El selectivo se deja un 0,59% con la prima por debajo de los 260
Un inversor sigue la evolución de las cotizaciones en la Bolsa de Bangkok.
Un inversor sigue la evolución de las cotizaciones en la Bolsa de Bangkok.

Wall Street acelera la recogida de beneficios en el Ibex

La rentabilidad del bono a diez años se sitúa en el 4,45%

El euro se cambia a 1,326 dólares

La actividad en los mercados ha sido mínima. En un día festivo para España y otros países de Europa los inversores han tenido como principal referencia los datos procedentes del otro lado del Atlántico. La mejora de la economía estadounidense es percibida con desconfianza por los inversores que temen que a la vuelta de la vacaciones la Fed comience a retirar las medidas de estímulo.

Con el fantasma de los bancos centrales sobrevolando el ambiente, el Ibex ha puesto freno a la tendencia alcista de los últimos días y este jueves retrocede un 0,59%. Eso sí, el selectivo ha conseguido recuperar algo de fuerza en la recta final, empeño que le ha permitido conservar los 8.700 puntos.

El resto de plazas europeas también se dejan llevar por las órdenes de venta en Wall Street. Así, el Footsie británico se ha dejado un 1,58%, seguido del Dax alemán (-0,73%), el Cac francés (0,51%) y el Euro stoxx (-0,57%). El parqué de Milán, sin embarrgo, ha permanecido cerrado.

Entre los datos macroeconómicos conocidos este jueves se encuentran las solicitudes de desempleo en EE UU, el IPC de julio y la producción industrial así como la actividad manufacturera de Nueva York.

El mercado laboral estadounidense se ha convertido en los últimos meses en el punto de referencia para determinar cuándo y cómo se empezarán a retirar las ayudas. El dato conocido hoy aunque ha sido muy bueno (320.000 peticiones frente a las 335.000 esperadas) no ha convencido a los inversores que temen que en septiembre Bernanke empiece a aminorar el ritmo de adquisición de deuda.

El IPC de julio, el dato más importante de la sesión, se ha ajustado a las estimaciones de los analistas , con un alza respecto a junio del 0,2% y un aumento interanual del 2%. La inflación subyacente –que no incluye los precios de la energía ni de los alimentos frescos– también salió como se esperaba, con un alza intermensual del 0,2% y del 1,7% interanual.

Como contrapunto a estas informaciones, que confirman la recuperación de la economía, se encuentran la encuesta manufacturera de Nueva York -en agosto ha quedado en 8,24 puntos por debajo de los 10 esperados- y los datos de producción industrial del mes de julio. El consenso de los analistas esperaba un incremento del 0,3%, sin embargo en el séptimo mes del año la producción industrial permaneció estancada (0%). Asimismo, en dato del junio ha sido revisado a la baja, desde el 0,3% inicial al 0,2%

Con toda esta batería de datos, Wall Street ha prolongado las caídas del miércoles y al cierre sesión el Dow Jones y el S&P 500 se dejaban un 1,4% mientras que el Nasdaq retrocedía un 1,7%. A la dudas generadas por la Fed se suman las caídas de Cisco (7%), que ha anunciado que reducirá su plantilla en 4.000, Walmart (cede un 2,6% tras rebajar las previsiones de beneficio para 2013) y la incertidumbre procedente de Egipto donde las revueltas se han saldado con la muerte de 500 personas y sitúan al país al borde de la guerra civil.

De vuelta a España, el Ibex, a pesar de los retrocesos de esta jornada, vive uno de los mejores años de su historia. En julio se anotó un 8,64% y en lo que va de agosto suma un 3,61%, de forma que desde el cierre del 30 de junio escala en torno a un 12,56%, registrando así niveles que no veía desde febrero de 2012.

Los resultados empresariales del primer semestre, los indicios de recuperación económica –ayer se conoció que la zona euro salió de la recesión en el segundo trimestre– y la tranquilidad en el mercado de deuda han propiciado que las Bolsas europeas, y especialmente la española, hayan logrado sacudirse parte de los miedos que sufrieron en la primera mitad del año.

El hecho de que la prima de riesgo del bono español a 10 años frente a su homólogo alemán se haya enfriado hasta niveles de julio de 2011 es un factor clave en la mejora de la renta variable. Hoy, el diferencial se ha anotado un nuevo mínimo y se sitúa en los 256 puntos básicos. Un alivio en comparación con los máximos de 650 que rozó en julio del año pasado, cuando la desintegración del euro entraba dentro de lo posible hasta que habló Mario Draghi.

Eso sí, la mejora del riesgo país se debe más al demérito del bund germano a 10 años, que paga un 1,88% (máximos desde marzo del año pasado), que a una espectacular rebaja del coste de financiación a largo plazo de España, cuyo bono a una década promete un 4,45%. Una rentabilidad claramente por encima del mínimo anual del 4% que marcó el pasado marzo.

El euro, por su parte, se cambia a 1,326 dólares, frente a las 1,325 unidades del billete verde a las que se cruzaba a última hora del miércoles.

Con los 9.000 en el punto de mira

Perspectivas

"Las mejores expectativas de crecimiento que comienza a mostrar la zona euro pueden terminar reflejándose en el comportamiento de las Bolsas de la región", señalan desde Link Securities. Desde el departamento de análisis de este bróker añaden que "de consolidarse esta tendencia, podríamos asistir en lo que resta de ejercicio a un cambio sustancial en el comportamiento de los distintos mercados, con los europeos, tras mucho tiempo, superando el comportamiento de los de otras regiones como Estados Unidos o los países emergentes".

Los analistas técnicos de Noesis también son optimistas y dejan la puerta a que el Ibex ataque los 9.000 puntos en el futuro cercano. "La superación de la directriz bajista [que pasaba supone un elemento positivo, generando un fuerte impulso alcista que ha permitido alcanzar y superar la relevante resistencia de los 8760 puntos, situación que abre la posibilidad de establecer objetivos en los 8967 puntos, invitando al inicio de un nuevo escenario alcista", explican en su boletín diario.

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