El exceso de velocidad, probable causa

Interior descarta que se trate de un atentado

El ministerio del Interior ha descartado esta noche la hipótesis de un atentado en el accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de Santiago de Compostela, en el que han muertos al menos 30 personas y hay decenas de heridos.

Un portavoz de interior ha afirmado a Efe que se trata de un accidente y que no caben por tanto otras hipótesis sobre las causas.

El maquinista del convoy, que resultó ileso, reconoció justo después del accidente, a varios agentes policiales que se desplazaron al lugar y que dialogaron con él, que el convoy entró en la curva a una gran velocidad. Pero no la precisó. Fuentes de Rende señalaron que la velocidad máxima por la que se puede circular en esta curva es de 80 kilómetros por hora. El maquinista señaló que accedió a más de 200 kilómetros por hora a otra curva anterior a la que se produjo el siniestro. El accidente se produjo en un tramo ferroviario de reciente construcción y destinado a alta velocidad.

Las primeras hipótesis no descartan un fallo humano como desencadenante de la tragedia ferroviaria que, según los primeros datos, se ha cobrado al menos 35 muertos. Desde el primero momento, las autoridades descartaron un atentado terrorista. La fuerte explosión de la que hablaron testigos de la zona en realidad obedecía al ruido del impacto de los vagones al salirse de la vía y chocar contra un muro de hormigón.

Personal de Renfe se desplazó anoche a la zona, nada más producirse el siniestro, para analizar las causas concretas de la tragedia.

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