bankia tiene una morosidad del 13,58%; CaixaBank, del 11,94%; Popular del 11,84% (y puede llegar al 15,37%, según los expertos tras completar el saneamiento de su cartera de refinanciación al cierre de año).

Santander y BBVA no son una excepción. Si se contabiliza su actividad inmobiliaria, la mora en España del banco que preside Emilio Botín es del 11,34% y la de BBVA, del 10,66%. Eso sí, ya no hay morosidad oculta. Todas las flaquezas de la banca española están sobre la mesa, algo que no ocurre con la del resto de Europa. Solo España ha hecho un ejercicio de transparencia al enseñar al mundo el crédito que tiene refinanciado. Ahora toca a los demás.

Pero mientras esto sucede (esperemos), la banca pasa página a su crisis. La AEB ha elegido a un nuevo presidente, José María Roldán, director general de regulación del Banco de España hasta hace unas semanas. Su nombramiento, no obstante, no se producirá hasta abril, que será cuando Miguel Martín deje su cargo, si no decide adelantarlo como ha hecho con el anuncio de su sucesor (no le gustó que se filtrasen nombres para sucederle). “Nunca hasta ahora habíamos visto que un presidente saliente de la AEB marcara los tiempos para nombrar a su sucesor con tantos meses de adelanto. Martín quiere irse desde hace tiempo (desde que se nombró a Juan José Toribio asesor de la AEB el pasado año) y ha forzado el adelanto del próximo presidente de la patronal”, explica un banquero.

Roldán es amigo del subgobernador Fernando Restoy y se lleva bien con Francisco González, presidente de BBVA, de ahí que fuera su candidato. El de Santander fue José Manuel Campa, pero el jueves 24 de octubre todo cambia, y acuerdan el nombramiento de Roldán. Economía, sin embargo, no está de acuerdo, entre otras razones porque no fue avisado. La banca dice que si Luis de Guindos desconocía el nombramiento de Roldán en la AEB es “porque el Banco de España no le informó.” Pese a todo, la banca está convencida de que no hay marcha atrás en el nombramiento.

Las cajas también darán carpetazo a su crisis con la nueva ley del sector que se aprobará este mes.

Y mientras, BBVA, estudia tomar el control del banco turco Garanti antes de lo previsto. Si puede en los próximos meses. Tiene una opción para tomar la mayoría de su capital, que vence en 2015, pero la firma que preside Francisco González pretende que Turquía sea el motor de crecimiento del grupo en los próximos años. En la actualidad controla el 24,9%. Euroasia, división geográfica en la que está incluido Garanti dentro de BBVA, aportó al grupo 647 millones a septiembre, de los que 236 millones (un 36,5%) proceden del banco turco.

Su menor penalización en el capital con la entrada en vigor de Basilea III ha hecho que BBVA apueste por Garanti en detrimento de China, país en el que controla el 9,9% de Citic tras vender hace unos días un 5,1%.

Normas
Entra en El País para participar