Pequeños gigantes
Edificio Media-Tic de Barcelona, diseñado por PGI Engineering.
Edificio Media-Tic de Barcelona, diseñado por PGI Engineering.

Dar la vuelta a un edificio como a un calcetín

La ingeniería catalana PGI Engineering diversifica el riesgo que ahora presenta el sector de la construcción aumentando su negocio en el exterior

Poner en valor un edificio. Esa es la labor de la ingeniería PGI Engineering, española aunque suene extranjera. Su negocio, asesorar en el diseño arquitectónico, en la estructura del edificio y en cómo optimizar el consumo energético.

Ha estado apegada al suelo español hasta que estalló la crisis del ladrillo. La empresa reaccionó en 2008, un año después de la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers y de las hipotecas basura. Cuando el tsunami financiero empapó la economía en este lado del Atlántico, esta compañía empezó a diversificar su actividad saliendo fuera.

“Aquí los proyectos públicos están casi a cero, pero el sector privado se mueve. Empieza a haber fondos de inversión extranjeros que compran activos para reformarlos. No sabemos si esta tendencia continuará, pero la situación se ha estabilizado y la inversión privada crecerá el año que viene”, comenta Frederic Gil, socio y director de la empresa nacida en Gerona en 1992.

El sector privado ha crecido en los dos últimos años y representa entre el 60% y el 70% de la actividad de la compañía en el mercado interno. Las empresas grandes, capaces de tener presencia internacional, completan la tímida inversión que ahora se aprecia en el sector de la construcción en España.

La compañía tendrá el 50% de su actividad fuera en el año 2015

Mientras que aquí PGI reforma edificios y asesora sobre eficiencia energética ante la escasez de nueva construcción, afuera el diseño está en pleno auge. Más allá de Europa, porque el Viejo Continente “es un mercado maduro, con empresas muy implantadas y donde se construye poco, pero nos interesa estar para diversificar el riesgo y por prestigio”.

Por eso la compañía tiene oficina en París. Esa buena reputación es recíproca, o sea que en el norte de Europa reciben bien a los ingenieros españoles, muy bien formados, y la suya es una de las pocas profesiones que también tiene hueco en los países emergentes, cuyas economías están en pleno despegue.

Aunque a un ritmo más lento que otros continentes, África empieza a construir. Esta firma arrancó su actividad en Túnez y Siria, pero la primavera árabe en 2011 empujó a la empresa continente abajo. “El sector de la construcción se desplomó”.

“África es la última en emerger, por ello hay más oportunidades, y mayor riesgo, pero algunos países tiran bastante del sector”, apunta Gil. Congo, Nigeria y Angola son los principales mercados para esta ingeniería. Hoteles, clínicas y hospitales y centros de convenciones marcan la pauta en estos países.

La clave: saber adaptarse a cada país

A la pregunta de si algún país donde está implantada PGI es más fácil que otro a la hora de desarrollar su actividad internacional, Gil responde que se ha terminado la época en la que España intentaba imponer sus procesos en el exterior.

“Hasta ahora se ha hecho así, pero es momento de compartir los conocimientos y a nosotros nos está dando frutos”.

Por ello, asegura que no hay ningún país que sea fácil o difícil. “Lo importante es flexibilizar los procesos en cada lugar, apoyarse mucho en las infraestructuras locales y entrar en el país de la mano de gente local”.

El grupo de empresas tiene ocho delegaciones repartidas entre España, Marruecos y Perú.

Mientras África termina de despertar, la compañía está muy presente en América Latina. Gil acaba de regresar de México, “la segunda economía que más crece” en el continente, y donde PGI abrió oficina en Veracruz el año pasado.

La empresa se ha asociado allí con la célebre arquitecta iraní Zaha Hadid para levantar un complejo residencial de lujo y centro comercial de 150.000 metros cuadrados.

También están instalados en Perú, Colombia, Bolivia y Brasil. En este último, la ingeniería ha dejado el lujo para tirar dos barrios de favelas y construir 140.000 viviendas sociales en dos entregas. En este caso, la aportación de una empresa como PGI es “reducir al máximo los consumos”.

Pero en este tipo de proyectos no hay tanto valor añadido como en otros edificios que requieren más tecnología. “Cuanto más tecnológicos sean, más podemos aportar”. Por ejemplo, los centros de procesos de datos, esas salas gigantes llenas de ordenadores que analizan información continuamente, o las sedes de grandes empresas.

Telefónica en Madrid y la torre de Gas Natural Fenosa en Barcelona son obra de la ingeniería. Clínicas, hospitales, centros comerciales y naves industriales para clientes como Massimo Dutti (grupo Inditex) o Desigual son otros de los proyectos más emblemáticos de la compañía catalana.

Por el momento, el mercado exterior representa el 20% de su actividad, pero prevé que crezca hasta el 50% en 2015.

La compañía facturó 5,5 millones de euros en 2012 y emplea a 75 personas de forma fija en España. En total, da trabajo a 120 personas en los países en los que está implantada.

Cada una de sus delegaciones es autónoma, funciona con entidad propia y depende de la fiscalidad de cada país, de forma que consolida las cuentas de todas sus sociedades a final de año.

Datos básicos

Proyecto de rediseño de viviendas sociales en Brasil.
Proyecto de rediseño de viviendas sociales en Brasil.

Empleados
El grupo de empresas de PGI Engineering tiene 75 empleados fijos en España, y 120 entre los diferentes proyectos que desarrolla actualmente.

Ventas
La compañía facturó 5,5 millones de euros en 2012 y registró un crecimiento del 7% en su beneficio bruto.

Mercado exterior
PGI no es una excepción al panorama general del sector de la construcción en España. Al igual que otras compañías con un cierto peso, esta ingeniería se busca la vida fuera. El negocio exterior representa el 20% de su actividad, pero aspira a que aglutine el 50% de sus obras en 2015.

Innovación
Cuanto más tecnológico es un edificio, mayor es el valor añadido de la ingeniería. El diseño al servicio del ahorro de energía es uno de los puntos fuertes que desarrolla ahora esta empresa con sede en Cataluña.

África
África no registra aún el ritmo de crecimiento económico del grupo de países emergentes (encabezados por China, India, Brasil y Rusia) que se suben al tren de los industrializados. Pero aunque lentamente, este continente empieza a despertar en algunas áreas de actividad. La compañía está presente en Angola, Congo y Nigeria a través del diseño y construcción de hospitales, clínicas, hoteles y centros de convenciones.

Gestión
Cada sociedad del grupo de empresas de PGI funciona de forma autónoma y depende de la fiscalidad de cada país en el que opera.

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