Secretos de despacho
Un ‘boina verde’ al mando de Levante Capital Partners

Un ‘boina verde’ al mando de Levante Capital Partners

Antonio Renom lidera una empresa inmobiliaria que “crea valor”

Se unió al Grupode Operaciones Especiales en busca de una experiencia extrema de esfuerzo

Poco después de que le diagnosticaran una grave enfermedad y con 22 años, Antonio Renom (Panamá, 1978) entró al quirófano para ser operado de la médula sin saber si saldría con vida. Al recordar ese episodio, más de una década después, afirma que le ha impulsado a no desperdiciar ni un minuto de su tiempo. Y asegura que fue con esa misma actitud que en 2012 cogió el timón de Levante Capital Partners, una empresa de su familia que se dedica a la gestión de activos inmobiliarios y a la que ya ha dado un giro de 180 grados. “Acepté el cargo con la condición de que me permitieran transformar una compañía rentística en una que creara valor”.

Habilitar edificios enteros y ofrecer en alquiler los pisos con todos los servicios incluidos. A ello se dedica la firma desde entonces, bajo la marca LC Good Life. Y con éxito, según Renom. “Colocamos las unidades listas en menos de 30 días”, afirma en su despacho de la Casa Ramón Oller, un edificio de estilo modernista ubicado en la Gran Via de les Corts Catalanes (Barcelona), la sede de la empresa.

Pertenece a la sexta generación de una familia dedicada primero a la industria textil y, más tarde, a partir de los años setenta, al negocio inmobiliario. Levante Capital Partners fue fundada en 1947. Pero su actual presidente hizo muchas otras cosas antes de comenzar a trabajar con su familia. Después de superar su problema de salud se fijó como meta desarrollar todo su potencial. Deshacerse de cualquier sensación de debilidad. Se le ocurrió que la mejor manera de lograrlo era unirse a los boinas verdes, el Grupo de Operaciones Especiales del Ejército. Y entonces lo hizo. “Pasé dos años allí. Buscaba la experiencia más extrema de esfuerzo físico y mental para sentirme más fuerte que nunca”. La placa que le entregó su comandante cuando decidió retirarse para volver al mundo de las finanzas es hoy uno de los objetos que más valora de su lugar de trabajo. “Simboliza el cierre de un capítulo muy duro de mi vida, que se abrió con la enfermedad”.

También le recuerda todo lo que aprendió en esos años. “La importancia del trabajo en equipo, la lealtad a los tuyos y entender que el esfuerzo lo es todo y que las personas tienen perfiles muy diferentes, pero todos pueden aportar valor”. Su carrera profesional continuó principalmente en el extranjero. Pasó por instituciones como Bear Stearns, en Estados Unidos, y Petaquilla Minerals, en Canadá. Pero en 2010, la muerte inesperada de su hermano, quien se encargaba de la empresa familiar, le hizo cambiar de planes. Primero aceptó una oferta en Londres para estar más cerca de España. Poco después llegó una especie de ultimátum. “O vendemos el fondo o vienes aquí y te conviertes en el líder de esta generación”, recuerda el planteamiento de la familia. Tras acordar que tendría manos libres para pasar de una gestión del patrimonio inmobiliario “pasiva” a una “activa”, Renom aceptó el reto.

Otro de los objetivos que dice haber cumplido es el de profesionalizar la firma. “Los miembros de la familia son accionistas con los que me reúno todos los meses, pero no trabajan en la empresa, yo soy el único que lo hace”. Con los empleados afirma ser muy demandante. “Les hago muchas preguntas”. Aunque a la vez se esfuerza por ser humilde. “Siempre pienso que mis ideas no son las más brillantes y que es clave escuchar a los otros”.

Renom ha buscado combinar esa mentalidad abierta con un ambiente de trabajo relajado. En la Casa Ramón Oller nadie puede echar de menos una PlayStation ni un entrenador personal que los visite todos los días. La vestimenta sigue un criterio que se ajusta a ese clima de trabajo. “No necesito nadie con corbata, pero sí con cerebro”. Quizá para mantener siempre despierto el suyo, el ex boina verde bebe “litros” de Coca-Cola todos los días. Sus esfuerzos ahora apuntan a hacer crecer una empresa que, según explica, encaja muy bien con dos tendencias nacidas de la crisis: la de alquilar viviendas en lugar de comprarlas y la de la movilidad geográfica por motivos laborales.

Frente a la situación económica del país, Renom es optimista: “En el mediano plazo, España será un referente de cómo salir de una crisis”.

El Teatro Liceu y los EE UU

Un ‘boina verde’ al mando de Levante Capital Partners

El presidente de Capital Partners, Antonio Renom, desarrolló una parte importante de su carrera profesional en Estados Unidos. Hizo un MBT en la Universidad de California (Berkeley) y después trabajó en el área de finanzas corporativas de Bear Stearns en ese país.
Fue probablemente en esos años cuando se convenció de que España tiene mucho que aprender de la visión anglosajona en materia de mecenazgo. Renom cree que un cambio de modelo de financiación de las entidades culturales debe exigir al capital privado involucrarse más allá de lo estrictamente económico. “Deben aportar su conocimiento y su experiencia como empresa para garantizar la eficacia de los proyectos”, asegura.
Eso mismo es lo que ha hecho Levante Capital Partners con el Teatro del Liceu de Barcelona. La empresa es el patrocinador-fundador del Liceu Barcelona Opera House US, una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objetivo potenciar el intercambio artístico, cultural y económico entre la sociedad estadounidense y la gran casa de ópera de la Ciudad Condal.
“Además de aportar el capital necesario para poner en marcha la entidad, la compañía trabaja activamente en ella, aportando su conocimiento y experiencia en la captación de fondos, la gestión del negocio y su comprensión de la filantropía norteamericana”, afirman en Levante Capital Partners.

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