El riesgo país español baja de 240 puntos básicos con la rentabilidad del bono en el 4,2%
Panel informativo de la bolsa de Madrid que muestra los valores de la prima de riesgo en algunos países de la zona euro.
Panel informativo de la bolsa de Madrid que muestra los valores de la prima de riesgo en algunos países de la zona euro. EFE

Cinco claves que explican los mínimos en la prima de riesgo

La prima de riesgo española dio un susto a comienzos de esta semana. El diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, que mide la confianza del mercado en la deuda soberana, se disparó hasta llegar a rebasar los 270 puntos básicos después de haber marcado mínimos desde julio de 2011. Un empeoramiento puntual dado que la prima ronda de nuevo los 240 puntos básicos, con la rentabilidad del bono a un década en el 4,2%.

La principal razón del súbito repunte fue el efecto contagio por la maraña política en Italia, cuyo Gobierno de coalición pendía de un hilo con la dimisión de los ministros del partido de Silvio Berlusconi. El país transalpino volvía a ser el foco de inestabilidad en el mercado de deuda, aunque el apoyo por sorpresa de ‘Il Cavalieri’ en la moción de confianza ha evitado la caída del Ejecutivo presidido por Enrico Letta y las aguas han vuelto a su cauce.

Varias son las razones que explican el buen momento que atraviesa el riesgo país español, estable y diez puntos por debajo del riesgo italiano.

Continuidad del Gobierno en Italia: El Gobierno de coalición de Italia podrá continuar su labor. Berlusconi dio marcha atrás y finalmente votó a favor de la continuidad del Ejecutivo liderado por Letta. Se despeja así la crisis política desatada por ‘Il Cavalieri’ que amenazaba con una ruptura del Gobierno. En este nuevo escenario, la prima de riesgo italiana cotiza en torno a los 250 puntos básicos, lejos de los 300 que tocó el pasado lunes. Así, el diferencial de rentabilidad entre la deuda española a diez años y la italiana se ha reducido de 30 a 10 puntos básicos.

Desde que entrara en escena Berlusconi, los inversores decidieron salir de la deuda italiana y apostar por la española, provocando que España ganara a Italia en deuda a largo plazo después de 18 meses. Para Miguel Ángel Paz, analista de Unicorp Patrimonio, que se mantenga el Gobierno en Italia “debería potenciar la reducción de las primas de riesgo”. Pero, a su juicio, “una vez pasada la tormenta política, los inversores ven de nuevo oportunidades en la deuda italiana, de manera que se seguirá estrechando el diferencial con España y tenderemos a estar como antes del verano, cuando la prima de riesgo italiana era un poco inferior a la española”.

Mensaje del BCE: En su reunión del pasado miércoles, el Banco Central Europeo (BCE) dejó los tipos de interés en el 0,5% y reiteró que los mantendrá bajos durante “un largo periodo de tiempo”, incluso sin descartar nueva bajadas dado lo “frágil de la recuperación económica, la poca presión inflacionista y la situación monetaria”.

Los analistas califican de continuistas y tranquilizador para los mercados el discurso de Mario Draghi al expresar su disposición a utilizar nuevos instrumentos de política monetaria si la situación lo requiriese, sugiriendo otra posible ronda de liquidez a la banca. Según Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets, “el lenguaje del BCE ha imitado por completo el estilo de la FED, jugando con las expectativas del mercado, y sobreponderando la acción verbal frente a la acción más real”.

En su informe correspondiente a octubre, Banca March afirma que “en los mercados de deuda, el mensaje expansivo del BCE y de la Fed presionan a la baja los tipos de interés de la deuda soberana, lo que permitió una revalorización generalizada de los índices de renta fija”.

Así, en un contexto de estabilización de la prima de riesgo, el Tesoro español está solventando con éxito las recientes emisiones de deuda, tanto a corto como a largo plazo. No solo capta más del objetivo esperado, sino que está logrando rebajar los intereses, llegando a pagar el mínimo desde septiembre de 2010 en la última subasta de bonos a diez años, el 4,29%, en línea con lo que se negocia en el mercado secundario. La rentabilidad del bono español a una década está en su nivel más bajo desde mayo.

Visión más positiva de la banca española: El propio presidente del BCE, Mario Draghi, ha aplaudido las medidas adoptadas en la banca española para su saneamiento. Cree que “está en el buen camino” y llegará “equipada” a las pruebas de estrés. La perspectiva de que la banca española está cumpliendo con los requerimientos exigidos por Bruselas a cambio del rescate, algo que también han confirmado los inspectores de la troika –formada por la Comisión Europea, el BCE y el FMI-, “mejora la visión sobre nuestra banca y también favorece la deuda española”, sostiene Paz. A esto también ayuda la posibilidad de una nueva operación LTRO. “Con ello se garantizaría la liquidez y los bancos buscarían rentabilidades más altas comprando deuda española”, afirma.

Mejora de los datos macro: El Gobierno, el Banco de España e incluso las agencias de calificación de riesgos ya son más optimistas respecto a la situación de la economía española. Lo peor ha pasado y cada vez más indicadores económicos apuntan a una mejora de la actividad. “La confianza se recupera en España, mejorando las perspectivas de crecimiento”, dice Banca March.

Y añade que las Bolsas “se apoyan en la mejora de la actividad mundial y la relajación de la incertidumbre geopolítica, así como el mantenimiento de las políticas de estímulo monetarias.

Pendientes de Estados Unidos: Despejadas las dudas sobre el devenir político en Europa, tras las elecciones alemanas y la supervivencia del Gobierno de Letta, la atención de los inversores se centra en Estados Unidos, donde el cierre parcial de la Administración federal y la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos para elevar el techo de gasto serán en los próximos días el principal lastre para los mercados.

Desde Renta 4 señalan que “la paralización parcial de la Administración americana por el momento ha tenido escasa incidencia en las Bolsas (el S&P apenas recorta un 3% desde sus máximos), pero siendo conscientes de que el paso de los días sin un acuerdo entre Demócratas y Republicanos podría generar más nervios entre los inversores.

El Tesoro americano se quedará sin liquidez el próximo 17 de octubre, fecha límite para alcanzar un acuerdo sobre el techo de deuda. “Hasta que no se vislumbre un posible acuerdo, algo que creemos todavía tardará unos días, las bolsas continuarán goteando a la baja”, apuntan desde Link Securities. El ‘shutdown’ ya ha comenzado a tener impacto en los mercados, al dejar a los inversores sin importantes referencias. De hecho, hoy no se publicarán los datos de empleo, tan relevantes en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.

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