La prima de riesgo está en mínimos de 2011
El bono roza el 4%: cuatro claves para el enfriamiento de la deuda

El bono roza el 4%: cuatro claves para el enfriamiento de la deuda

El bono español a 10 diez años, el termómetro para medir que la temperatura de la deuda pública, está al borde del 4%. De caer de este escalón marcaría el nivel más bajo desde octubre 2010, el año en que empezó el acoso y derribo sobre la deuda periférica europea, incluida la española.

La prima de riesgo, la diferencia de rendimiento con el bund alemán, se mantiene en el relativamente moderado entorno de los 230 puntos básicos, mínimos de 2011. Y en su pugna con el papel soberano de Italia, el bono español vuelve a apuntarse un tanto. Tras desbancarla el mes pasado por primera vez desde que comenzó la tormenta, han ido dibujando dos líneas en zigzag. El papel español ha vuelto esta semana a cotizar por debajo de la deuda transalpina y marca un diferencial de 70 puntos básicos.

Optimismo macro: El Banco de España avanzó que el PIB avanzó una décima en el tercer trimestre. España saldría así por la mínima (0,1%) de un año y medio de recesión. “Hemos tocado suelo y el mercado los está teniendo en cuanta”, señala Nuria Álvarez, analista de Renta 4.

Las previsiones del Gobierno pasan por un crecimiento del 0,7% el año que viene y una leve recuperación del empleo a partir de 2015. “El Gobierno está siendo moderado para aprovechar que si los resultados luego son mejores, aprovechar para dar noticias positivas. El hecho es que los analistas están barajando un crecimiento de la actividad que llega hasta el 1,5%”, apunta Miguel Paz, director de estrategia de Unicorp Patrimonio. No han faltado en los últimos meses informes de grandes bancos de inversión alabando las virtudes del proceso de devaluación interna dictado por el Gobierno para la economía española.

Recuperación del sistema financiero: Esta semana se han conocido los resultados de las entidades financieras. Los beneficios se van recuperando a medida que se reducen las exigencias de provisionar los agujeros provocados por la infección inmobiliaria. Pero lo que el mercado está mirando con lupa son los criterios que exigirá el BCE en las pruebas de estrés del año que viene. “Casi todas las entidades han marcado un core capital por encima del 11% y esto da mucha confianza”, subraya Miguel Paz. El umbral fijado tras las pruebas es del 8%.

La confirmación de que España no agotará la línea de crédito de Brusleas a la banca y que a final de año finalizará la intervención sobre el sector es otra de las buenas noticias. “Hace pocos meses se dudaba de que la banca no necesitara más dinero”, recuerda Paz. El presidente del Euro grupo, Jeroen Dijsselbloem, afirmó ayer que sea cual sea la conclusión a la que se llegue en diciembre, cuando Europa valorará la asistencia financiera que recibió España para sus bancos, cabe hacer ya un balance positivo, ya que todo hace pensar que no habrá por qué continuar con este programa”.

Inversión extranjera: Los grandes inversores han vuelto a mirar a España. De hecho, los inversores extranjeros apuestan otra vez para la deuda pública y pese a haber caído ligeramente en agosto, últimos datos disponibles en la estadística del Tesoro, su cartera ha recuperado los niveles de antes del panico vivido el verano pasado y está en torno a 250.000 millones de euros.

Vencimientos de deuda: El Tesoro lleva una buena racha de sus citas con el mercado. “Hay muchos flujos y mucha demanda de deuda a muchos plazos, con demanda por encima la oferta e intereses cayendo en todos los plazos. Esto se refleja en el bono a 10 años”, subraya Nuria Álvarez.

En la pelea con Italia, el calendario de vencimientos que el Tesoro español afrontará el próximo ejercicio es menos apretado: 120.000 millones de euros frente a los 275.000 millones que le esperan al Tesoro italiano. Más del doble. Además, a Italia todavía le quedan vencimientos por 125.000 millones en 2013, lo que añade presión y tensa la cuerda en cada subasta que celebra.

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