El grupo reestructurará el banco por capital y negocios
Javier Marín, consejero delegado de Banco Santander
Javier Marín, consejero delegado de Banco Santander

Marín pretende “rediseñar” Santander para “hacer lo mismo” con menos costes

El banco gana 3.310 millones en los nueve primeros meses y guarda otros 700 millones de euros en plusvalías para el último trimestre

Esta es su segunda presentación trimestral de resultados, pero parece que ha estado toda la vida explicando las cuentas y los planes futuros del grupo. Marín, que viene de banca privada en Banif, parece dispuesto a imponer su sello en el banco lo antes posible. De momento, ayer el consejero delegado presentó un beneficio atribuido del grupo de 3.310 millones de euros, con una mejora del 77% sobre los registrados hace un año, y superiores en algo más de 1.000 millones a los contabilizados al cierre del pasado ejercicio (ganó 2.295 millones de euros). El grupo, no obstante, se reserva para el último trimestre plusvalías de 700 millones de euros correspondientes a la venta de sus gestoras.

Las menores dotaciones para insolvencias en 923 millones de euros –sumaron 8.583 millones, frente a los 9.506 millones de un año antes–, a lo que se une la caída en un 22,2% de otros resultados y dotaciones (que ascienden a septiembre a 1.046 millones) explican en gran parte este elevado crecimiento del beneficio. España –por los menores saneamientos para el inmobiliario– y Brasil protagonizan este descenso de las dotaciones . Las diferencias de tipo de cambio también influyen negativamente.

Pese a ello, Marín aseguró que la cuenta de resultados se va “normalizando”. El presidente del grupo, Emilio Botín –este último a través de un comunicado– señaló que “tras varios años de fuertes saneamientos y fortalecimiento del capital, Banco Santander está preparado para un nuevo escenario de mejora de la rentabilidad”. Pero, de momento, el resultado está afectado “por el entorno de bajo crecimiento” y la prioridad dada por el grupo a fortalecer su balance, explica el banco en su informe trimestral.

El grupo, de hecho, sufre una caída de su margen de intereses del 13,9% en un año y del 6,5% en el trimestre. Los ingresos, de hecho, descienden un 8,4%. Las comisiones siguen sin despegar, mientras que los resultados netos por operaciones financieras aportan a la cuenta un 34,3% más, al alcanzar 2.840 millones.

España sigue siendo un lastre para los resultados del grupo. Aunque Marín, como una semana antes lo hizo Botín, es optimista sobre el futuro del país. El número dos del grupo prevé que la economía española depare “algunas sorpresas positivas” tras esperar un crecimiento en el entorno del 1% en 2014.

El mercado doméstico solo aporta al grupo el 7% del conjunto de los beneficios, porcentaje muy cercano al de Chile, Alemania o Polonia que suma cada uno el 6%. Brasil aporta el 24% –ganó 1.277 millones, un 23,6 % menos–, Reino Unido el 15% y Estados Unidos impulsa su aportación al llegar al 11%. España, de hecho, sigue en números rojos (tiene pérdidas de 62 millones de euros) si se tiene en cuenta las pérdidas por el saneamiento del ladrillo, aunque la actividad comercial registra un beneficio atribuido de 367 millones de euros, con una caída del 50,8%. Marín matizó, no obstante, que si se suman las plusvalías realizadas por la venta de su firma de seguros el resultado es positivo en 200 millones de euros. El reto es obtener un beneficio antes de impuestos de 3.000 millones de euros en 2016. Será entonces cuando se pueda considerar que el beneficio se ha “normalizado”.

De momento, el banco explica que el beneficio en España sigue afectado por la disminución de ingresos, sobre todo por la caída del crédito en un 6% interanual (aunque presume de haber concedido 31.000 millones en crédito a empresas) y repreciación de las hipotecas. Además, la actividad retail necesita aún unas “elevadas” dotaciones. La morosidad en el país sigue creciendo por el aumento de los impagos de las empresas. Ahora es del 6,40%, pero seguirá subiendo hasta el 7%, según previsiones del banco. Pese a todo, en el tercer trimestre “las unidades de España han desarrollado su actividad en un entorno económico y financiero algo más favorable”.

Marín, de cualquier forma, está dispuesto a dar la vuelta al banco tanto en España como en el resto del mundo. Una de las prioridades es “mejorar la eficiencia de costes”. Para ello, el nuevo equipo va a “rediseñar el banco para hacer lo mismo con menos costes”. El objetivo en 2016 es un ahorro de 1.500 millones de euros, de los que 500 millones corresponden a las sinergias por las integraciones en España y Polonia. En el país el banco ha acelerado el cierre de oficinas por la fusión de Santander y Banesto. Clausurará 450 oficinas este año, de un total de 700, y las otras 250 las cerrará en el primer trimestre de 2014.

El reto del banco en España es impulsar el negocio y ganar cuota en pymes, empresas y rentas medias altas.

Marín también anunció que otro reto del grupo es mejorar la rentabilidad del capital. Para ello realizará una “reasignación eficiente del capital entre mercados y segmentos en función de su rentabilidad y potencial de crecimiento, y manteniendo su presencia en mercados core”.

El crédito dejará de caer en España en 2014

El consejero delegado de Santander también es optimista sobre el futuro de la economía española. Se alinea así con la opinión de Emilio Botín, quien la semana pasada calificó en Nueva York el estado de la economía de “fantástico”. España “está de moda entre los inversores de todos los sectores”, declaró ayer Marín. También defendido las declaraciones de Botín que apuntaban a que a España “llega dinero por todas partes” y para ello se apoyó en la entrada de Bill Gates en el accionarado de FCC. Pese a todo este optimismo, lo cierto es que el negocio del grupo en España aún no ha despegado. El crédito cae un 6% interanual en el banco, aunque pese a ello, gana cuota de mercado, controla el 13% del total de este segmento del negocio. El driector financiero del grupo, José Antonio Álvarez, explicó que “continúa la reducción de préstamos, pese a que el banco realiza esfuerzos por elevar el crédito, pero la demanda es muy débil”. Marín anunció que el banco espera que en 2014 el crédito tenga un crecimiento plano en España, o lo que es lo mismo, que deje de caer. En depósitos, y gracias a la fuga de clientes de las antiguas cajas, Santander sigue ganando cuota de mercado, 2,2% en un año, y eso pese a haber rebajado 1,2 puntos porcentuales la remuneración media. Marín asegura que el banco está cómodo con su solvencia. Dice que siempre estarán por encima del 11% según Basilea III.

Otras claves

Pujas

Jaiver Marín reconoce que el grupo estudia pujar por Novagalicia y posiblemente lo hará también por Catalunya Banc porque es “su deber”, pero ello no quiere decir que las vayan a adquirir. “Entre estudiarlas y comprarlas hay un trecho”, declaró.

Dividendo

Santander no tiene pensado cambiar la política de dividendos pese a los cambios reclamados por el Banco de España, al seguir ya la recomendación del supervisor.

Fichaje de Rato

Marín considera un “lujo” la reincorporación del exministro de Economía, Rodrigo Rato, al consejo asesor internacional del banco, al valorar sus “contactos y visión” internacional y nacional.

Test de estrés

Santander no prevé sorpresas en las pruebas de estrés que tendrá que pasar la banca europea en 2014. Marín aseguró que el banco las pasará “con buena nota”. El ejecutivo espera que los ejercicios de transparencia tengan criterios homogéneos para todos los países.

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