La entidad amplía del 30 de junio al 15 de julio el periodo para solicitar el proceso

Bankia pagará este año a todos los preferentistas con arbitraje a favor

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri,
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri,

Con un mar de fondo de protesta, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, presumió ayer en la junta del grupo de “un banco muy solvente”. El banquero descartó “necesidades adicionales de capital” y confirmó que el grupo cumplirá con su previsión de ganar 800 millones este año. Anunció que amplía 15 días, al 15 de julio, el periodo para solicitar arbitraje en preferentes, y que pagará este año a todos los preferentistas con laudo a favor.

Cuatro salas, una de ella casi vacía, acogieron ayer a los 1.700 titulares de Bankia que decidieron acudir a la junta de accionistas del grupo, que se celebró en el Palacio de Congresos de Valencia. Tanto dentro como fuera del recinto, los gritos y protestas de los ahorradores dueños de participaciones preferentes y deuda subordinada fueron los protagonistas del acto.

Alrededor de un centenar de accionistas decidieron intervenir en la junta. Todos, o casi todos, tenían una queja en común. Habían adquirido preferentes y subordinadas y se sienten engañados y “estafados”. Quieren los ahorros que invirtieron en estos híbridos. Era casi su única preocupación expuesta en la junta.

El discurso de Goirigolzarri, en el que intentó destacar la buena marcha y solvencia de Bankia, quedó totalmente empañado por los dramáticos casos de pequeños inversores que explicaron sus casos en la junta. El banquero quiso aprovechar la junta para despejar cualquier duda sobre la solidez del grupo que preside. “Bankia no tiene necesidades adicionales de capital”, afirmó. Ni las nuevas provisiones por refinanciación ni los nuevos fondos que necesitará para hacer frente a las devoluciones integras del dinero de los dueños de híbridos como consecuencia del arbitraje y las reclamaciones judiciales supondrán nuevas necesidades de capital público, según dejó entrever Goirigolzarri.

Además, confirmó que el grupo mantiene su objetivo de ganar este año 800 millones de euros, frente a las pérdidas de casi 21.238 millones que registró BFA-Bankia el pasado año.

También se comprometió a impulsar el crédito a pymes y consumo y convertir a Bankia en una entidad rentable. El objetivo es “conseguir una rentabilidad sobre fondos propios del 10% en 2015”.

Pese a estas explicaciones y compromisos, el asunto que centró el acto fue, como ocurrió el año pasado, las historias que iban exponiendo uno a uno una parte de los damnificados por las participaciones preferentes y deuda subordinada. Durante más de seis horas, los accionistas expusieron sus dramáticos casos, incluidos empleados del grupo, que también adquirieron y vendieron estos productos a sus familiares.

En total, unos 300.000 pequeños inversores adquirieron estos híbridos, por más de 4.500 millones de euros. De ellos, 144.903 han presentado solicitud de arbitraje, y ya cuentan con la opinión del experto independiente KPMG 45.000 casos, aunque solo hay 179 clientes con arbitraje positivo.

Como contestación a la queja de los preferentistas y para intentar que el mayor número de dueños de híbridos puedan solicitar el arbitraje, Goirigolzarri anunció a estos pequeños ahorradores que Bankia ha decidido ampliar hasta el 15 de julio el plazo para acudir. La fecha tope hasta ahora era el 30 de junio.

El objetivo del grupo es que “para septiembre el experto independiente haya informado todas las solicitudes, y que para el último trimestre del año la Junta Arbitral de Consumo haya resuelto la práctica totalidad de los arbitrajes propuestos”, dijo Goirigolzarri.

Una junta con más de 100 dramas

Esta fue por segunda vez la tónica de los más de un centenar de accionistas involuntarios (se han convertido en accionistas tras el canje de preferentes) que pidieron intervenir en la junta de accionistas de Bankia, segunda que preside José Ignacio Goirigolzarri.

 Una barrera de agentes privados flanquearon la puerta del Palacio de Congresos de Valencia para controlar la entrada de accionistas. Hubo momentos muy tensos, pero la cúpula de Bankia supo aguantar el tirón. Un exempleado de Bankia pidió a Goirigolzarri que devolviera el dinero de las preferentes a los clientes. Reconoció que él había vendido preferentes y subordinadas a sus familiares, e incluso él había comprado.

“Me considero un colaborador necesario de la mayor estafa que ha habido en España”, declaró, para añadir que “hemos cumplido con un mandato”. Otra titular se quejó de que su madre, muerta hacía casi dos años, había recibido una comunicación anunciándole que era accionista del banco.

Bankia acelerará el proceso de solicitudes de arbitrajes. Prevé atender 4.000 solicitudes diarias, frente a las 3.000 de las últimas semanas”, dijo Goirigolzarri.

La entidad quiere que las preferentes dejen de ser un quebradero de cabeza a finales de año, fecha en la que prevé que todos los dueños de híbridos hayan recibido su inversión si así lo ha dictaminado el arbitraje.

Goirigolzarri reiteró que la solución final que se ha dado a las preferentes “no es la que a nosotros nos hubiera gustado, sino que ha sido impuesta” por la CE tras recibir ayudas europeas por casi 23.000 millones.

Y añadió que la “alternativa hubiera sido peor, porque esto era una condición necesaria para la inyección de capital de Bankia. Y desafortunadamente, sin esa inyección de capital el valor de los híbridos hubiera sido cero. La junta celebrada ayer fue la primera realizada tras la inyección de capital público europeo.

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