La firma se da un mes para elegir una y sellar la venta
Imagen de la sede de Evo Banco en Madrid.
Imagen de la sede de Evo Banco en Madrid.

Novagalicia estudia ya ofertas vinculantes sobre EVO Banco

La firma espera elegir postor este mes y cerrar el contrato en septiembre

El proceso de privatización de la unión de cajas gallegas avanza a distintas velocidades. Tras la reciente venta de Banco Gallego a Sabadell, y ante la incertidumbre que sigue rodeando la posible venta de la matriz, Novagalicia, el acelerador está puesto ahora en el proceso de saldo de EVO Banco, que debería quedar cerrado en las próximas semanas.

“Espero tener una buena noticia en agosto”, anunciaba hace solo unos días el director general del FROB, Antonio Carrascosa, sobre la operación. Vaticinio que cobró forma el pasado viernes cuando, según fuentes cercanas a Novagalicia, la entidad recibió ya las ofertas vinculantes sobre su filial.

La entidad, en manos del FROB, manejaba hasta entonces cinco ofertas no vinculantes sobre las que ha venido negociando desde inicios del verano. La recepción de las pujas vinculantes abre ahora el plazo final del proceso, en el que está prevista la elección de la mejor propuesta para finales de este mismo mes.

A partir de ahí, informan fuentes conocedoras del proceso, Novagalicia, bajo la batuta del FROB y el Banco de España, aspira a formalizar un contrato de compraventa para mediados del mes de septiembre.

EVO Banco nació en marzo de 2012 como parte de la estrategia de privatización de Novagalicia, que segregó bajo esta nueva marca la red de oficinas que queda fuera de su área natural de influencia, es decir, Galicia, Asturias y León. La firma, que nació con 120 oficinas y una base de clientes heredada de su matriz, ha reducido su capacidad instalada a unas 80 sucursales y logrado 100.000 nuevos clientes en su primer año de vida gracias fundamentalmente a su producto estrella, la “cuenta inteligente EVO”.

El producto aúna una cuenta remunerada actualmente al 1% TAE y una para el ahorro rebajada ahora al 2% de interés, desde el 3% del que partió, después de que Bruselas prohibiera el uso de “políticas agresivas” de captación de clientes tras recapitalizar a Novagalicia.

El rescate europeo, por el que la unión de Caixagalica y Caixanova recibió más de 5.000 millones de euros y vio traspasada al banco malo su carga de ladrillo, conlleva un plan de reestructuración que es el que marca la venta de EVO Banco antes de que culmine 2014.

Pese al amplio margen temporal del que aún dispone Novagalicia para vender EVO Banco, la necesidad de ir cerrando capítulos escalonadamente, incentivada por la pretensión de privatizar la propia matriz este otoño, ha llevado al FROB a acelerar este proceso.

De hecho, los clientes originales de Novagalicia asignados a EVO han sido invitados a formalizar su relación exclusivamente con la nueva marca, a riesgo de ser penalizados con comisiones, antes de mediados de octubre, para permitir a la entidad consolidar como propios los cerca de 225.000 clientes que alcanzó en primavera y potenciar su atractivo de venta.

Aunque los contratos de confidencialidad sellados impiden revelar la identidad de los postores, fuentes cercanas al proceso destacan la presencia de importantes fondos de inversión, entre los que destacan algunas firmas estadounidenses.

Privatizar la matriz con el mercado aún caliente

La operación de venta de EVO Banco, prevista para las próximas semanas apenas supone un tanteo del mercado para lo que está por venir. La jugada más ambiciosa que afronta el FROB en el ámbito de la fusión de cajas galles es la venta de la propia matriz, la nacionalizada Novagalicia, que aspira a saldar este mismo otoño. El interés que despierta la firma en los mercados parece ser firme, pues parece poco probable que el Estado esté dispuesto a repetir el esperpento logrado con Catalunya Banc que suma ya dos inentos fallidos de subasta. Pese a que el calendario de Bruselas permite postergar la privatización de la firma hasta 2017, el FROB parece interesado en cerrar cuanto antes este capítulo de la reestructuración bancaria española en un momento en que las transacciones parecen resurgir. Prueba de ello es el reciente éxito del Proyecto Toro, por el que Sareb ha cerrado la venta de unos 100 millones de euros en viviendas al fondo de inversión estadounidense H.I.G., o la venta de la unidad inmobiliaria de Catalunya Banc a Kennedy Wilson y Värde Partners. Ante este interés renovado por las oportunidades que brinda el sector financiero español,

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