La Ecotasa gravará la red secundaria a partir de octubre

Los camioneros afrontan el peaje en todas las carreteras de Francia

Las patronales esperan que los costes por peajes en Francia se disparen hasta un 30%

El Gobierno galo espera captar unos 1.200 millones al año

Los nuevos peajes afectarán a 15.000 kilómetros de carreteras

Frontera de España con Francia en La Junquera (Gerona).
Frontera de España con Francia en La Junquera (Gerona).

La Ecotasa se abre camino en Francia. Los vehículos de transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas –independientemente de su nacionalidad– se verán obligados a pagar peajes en 10.000 kilómetros de carreteras nacionales y 5.000 kilómetros de vías locales a partir del 1 de octubre. Quedan al margen de esta tarificación las autopistas en las que ya se pasa por taquilla.

Centenares de transportistas españoles –el tráfico de pasajeros en autobuses está exento– se preparan para un gravamen que podría suponer, según manejan distintas patronales, un sobrecoste del 20% al 30% por peajes. “El transporte pesado suele circular en Francia por autopistas, pero siempre terminas pisando carreteras nacionales”, explican desde la Asociación Internacional del Transporte por Carretera (Astic). El Gobierno galo estima que unos 800.000 camiones de toda Europa pasan por Francia, una tercera parte extranjeros. La recaudación anual podría alzarse hasta los 1.200 millones

Los camioneros deberán instalar un pequeño equipo electrónico a bordo conectado al GPS y adaptar su contabilidad a un nuevo gasto que podría estar exento del IVA francés. Según el Código Aduanero galo, este incremento de gastos para el transporte debe ser soportado por el cliente, apareciendo el importe de la Ecotaxe en la factura que expide el transportista.

Precios

La tarifa va de 8 a 14 céntimos de euros por kilómetro, dependiendo del motor y emisión de gases, la masa máxima que puede transportar el camión o del número de ejes. Para 2014 está fijada ya una subida del 10%.

Los conductores tendrán dos opciones: abonarse al sistema a través de una sociedad autorizada de servicios de telepeaje (SHT por sus siglas en francés), con el incentivo de un descuento del 10%, o no inscribirse y adquirir un dispositivo Ecomouv’Pass en uno de los puntos Ecotaxe que estarán distribuidos por la red de carreteras. En este último caso, hay que realizar un depósito previo como garantía y realizar una recarga de saldo (modelo similar al del prepago en la telefonía móvil).

El Gobierno aboga por el carácter finalista de la tasa y tiene ya previsto que los fondos captados vayan directamente a la Agencia de Financiación de Infraestructuras de Francia (AFITF). El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la ley Granelle, prevé que buena parte se dedique al desarrollo y remodelación de carreteras.

Al calor del cambio regulatorio en Francia hay distintas empresas que se están moviendo como proveedores de servicios al sector del transporte. La española RESSA tiene firmado un acuerdo con el consorcio Ecomouv –encargado de la implementación– para proporcionar el servicio de Ecotaxe. Setir, Vialtis o DKV son otras de las que están ofertando la implantación del Ecomouv’Pass a los camioneros españoles.

 

Debate interminable en España

La imposición de peajes en la red de alta capacidad está siendo largamente debatida en España, el Gobierno llegó a tratarla en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos –antesala del Consejo de Ministros– y está siendo frenada por el Ministerio de Fomento como medida de protección al sector del transporte de carga por carretera.

A favor de la implantación de la Euroviñeta en España se han situado las constructoras y concesionarias. Las primeras en busca de que la tasa sea finalista y revierta en obras de conservación de las propias carreteras, y las segundas con la intención de gestionar el sistema de tarificación e incentivar un mayor tráfico de pago en las autopistas una vez que toda la red esté tarificada.

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