Pequeños gigantes

Tecnología de Santander en el espacio exterior

TTI, el fabricante cántabro de sistemas de comunicación satelital, exporta sus productos a gran parte del mundo y espera duplicar su plantilla de ingenieros en pocos meses

TTI es líder a nivel mundial en el desarrollo de amplificadores de bajo ruido para aplicaciones de radioastronomía o comunicaciones espaciales capaces de funcionar a -269º C. Ver fotogalería
TTI es líder a nivel mundial en el desarrollo de amplificadores de bajo ruido para aplicaciones de radioastronomía o comunicaciones espaciales capaces de funcionar a -269º C.

No hace falta más que echarle un vistazo a su historia para ver que, claramente, este es un caso de éxito. Esta pyme tecnológica fue fundada en 1996 por José Alonso. Su semilla germinó en la Agencia Espacial Europa (ESA), en la que su fundador fue becario.

Tras generar para ella varias ideas innovadoras sobre sistemas de comunicación por satélite, la ESA le ofreció la posibilidad de desarrollarlas desde su propia empresa con unos fondos que le ayudarían a enfrentar aquel reto.

Actualmente TTI, junto a sus filiales, da empleo a 150 ingenieros, factura más de 12 millones de euros anuales, y su socio fundador ha sido capaz de mantener el 100% de la compañía en sus manos.

Sus planes: seguir creciendo. “Ahora estamos negociando varias adquisiciones de empresas que posiblemente se cierren a finales de este año o principios del próximo y que incrementarán nuestra plantilla hasta formar un grupo de unos 400 ingenieros y aumentará nuestra facturación en 2014 hasta los 40 millones de euros”, destaca Alonso.

Luchan por convertirse en el mayor contratista de sus clientes

“Queremos crecer pasando a un nivel mayor de relación con nuestros clientes. Nuestra intención es formar parte de su estructura de valor añadido, de tal forma que les proporcionemos equipos cada vez más completos y, en algunas áreas, convertirnos en su contratista principal”, explica el directivo.

Consciente del esfuerzo necesario, y también de la buena fortuna, el empresario cántabro asegura que es importante tener una serie de ideas claras de hacia dónde se quiere ir y no desanimase con los reveses.

Además, entre las principales claves del éxito destaca elegir bien a los colaboradores y saber delegar. “Si no se delega, no se crece”, afirma. “También es verdad que hay un cierto componente de suerte. Llegar en el momento adecuado con algo que alguien quiere es importante, pero luego hay que hacer las cosas bien, si no enseguida te sacan del mercado”, añade.

TTI cuenta con cuatro grandes áreas de actuación: tecnología aeroespacial, telecomunicaciones, seguridad y defensa y ciencia. La primera, y motivo principal de la fundación de la compañía, es hoy en día la línea más fuerte de trabajo. La empresa espera crecimientos anuales sostenidos del 10% en esta área.

Diseñan una máquina para la terapia radiactiva de cáncer infantil

“El trabajar en tecnologías tan punteras y con un nivel de exigencia tan alto, reduce el número de competidores potenciales. TTI desarrolla, por ejemplo, los terminales de usuario de comunicaciones móviles por satélite que permiten la comunicación en banda ancha desde cualquier plataforma móvil y cualquier lugar usando antenas planas o de muy bajo perfil. Somos la única empresa española con capacidad para diseñarlos y fabricarlos con tecnología 100% nacional”, explica José Alonso.

La empresa, con sede en Santander, exporta casi el 60% de su compleja tecnología, que llega ya a países como Letonia, Holanda, Francia, Suecia, Alemania, Turquía, Estados Unidos, China o India. “Los clientes normalmente ya demandan nuestros productos y las acciones comerciales se limitan al mantenimiento de la web y a la asistencia a ferias especializadas”, cuentan desde TTI.

“En China estamos cerrando ahora la venta de 100 equipos. Como son culturas muy distintas, lo que hay allí son agentes comerciales que te llevan de la mano y licitan contigo. Eso lo tenemos en varios países y por eso estamos vendiendo muy bien en el extranjero. También un departamento de ciencia del Gobierno de Letonia que tenía una estación de radioastronomía nos ha pedido todo un sistema de recepción, un contrato de un millón de euros, y hemos ganado la licitación. Llama la atención que una pequeña empresa española gane este tipo de proyectos”, comenta Alonso.

Pros y contras de la crisis

Son pocas las empresas que no han sentido los efectos de la crisis económica y financiera que se alarga ya más de cuatro años. Sin embargo, aunque el mercado nacional de TTI se ha reducido de forma considerable, también ha tenido algunos efectos positivos.

Las adquisiciones estratégicas de empresas que no han tenido la misma suerte han permitido a la compañía cántabra formar un gran grupo tecnológico con múltiples líneas de actividad complementarias.

Aunque son conscientes de las dificultades del momento, aseguran que el crédito no les falta y su intención es mantenerse en la senda del crecimiento.

“En los últimos años ha llovido sobre mojado y la situación se ha complicado mucho, pero creo que hay indicios de recuperación que podrán verse a partir de 2014”, señala Alonso.

La línea de negocio de ciencia, la última generada en TTI, busca desarrollar grandes proyectos de instalaciones científicas. Gracias al apoyo financiero del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), la empresa cántabra ha podido iniciar un proyecto para desarrollar un acelerador lineal de iones pesados (protones).

“Queremos elaborar una máquina para hacer protonterapia, que se utiliza en los tratamientos de cierto tipo de cánceres, sobre todo en los infantiles”, apuntan en TTI.

De acuerdo con la empresa, las terapias con radiaciones que se usan ahora mismo afectan a los tejidos circundantes y con la protonterapia se consigue incidir únicamente en el punto donde está el tumor y dejar el tejido adyacente sano.

En la actualidad, no existe en el país ninguna máquina de este tipo. “Tenemos la ambición de hacer una de estas máquinas y poder ofrecerla a un coste moderado para que pueda generarse una oferta en España. Este tipo de proyectos, con cierto carácter social, nos motivan mucho”, comenta el fundador y consejero delegado de TTI.

Datos básicos

José Alonso, consejero delegado de TTI. Fundó la firma en 1996 con fondos semilla de la Agencia Espacial Europea.
José Alonso, consejero delegado de TTI. Fundó la firma en 1996 con fondos semilla de la Agencia Espacial Europea.

EMPLEO

La empresa con sede en Santander, que comenzó con un solo empleado en 1996, da hoy en día trabajo a unos 150 ingenieros. Gracias a la estrategia de adquisiciones, este número se incrementará hasta los 400 ingenieros a finales de este ejercicio o principios de 2014.

FACTURACIÓN

TTI factura en la actualidad 12 millones de euros que, tras las adquisiciones que se están negociando, aumentará el próximo año hasta los 40 millones. Este era el plan inicial de la compañía para 2020, que se ha adelantado seis años. “Esto llevará a redefinir más ambiciosamente los planes estratégicos en el horizonte 2020”, explican en TTI.

EXPORTACIÓN

La tipología de producto que fabrica esta compañía y el derrumbe del mercado nacional a causa de la coyuntura económica, han motivado que la empresa exporte ya cerca del 60% de su producción.

OFICINAS

La sede central de la compañía está en Santander, en un edificio tecnológico de su propiedad inaugurado en 2009 y ubicado en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, donde dispone de la infraestructura necesaria para desarrollar su actividad. TTI dispone también de sedes en Madrid y Sevilla.

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