Seguirá como consejero

Fernández de Valderrama cede, después de 34 años, la presidencia de Faes Farma

Sorpresa en la junta de accionistas de Faes Farma en Bilbao, a la que acudieron más de medio millar de inversores. En el orden del día de la reunión estaba prevista la renovación del presidente del fabricante de productos farmacéuticos, Eduardo Fernández de Valderrama, con 34 años en el cargo. Pero él mismo anunció que deja el puesto, aunque sigue como consejero, y da el relevo a Mariano Ucar, hasta ahora vicepresidente y secretario del órgano de gobierno de la empresa de Leioa (Vizcaya). Ucar es su hombre de confianza desde hace más de dos décadas.

La trayectoria de Eduardo Fernández de Valderrama y de Faes Farma están íntimamente ligadas. Está presente en su consejo desde hace casi 40 años, tras tomar el relevo de su padre. Su propio hijo, Gonzalo Fernández de Valderrama, es uno de los nueve miembros del órgano de gobierno.

En su última comparecencia como presidente ante la junta, continuó con su política de retribución al accionista a través de ampliaciones de capital con cargo a reservas. Durante 2013, los 30.000 inversores de la farmacéutica ya han recibido 0,055 euros por título, un 83,33% más que en 2012, y en este caso el 94% ha optado por la retribución a través de más acciones (el resto ha optado por el pago en efectivo). Y está pendiente otra ampliación, gratis y sin prima de emisión, en la proporción de una acción nueva por 25 antiguas.

Fernández de Valderrama deja a Faes Farma orientada hacia los mercados exteriores por la caída del negocio en España a cuenta de los recortes presupuestarios en el gasto público sanitario. El 56% del margen del beneficio anual procede de los clientes internacionales. El negocio en España solo aporta ya la tercera parte de los resultados, lo que ha llevado a Faes Farma a realizar ajustes entre el personal de su red comercial. La plantilla del grupo perdió 48 empleos y eso a pesar de los nuevos trabajadores contratados para sus filiales en el exterior.

Su producto estrella es la Bilastina, un antihistamínico con el que quiere conseguir una cuota del 15% en este segmento en Japón (un mercado que mueve 2.000 millones al año). En México también buscará más negocio. La reducción de deuda es otra de las prioridades.

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