El desfase, sin contar con los ayuntamientos, se sitúa en el 4,8% en agosto
Marta Fernández Currás, secretaria de estado de Presupuestos y Gastos.
Marta Fernández Currás, secretaria de estado de Presupuestos y Gastos.

Hacienda confía en el superávit local para cumplir el objetivo de déficit

Murcia, Cataluña y Aragón registran el mayor déficit autonómico

Si se incluyen las ayudas a la banca, el desfase aumenta hasta el 5%

El Gobierno no tiene ninguna duda en que este año sí que se cumplirá el objetivo de déficit, que obliga a que el conjunto de los números rojos de la Administración Pública no sobrepase el 6,5% del PIB (66.700 millones). Los datos publicados ayer por Hacienda muestran que, hasta agosto, los números rojos ya alcanzan el 5% o el 4,8% si se excluye el efecto de la ayuda bancaria. Esta cifra –que no puede compararse con la del año anterior ya que no se publicaba con carácter mensual– incluye el déficit de la Administración central, comunidades autónomas y Seguridad Social. Faltan los ayuntamientos, cuyos resultados se presentan trimestralmente. De hecho, fuentes de Hacienda reconocen que esperan que los municipios vuelvan a registrar superávit, a pesar de que bastaría con que cerraran en equilibrio para cumplir el objetivo de déficit.

Así, los ayuntamientos pueden ofrecer un colchón financiero ante la posibilidad de que la Administración central, las comunidades o la Seguridad Social incumplan sus compromisos. De momento, hasta agosto, la Administración central, que incluye el Estado y los organismos públicos registraron un déficit del 3,82%, una cifra que supera el objetivo para todo el año del 3,8%. Sin embargo, Hacienda aclara que parte de los números rojos actuales se explican por el incremento de transferencias a otras Administraciones como la Seguridad Social, un efecto que se irá diluyendo a medida que avance el ejercicio. 

Las comunidades autónomas, por su parte, cerraron agosto con unos números rojos equivalentes al 0,79% del PIB. El objetivo de déficit para el conjunto de las autonomías es del 1,3%, aunque Hacienda estableció límites individualizados. Asturias, Baleares y La Rioja son las tres comunidades que registraron superávit, un dato que debe tomarse con cautela ya que suele ser habitual que buena parte del déficit de las comunidades autónomas aflore en la última parte del año.

El peor dato lo registra Navarra, con un desfase del 2,5% que, sin embargo, no resulta significativo ya que esta comunidad autónoma cuenta con un régimen foral y una metodología diferente de imputación de ingresos. Para las comunidades de régimen común, Murcia destaca por ser la autonomía con un mayor déficit. Alcanzó el 1,4% de su PIBhasta agosto, seguida de Cataluña (1,%) y Extremadura (0,9%).

El conjunto de la Seguridad Social, que incluye el sistema de pensiones, el Servicio Público de Empleo estatal y el Fogasa registró su primer déficit del año en agosto y acumuló un desfase del 0,18%. El Ministerio de Empleo avanzó, sin embargo, que en septiembre el sistema de la Seguridad Social logró un ligero superávit del 0,2%. En cualquier caso, los resultados están condicionados por el mayor ritmo de transferencias del Estado y la realidad es que, a finales de año, el déficit del conjunto de la Seguridad Social se moverá en torno al 1,4%.

El IVA sigue salvando la recaudación del Estado

Junto a los datos consolidados de déficit de agosto, Hacienda también presentó ayer la ejecución presupuestaria del Estado hasta septiembre. La Administración central cerró el mes pasado con un desfase del 3,58%, el mismo nivel registrado el año anterior. La secretaria de Estado de Presupuestos, Marta Fernández Currás, aseguró que los resultados hasta ahora indican que se cumplirá el objetivo de déficit.

En Hacienda aseguran que no se plantean nuevas medidas de ajuste de aquí al final del año y restan importancia a que, en 2013, el Estado no cuente con ingresos y ahorros adicionales derivados de medidas extraordinarias como la amnistía fiscal o la supresión de la paga extra a los funcionarios que permitieron mejorar las cifras de déficit en los últimos meses del año anterior. Además, en el último trimestre, se termina el efecto de la subida del IVA que entró en vigor en septiembre de 2012. De hecho, este incremento impositivo tuvo un impacto en la recaudación de 7.089 millones. Sin la subida fiscal, los ingresos caerían en lugar de aumentar un 3,4% en términos homogéneos, es decir, anulando el efecto del distinto ritmo de devoluciones.

Así, la recaudación por IVAaumentó un 6,6%, mientras que los ingresos derivados del impuesto sobre la renta cayeron un 1,8% hasta los 51.396 millones. En el impuesto sobre sociedades, de momento, se registra un descenso del 23,3%, aunque Hacienda confía en que la cifra mejore con los ingresos de los pagos fraccionados de octubre.
Por otro lado, el Estado gastó en septiembre un 5,4% más, un incremento que se explica por el aumento de los gastos financieros y las transferencias a otros organismos públicos.

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