Thomas Sedran

Un gestor sobre ruedas

Caricatura de Thomas Sedran.
Caricatura de Thomas Sedran.

Su padre condujo coches de la firma Opel durante 45 años y su primer vehículo también lucía este logotipo. Thomas Sedran (Augsburgo, Alemania, 1964) no podía imaginar entonces que su relación con la marca iría más allá de la de un cliente fiel.

En abril del año pasado llegó a la junta directiva de Opel/Vauxhall para hacerse cargo temporalmente de la presidencia tras la abrupta dimisión de su predecesor. Este puesto en el que fuera fabricante de confianza en su familia significó para él la entrada en el gigante estadounidense de la automoción, General Motors, que controla Opel entre otras marcas. Ahora, la compañía de Detroit ha requerido nuevamente sus servicios para cubrir una vacante: esta semana se anunciaba su nombramiento como presidente y consejero delegado de la filial de Chevrolet para Europa.

La población suele asociar esta marca con una mayor calidad, aunque el nuevo directivo de la firma aseguraba hace unos meses en una entrevista a un medio alemán que la única diferencia entre Chevrolet y Opel es que están dirigidas a clientes diferentes. Tendrá que convencer a los compradores de eso y de muchas otras bondades para intentar que remonten las ventas de una división que tradicionalmente ha supuesto para la multinacional más quebraderos de cabeza que alegrías.

Además de este cargo, también asumirá el de responsable de las actividades en Europa de otra mítica firma de coches: Cadillac. Sin embargo, el reto no es menor que con Chevrolet, puesto que el clásico automóvil no ha terminado de asentarse en el continente.

Aunque Thomas Sedran lleva relacionado con el sector de la automoción más de 20 años, no había formado explícitamente parte del equipo de gestión de ningún fabricante hasta su entrada en General Motors. Su carrera anterior se había desarrollado en consultoras como Roland Berger y AlixPartners, siempre en temas relacionados con el mundo del motor. Fue durante su trabajo en esta última empresa donde empezó su contacto con Opel/Vauxhall.

Este directivo cuenta en su currículum con un máster en Administración de Empresas y un doctorado, ambos en universidades alemanas. Pero su formación también le llevó a instituciones estadounidenses como la Anderson School of Management en Los Ángeles.

Pese a que el mundo del automóvil ocupa gran parte de su día, Sedran dedica el tiempo libre a algunas de sus aficiones como las que ha mostrado a veces a través de las redes sociales. Entre ellas, destaca el esquí. También es buen amante de los coches y seguidor del deporte rey. Él mismo apuntó durante la presentación de un acuerdo de patrocinio entre Opel y el club Borussia de Dortmund, que la relación entre el gusto por el mundo del automóvil y el del fútbol es más que frecuente y que suponía una gran simbiosis para ambos sectores.

Sea a través del deporte o de cualquier otro medio, el nuevo presidente de las filiales de General Motors tendrá que ingeniárselas para mejorar las cifras que estas empresas registran en los últimos años en el Viejo Continente, donde nunca han sido víctimas de la caída del consumo provocada por la crisis económica. Chevrolet Europa perdió en el primer trimestre de 2013 un total de 175 millones de dólares, aunque el dato se consideró bueno en comparación con los 294 millones que perdió en el mismo periodo del año anterior.

El vicepresidente de Producción Global de la multinacional estadounidense y presidente de sus operaciones internacionales, Tim Lee, expresaba su confianza en Thomas Sedran tras conocerse el nombramiento. “Con su experiencia, desempeñará un papel clave en el impulso del negocio y en la estrategia a largo plazo para el éxito de estas filiales”, aseguraba el responsable.

A pesar del difícil reto que tiene por delante, este alemán se ha mostrado optimista y ha explicado que asume su nuevo papel con mucha ilusión. También ha mostrado las esperanzas que tiene depositadas en los nuevos modelos y proyectos de las marcas que dirigirá. Algunos críticos ya mostraron reticencias ante su optimismo cuando llegó a Opel y puede que vuelvan a surgir voces en esta línea, pero habrá que dejar que el gestor se ponga a trabajar para saber si los números cuadrarán como espera.

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