Corporación Mondragón intenta salvar 1.000 empleos
Dos mujeres caminan junto a la factoría de la empresa Fagor en la localidad guipuzcoana de Mondragón.
Dos mujeres caminan junto a la factoría de la empresa Fagor en la localidad guipuzcoana de Mondragón. EFE

Los socios de Fagor responderán por unas pérdidas de 150 millones

En las asambleas celebradas el viernes, los cooperativistas de Fagor Electrodomésticos recibieron el mensaje de que tendrán que responder por las pérdidas de los dos últimos ejercicios, que rondan los 153 millones. Con esta novedad, los socios perderán casi con toda seguridad la aportación que realizaron para entrar en la empresa y formar parte de su plantilla y de su capital (unos 12.000 euros de media).

Otro sacrificio lo notarán en sus cartillas de socios, cuyo saldo se va dotando cada año con parte de los resultados de la empresa (si estos son positivos y el balance no reclama inyecciones de capital). A la hora de la jubilación, la empresa abona al cooperativista ese fondo acumulado durante la trayectoria laboral. Al retirarse, algunos aceptaron la oferta de no cobrar el fondo a cambio del pago de intereses, que en ciertos casos alcanzaban el tipo del 14%.

Antes de que estallara la crisis de la empresa de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa), algunos jubilados reclamaron su fondo, cuyo pago se pactó en varios plazos. Los abonos se interrumpieron en mayo pasado. Los 2.000 cooperativistas se quedarán en casa el próximo lunes porque las cinco fábricas en España (cuatro en Guipúzcoa y una en Vizcaya) y otras ocho en cuatro países están paralizadas por la falta de suministros por impago. De ese colectivo, 1.800 acudirán a Lagun Aro para cobrar el 80% de su sueldo, a la espera de que se solucione la crisis. Lagun Aro es el Inem de Corporación Mondragón, ya que sus socios tienen la consideración de autónomos y sus aportaciones van a esa organización, que luego da una cobertura de hasta 24 meses (nunca se ha recurrido a esta medida ni tampoco para un colectivo tan importante). Lagun Aro dispone de unos recursos de unos 35 millones.

Otros 200 socios forman parte de Edesa, la fábrica de Basauri (Vizcaya) que se integró en Fagor Electrodomésticos. Estos irán directamente a las oficinas de Lanbide, que en Euskadi cubre parte de los servicios del Inem. En los cuatro meses de plazo que otorga el preconcurso a los gestores del líder de línea blanca, el plan es intentar salvar el empleo de la mitad de los cooperativistas, unas mil personas. Para financiar despidos y prejubilaciones, solo queda la opción de la venta de activos industriales, porque Fagor Electrodomésticos ha agotado la vía de las entidades y de las ayudas públicas. También intentarán mantener la producción de valor añadido, como los equipos de gama alta y muy tecnológicos (domótica).

China

La empresa vasca negocia la venta de su complejo fabril en Polonia a su socio chino Haier, también interesado por las plantas de Francia y España. Otros posibles compradores son la alemana Vaillant y la china Robam. Mientras, las críticas arrecian contra Corporación Mondragón por “dejar tirado” a Fagor Electrodomésticos. Sus trabajadores se manifestaron el viernes ante la sede de la multinacional, que intentará recolocarles en otras cooperativas del grupo.

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