Breakingviews

Gran despliegue de medios de Xiaomi

Xiaomi se ha hecho con uno de los principales ejecutivos de Google –pero, ¿puede robar la corona de la tecnología a Silicon Valley? El fabricante chino de smartphones ya superó en ventas al iPhone de Apple en el mercado del gigante asiático en el segundo trimestre de 2013. Su valoración se ha disparado de 4.000 millones de dólares a 10.000 millones en un año, basada en un reciente aumento de capital. La contratación del antiguo directivo de Google, Hugo Barra, le dará más bombo; Xiaomi no debe desperdiciarlo.

El modelo de negocio de Xiaomi se divide en hardware, software y redes sociales. Su sistema operativo basado en Android se actualiza semanalmente por lo que es un éxito entre los empollones tecnológicos. El servicio y la formación de clubes son sus otros puntos fuertes. Los usuarios pueden pedir ayuda a través de la red de microblog Weibo y obtener una respuesta en cuestión de minutos. Una dosis de escasez de marketing añade el toque secreto: el modelo de bajo coste Hongmi agotó sus existencias a los 90 segundos de su reciente lanzamiento.

La contratación del antiguo directivo de Google dará todavía más bombo a la compañía tecnológica china

Su sistema operativo ha ganado alrededor de 20 millones de usuarios casi fanáticos, pero las empresas con presupuestos más grandes, de Baidu y Alibaba a Huawei, también están poniendo su objetivo en las pequeñas pantallas de los usuarios. Xiaomi hasta ahora se ha basado más en agradar a los clientes que en asegurarlos, como hizo Apple con su ecosistema cerrado, o como hizo Blackberry fijando su objetivo en los usuarios de correo electrónico corporativo a gran escala.

Los gigantes de la tecnología de moda han sufrido altibajos en otros mercados. Puede que el mayor desafío para Xiaomi sea ampliar su base de usuarios, manteniendo a sus principales fans. Hasta ahora, enfocarse hacia el servicio y congraciarse con los consumidores, en lugar de pensar el hardware, sugiere que merece el impulso publicitario. Atacar a Google es un golpe de estado, pero hará falta algo más para que Xiaomi se convierta en el Apple de China en lugar de en su Palm Inc.