El Galaxy Gear saldrá a la venta por 226 euros a partir del 25 de septiembre
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El nuevo Samsung Galaxy Gear. REUTERS

Samsung se adelanta a Apple, Google y Microsoft y presenta su reloj inteligente

El 'smartwatch' permite hacer y recibir llamadas, recibir notificaciones y hacer fotos

El dispositivo, de acero inoxidable, también mide la actividad física del usuario

El rey del smartphone, la surcoreana Samsung, ambiciona liderar nuevos negocios móviles. Tras el éxito cosechado por la compañía en tabletas y teléfonos, ahora ha puesto rumbo hacia los prometedores relojes inteligentes. Una nueva categoría de dispositivo que, según el analista de Canalys Chris Jones, será la más importante desde que el iPad creara el mercado de los tablets. Ayer, la compañía asiática presentó en sendos eventos en Nueva York y Berlín su primer smartwatch, adelantándose a Apple, Google y Microsoft. Jk Shin, presidente de Samsung, saltó a escena portando en su muñeca el esperado Galaxy Gear (así se llama el artilugio).

“Gear es la libertad inteligente, es el perfecto compañero para completar tu experiencia con el Galaxy Note III [el nuevo smartphone desvelado también ayer en el IFA de Berlín por la compañía]”. Ciertamente, los relojes inteligentes se plantean como una segunda pantalla para los teléfonos móviles, ya sean Android, iPhones o Windows Phone. El usuario podrá hacer múltiples tareas desde su pequeña pantalla sin sacar el smartphone del bolsillo.

Shin explicó que el reloj de Samsung, fabricado en acero inoxidable y con pulseras de seis colores diferentes, permite hacer y recibir llamadas por control de voz, recibir notificaciones y tomar fotos, gracias a una cámara de 1,9 megapíxeles integrada en su correa. El dispositivo llegará al mercado el 25 de septiembre en 140 países a un precio de 299 dólares (226 euros), según The Verge.

El Galaxy Gare tiene 4 gigas de almacenamiento, 512 MB de memoria RAM y una batería que dura un día, según Samsung. Su pantalla, de 1,63 pulgadas, es táctil y curva para adaptarse a la muñeca, pero rígida, frente a las especulaciones de que la coreana presentaría la primera pantalla flexible del mundo, informó Efe. El reloj se sincroniza con el smartphone vía Bluetooth, y por ahora es compatible con dos terminales de la firma asiática, el nuevo Note III y el Galaxy S4.

Samsung se une a otras empresas como Sony (pionera en este área, ya va por su reloj de segunda generación) y Pebble que buscan abrir un nuevo mercado, el de unos dispositivos minúsculos que también permitirán consultar mapas y monitorizar la actividad física del usuario. Un nuevo mercado que hasta ahora no ha cosechado mucho éxito, debido a la limitada oferta y a la escasa capacidad técnica de los primeros relojes, algo que se prevé que cambie con la entrada de nuevos jugadores.

Junto a los citados, se espera que Apple lance su iWatch, después de que Tim Cook, su consejero delegado, haya admitido que es un área interesante, y también es conocido el interés de Microsoft y de Google. Esta semana se supo que esta compañía ha comprado la empresa Wimm Labs, especializada en relojes de pulsera inteligentes. Juniper espera que este año se vendan un millón de smartwatch y que se eleve esta cifra hasta los 36 millones en el año 2018.

Samsung también desveló ayer que el 25 de septiembre lanzará el Note III, que es 4G y sale con una pantalla de 5,7 pulgadas con resolución Full HD. El equipo, que permite la multitarea, lleva cámara de 13 megapíxeles y 3 GB de RAM. Podrá adquirirse en negro, blanco y rosa. Su lápiz digital permite desplegar un nuevo interfaz, Air Command, con mantener unos segundos el accesorio sobre la pantalla. Este lápiz permite también dibujar un cuadrado en la pantalla y a partir de ahí pasar a otra aplicación.

Sony desvela su móvil Xperia Z1 y objetivos para acoplar a los ‘smartphones’

Uno de los objetivos presentados por Sony para acoplar a los smartphones.
Uno de los objetivos presentados por Sony para acoplar a los smartphones.

Sony protagonizó ayer otra de las presentaciones estrella de la gran feria alemana. El gigante nipón desveló dos objetivos intercambiables pensados para convertir los smartphones en potentes cámaras compactas. Se trata del QX10 y QX100, que además de funcionar con la gama Xperia de Sony serán compatibles con dispositivos Android e iOS, según desveló la compañía.

El primero cuesta 250 dólares y lleva un sensor de 18 megapíxeles y 10x de aumento. El segundo, pesa 179 gramos y saldrá por 500 dólares con un sensor de 20 megapíxeles y 3,6x de aumento. Sony busca con estos objetivos liderar una nueva categoría dentro del negocio de la fotografía móvil, pues plantea usar el móvil como pantalla y control de una cámara completa que hay que llevar con nosotros, como cuenta Xataka.

Sony presentó también su último smartphone estrella, el Xperia Z1, con una cámara de 20,7 megapíxeles y sumergible a un máximo de metro y medio. El terminal, de 8,5 milímetros de grosor y versión Android 4.2.2, lleva una pantalla Full HD de 5 pulgadas.

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