En julio bajará en torno a tres décimas y en septiembre otras siete

La inflación volverá en torno al 1% tras descontar el alza del IVA y los fármacos

El encarecimiento de la luz puede elevar el IPC de agosto una o dos décimas

El Ejecutivo confía en la moderación de precios hasta finales de año

La inflación volverá en torno al 1% tras descontar el alza del IVA y los fármacos Ampliar foto

Con el consumo de los hogares todavía en tasas negativas, las ventas minoristas cayendo al 4,6% anual y el mercado laboral destruyendo empleo, aunque menos que en meses pasados, a muchos expertos y a los sindicatos les costaba entender que la inflación se mantuviera todavía en tasas más cercanas al 2% que al 1%. De hecho, según el dato publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en junio fue del 2,1% en España, frente al 1,6% de promedio en la Unión Europea.

No obstante, en el caso español la evolución reciente del índice de precios de consumo (IPC) ha estado muy influida por las subidas decretadas en aquellos productos regulados, como son los fármacos, y por los incrementos fiscales como el del IVA que entró en vigor en septiembre. Es más, en el mes de junio la tasa de variación anual del IPC a Impuestos Constantes (IPC-IC) se situó en el 0,1%, dos puntos por debajo de la del IPC general.

Por este motivo, el Gobierno confía en que a partir de este mes comience a dejarse sentir de manera ostensible la moderación de precios, más acorde con una economía en crisis como la española, porque se agota el efecto escalón que produjo hace un año el encarecimiento de las medicinas fruto del copago sanitario. En julio de 2012, entró en vigor el nuevo mecanismo, que elevó hasta un 36,3% el coste de los medicamentos para los pacientes. Esto es lo que provocó que en ese mes el IPC anual repuntara del 1,9% al 2,2% y el grupo de medicina se incrementara casi un 10% en un solo mes.

Encarecimiento de la luz

Por este motivo, según los cálculos efectuados por algunos expertos, cuando el próximo día 30 el INE publique el avance de la cifra del IPC de julio, es probable que la tasa anual disminuya al menos en tres décimas hasta situarse en el 1,8%, ya que ese es el impacto que calculan los analistas que tuvo el copago sanitario sobre la inflación.

Un mes más tarde habrá que estar muy atentos a la repercusión que puede tener sobre los precios el anunciado aumento del recibo de la luz, que será efectivo en agosto. Así, el IPC de ese mes podría subir entre una y dos décimas, según esas fuentes. Pero septiembre volverá a suponer un respiro, de al menos siete décimas a la baja, ya que ésta fue la repercusión que tuvo el alza del IVA el pasado 1 de septiembre, estiman idénticos cálculos.

Esto es lo que hará que a partir de otoño la tasa general de inflación retorne a niveles muy próximos al 1%, lo que mitigará la pérdida de renta disponible de los hogares, todavía castigados por la rebaja salarial, cuando no por la pérdida del empleo; y el fuerte incremento de impuestos.

La incógnita del IPC de noviembre

Todos estos cálculos se han realizado teniendo en cuenta que los precios del resto de grandes grupos que componen el IPC (transporte, alimentos o vestido y calzado, entre otros) evolucionarán de la misma manera que lo han hecho hasta ahora.

Es decir, que si el petróleo experimentara otro repunte de precios, éste podría tener su traslado a los combustibles, lo que encarecería el transporte y la vivienda, por el coste del gasóleo para calefacción, dos grupos de los que mayor repercusión tienen en el IPC.

De esta manera, lo lógico, según los analistas, es esperar que a partir de octubre la inflación continúe moderándose, hasta incluso acabar el año por debajo de ese 1%. En este sentido, tradicionalmente era muy relevante el dato del IPC correspondiente al mes de noviembre porque esa cifra era la que hasta ahora se tomaba como referencia para actualizar las pensiones.

Sin embargo, este año existe una doble incógnita. Primero, si la inflación marcara ese mes un valor inferior al 1%, todos los pensionistas saldrían beneficiados, ya que a comienzos del ejercicio se decretó un aumento del 1% para las pensiones superiores a 1.000 euros y de un 2% para las prestaciones por debajo de esa cuantía. Todos los pensionistas, por tanto, ganarían poder adquisitivo.

Si sobrepasa el 1%, el Gobierno se vería de nuevo en el brete de qué hacer (subir o no las cuantías) dada la maltrecha situación de las arcas de la Seguridad Social.

Segundo, el Gobierno ha anunciado que en septiembre espera remitir a las Cortes su propuesta de reforma del factor de sostenibilidad de las pensiones, con el objetivo de que se apruebe antes de final de año, pero sin concretar cuándo entrará en vigor.

Normas
Entra en El País para participar