La fotovoltaica se queda sin su última carta

La fotovoltaica se queda sin su última carta

Golpe al autoconsumo

La fotovoltaica ya lo tenía difícil para sobrevivir como industria tras los sucesivos recortes a las primas y el ahogo de los pequeños inversores, que cada vez tienen más dificultades para pagar los créditos que asumieron al invertir en huertos solares. En 2007, en pleno boom de esta tecnología –apoyada en su momento por una regulación muy favorable– había 580 empresas. Hoy el sector ha adelgazado hasta quedarse en 300 compañías tras un continuo goteo de cierres. 

Ahora, el real decreto que regula el autoconsumo en la reforma eléctrica, que llega con más de año y medio de retraso, puede ser el remate final. En el sector coinciden en que esta era la última baza con la que contaba la industria para sobrevivir a corto plazo, el tiempo de aguantar hasta que la demanda de energía se recuperara y la crisis económica amainara.

Estados Unidos, Italia, Alemania y regiones como California o Hawai han incluido en su mercado eléctrico a comercios, hoteles, centros comerciales o viviendas que funcionan como productores de electricidad. El autoconsumo permite que una vivienda produzca su propia energía eléctrica a partir de paneles solares fotovoltaicos y vierta lo que le sobra a la red. La medida supondría un cambio radical en el mercado eléctrico, con decenas de nuevos productores, y un ahorro para los particulares de hasta el 60% en el recibo de la luz.

Pero tal y como se ha planteado la norma, que el Gobierno ha enviado a la Comisión Nacional de Energía para su análisis –que no es vinculante–, los hogares deberán pagar un peaje del 27% por ser productores. “Es como si se cobrara a un consumidor por encender una chimenea y apagar los radiadores”, señalan en la Unión Española Fotovoltaica (Unef), la principal patronal del sector.
Con la medida será más caro autoproducir que seguir comprando la electricidad a la compañía convencional, pese a la escalada en el recibo de la luz. Además, es retroactiva. Los usuarios que funcionan en régimen de autoconsumo tienen un plazo de dos meses para pagar el nuevo peaje. De lo contrario, se enfrentan al corte de la luz y a multas de hasta 30 millones de euros.

“Los usuarios que se habían acogido a la medida no solo ahorraban, sino que lograban fijar el coste de la energía a muy largo plazo, que para una empresa es muy importante”, matizan en el sector, que augura la salida inminente de pequeños y grandes inversores y la destrucción de empleo. En 2008 trabajaban en la solar fotovoltaica 40.000 personas. Hoy se mantienen 7.000 empleos, “pero después de esto, irá cayendo aún más”.

En la industria reconocen que el autoconsumo es marginal dentro del sistema eléctrico, pero “es una vía para mantener un mínimo de actividad de las renovables y no perder pie en una opción tecnológica llamada a ser una pieza clave en el sector eléctrico. Somos el país con mejor recurso y no tenemos hidrocarburos”, recuerda un antiguo responsable de Red Eléctrica de España.
“Hemos pagado primas para ser competitivos, y ahora que lo somos, nos lo impiden por la vía regulatoria”, puntualizan en la industria. Al argumento de Industria de penalizar el autoconsumo por la amenaza de colapsar el sistema debido al exceso de productores en la red, el sector contesta que Alemania, con más trayectoria y 33 gigavatios de solar fotovoltaica, empieza ahora a adaptar sus redes. “Sí, hay que adecuarla, pero aquí hay 4,5 gigavatios.”

Las medidas del recorte

Peajes: las viviendas que quieran producir energía solar fotovoltaica casera deberán pagar un peaje (pago por utilizar la red para generar energía eléctrica) de hasta el 27%.


 Desincentivos: la medida es una forma de desactivar el incipiente mercado del autoconsumo, ya que será más caro autoproducir electricidad que seguir comprándola a la compañía eléctrica convencional.


 Reducción de costes: los avances en la tecnología han reducido el coste de los paneles solares fotovoltaicos un 80% en los últimos cinco años, siendo hasta ahora más rentable producirse electricidad propia que comprarla.


 Multas: las instalaciones que ya funcionan en autoconsumo tienen dos meses para pagar el peaje. De no abonarlo, se enfrentan a multas de 30 millones de euros y el corte de la luz.

Huertas solares sin primas como salida

La planta Lorca Solar, en la localidad murciana homónima, se ha convertido en la primera instalación que ha solicitado en firme funcionar sin ayudas, a precios de mercado. De concretarse el proyecto, será la mayor del mundo, ocupará una extensión de mil hectáreas, con cerca de un millón de paneles que producirán cerca de 400 megavatios de potencia instalada y 250 millones de euros de inversión.


La construcción de plantas solares sin los incentivos económicos que la industria ha recibido estos años se ha convertido en la única opción viable para la industria, “pero no es una solución a corto plazo, se necesitan varios años de promoción y construcción, ahora no salen las cuentas”, opinan en el sector.

Red Eléctrica de España (REE) ha recibido solicitudes para este tipo de plantas por el equivalente de 43.000 megavatios de potencia instalada para funcionar sin ayudas, con precios de mercado, aunque por el momento “poco más de 2.000 megavatios han solicitado los avales que demuestran la firmeza de las iniciativas”, escriben en la Unef, la principal patronal de la industria solar fotovoltaica.

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