La crisis de la marca paraliza las trece fábricas del grupo en cinco países
Dos mujeres caminan junto a la factoría de la empresa Fagor en la localidad guipuzcoana de Mondragón.
Dos mujeres caminan junto a la factoría de la empresa Fagor en la localidad guipuzcoana de Mondragón. EFE

Fagor se apoya en la china Haier para iniciar la venta de activos

Fagor Electrodomésticos tiene varios socios industriales con los que puede negociar la venta de las fábricas que ahora gestionan en común. Es el único activo de la cooperativa para conseguir los recursos financieros que puedan limitar los impactos de su crisis, que seguro que causará unos 1.800 despidos (sobre una plantilla total de 5.673 trabajadores), según fuentes cercanas a esta industria.

El primer posible inversor de la lista es Haier. La multinacional china es el líder mundial en línea blanca con una cuota de mercado del 7,8%, y con unas ventas que rondan anuales que rondan los 35.000 millones de euros (Fagor Electrodomésticos facturó 1.603 millones el año pasado). Haier quiere aumentar su presencia en Europa y por eso se alió con la cooperativa vasca en Polonia, actualmente el mercado con más recorrido en el viejo continente en relación con el negocio de electrodomésticos.

Fagor Electrodomésticos tiene en ese país, en la localidad de Wroclaw, un complejo fabril que interesa mucho a Haier, que además valora su ubicación en el centro de Europa como plataforma logística hacia Rusia (con una emergente clase media que quiere más confort y equipos de línea blanca en sus hogares) y Alemania. Además, la multinacional del país comunista no tiene presencia industrial en Francia (cuatro plantas de Fagor Electrodomésticos) ni en España, donde está la mayor parte de la base fabril de la cooperativa (cinco centros).

Vaillant
Una de esas instalaciones es la de Bergara (Guipúzcoa), donde fabrica equipos de calefacción con su socio alemán Vaillant. Esta planta estuvo en actividad hasta ayer. Vaillant, con sede en la localidad germana de Remscheid, emplea a más de 11.000 personas y será otra de las puertas a las que llamará Fagor Electrodomésticos para obtener fondos a través de la venta de activos.

En China, la empresa con sede en Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa) tiene dos plantas y allí se alió con el grupo local Robam, para convertirse entre ambos en una referencia en el segmento de electrodomésticos de gama alta a través de la marca De Dietricht, una de las identidades comerciales de la compañía de Euskadi.

Estas son las tres vías de Fagor Electrodomésticos para la captación de fondos, toda vez que desde Corporación Mondragón, donde está integrada con otro centenar de cooperativas, ya ha recibido 70 millones en mayo pasado y no hay más recursos. La multinacional presidida por Txema Gisasola, que asimismo fue el anterior presidente del líder nacional en línea blanca, sí se compromete a activar al máximo los mecanismos de recolocación entre las empresas del grupo con una nueva oficina de recolocaciones. En el mejor de los casos, esta fórmula salvaría unos 300 empleos. El resto de las empresas de la corporación no pueden asimilar más personal, ni siquiera las que tienen una evolución positiva, como Copreci, Orona, Batz y Maier, por citar algunas. Fagor necesita recursos para la cobertura de prejubilaciones y despidos.

Cambio de titulares de pisos y cuentas bancarias

Hay alarma entre los 2.000 cooperativistas de Fagor Electrodomésticos. Reúnen tres cuerpos en uno. Son accionistas, trabajadores y acreedores, por el impago de retribuciones (serían los últimos en cobrar si hay concurso). Estos días, muchos de ellos están traspasando la titularidad de la propiedad de pisos y de cuentas corrientes a familiares y amigos porque no saben cómo les va a salpicar la crisis de su grupo, además de una posible pérdida de los puestos de trabajo. En España solo se contabilizan nueve concursos de acreedores de cooperativas de trabajo asociado, en base a la actual normativa, como recuerda Agustín Bou, del despacho de abogados Jausas de Barcelona. La gestión de una suspensión de pagos es mucho más complicada en el caso de una cooperativa, donde si todo va bien no hay problemas pero en los ajustes comienzan las discusiones entre iguales y sobre qué socios se quedan sin trabajo.

Bou especifica además que parte de los cooperativistas del fabricante de electrodomésticos también pueden formar parte de ese colectivo de 10.000 inversores que compraron deuda perpetua de la marca. El resto de las compañías integradas en Corporación Mondragón engrosarían asimismo una posible lista de acreedores, tras aportar en mayo pasado 70 millones entre todas a la industria de Arrasate-Mondragón. El Gobierno vasco ha reconocido que ha concedido a Fagor avales por 50 millones que no va a condonar, con el ojo puesto en la UE. Los competidores de la cooperativa, como Whirpool y Electrolux, ya la han denunciado anteriormente a las autoridades de Bruselas por supuestas ayudas ilegales. Las demandas no prosperaron.

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